Río Cuarto |

Sin marchas por la cuarentena, se vivió un Día de la Memoria diferente

Los organismos de derechos humanos recurrieron al uso de las redes para insistir en el pedido por la verdad y justicia. Hubo videos, pañuelos en las ventanas y recuerdos de manifestaciones anteriores

En una jornada particular, marcada por la cuarentena obligatoria como medida contra el coronavirus, se suspendieron las manifestaciones y marchas tradicionales del Día de la Memoria. Sin embargo, desde los organismos de derechos humanos convocaron a mantener viva la consigna de la “memoria, verdad y justicia” desde los hogares.

Familiares de desaparecidos, ex presos y referentes de la lucha de las organizaciones compartieron por redes sociales videos con mensajes de lucha y esperanza, mientras que se recordaron imágenes de manifestaciones de años anteriores.

Del mismo modo, se lanzó una invitación a quienes desearan a colocar en las ventanas de sus hogares pañuelos blancos, como los de las Madres de Plaza de Mayo, y con leyendas recordando a los 30 mil desaparecidos y el reclamo de “Nunca Más”. En las redes, muchos compartieron imágenes de esta actividad.

Documento

Por otra parte, los organismos emitieron su documento desde la Multisectorial por los Derechos Humanos, como hacen cada 24 de marzo, y a 44 años del golpe de Estado pidieron: “Mantener viva la memoria de nuestros 30.000 compañeros detenidos desaparecidos y desde ese ejercicio de evocación permanente potenciar en él la permanente lucha por una patria libre, justa y soberana”.

Ante la cuarentena, los organismos consideraron que se debieron “buscar maneras alternativas para el encuentro y el abrazo, para las risas y las lágrimas que cada 24 de marzo brotan de la memoria popular”.

“Desde la recuperación de la democracia hasta el presente, el sendero recorrido para alcanzar justicia se ve reflejado en los más de 960 represores condenados en los juicios de Lesa Humanidad, llevados adelante a lo largo y a la ancho del país y en los 130 nietos y nietas restituidos”, precisaron en su documento y aseguraron: “Cabe resaltar que el Estado Terrorista implementó un plan sistemático de exterminio donde hizo funcionar más de 750 centros clandestinos de tortura y detención”.

Resaltaron que, a pesar de los avances que se han dado en la lucha por la memoria, verdad y justicia, “también existieron momentos duros en los que fue necesario resistir: las leyes de punto final y obediencia debida y más cercano en el tiempo, en el año 2017, la ley del 2x1 a los genocidas fueron signos de avance de las fuerzas reaccionarias que no pudieron prosperar, gracias a la incansable lucha de las Madres y las Abuelas, de Familiares, ex presos y presas políticas, de HIJOS, organismos de DD.HH., con el acompañamiento siempre presente de un pueblo y las fuerzas vivas de un país que ya dijo ‘Nunca Más’”.

A su vez, pidieron más celeridad en la Justicia Federal y Provincial, “la que mira para el costado aquellas causas que involucran al poder fáctico/real y a sus amigos, defendiendo los intereses de los poderosos; mientras que las cárceles, hacinadas de pobres, se convierten en el eslabón necesario de una sociedad desigual e injusta defendiendo así sus propios intereses”.

En este contexto, recordaron los pedidos de prisión domiciliaria, como la que se planteó por el represor Yanicelli la semana pasada, y se cuestionó el hecho de que falleciera Hugo Roberto Aspitia, imputado en la causa Gutiérrez, de la cual el Estado municipal es querellante, sin haber pasado por una investigación.

Finalmente, apuntaron contra las responsabilidades civiles y mencionaron: “La Sociedad Rural Argentina, la Unión Industrial y parte del sistema Judicial y Eclesiástico siguen hoy impunes y accionando desde el poder financiero para que un remozado Plan Cóndor vuelva a sobrevolar por América Latina, con estrategias nuevas como el Lawfare y comandando los medios masivos de comunicación”.