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Las etanoleras dicen que perdieron 20 millones de dólares de ingresos

Es por el congelamiento de precios que les aplicaron a su producción desde diciembre del año pasado. La cifra es comparada con la evolución que debería haber tenido el alcohol en base a la ecuación que regía la actividad.

“Estamos en un problema gravísimo de precio porque al congelamiento se suma un aumento fuerte de la materia prima que es el maíz. Entonces se profundiza el efecto del congelamiento, no sólo por la inflación o el avance del dólar, sino porque directamente el insumo principal aumentó más de 50% desde mayo”. Patrick Adam es el director ejecutivo de la Cámara de Bioetanol de Maíz y explicó así la difícil coyuntura por la que atraviesa el sector, que desde diciembre de 2019 sigue cobrando lo mismo por su producción. Por ese motivo, calculan que perdieron ingresos por US$ 20 millones.

El etanol se destina a cortar las naftas al 12% y se obtiene de la molienda de maíz, aunque también se elabora en el NOA a partir de caña de azúcar. Y tenía un esquema de actualización mensual del alcohol que entregaba a las petroleras hasta diciembre del año pasado en que quedó congelado en $ 29,80. Diez meses después, Adam explica que la situación es terminal y que está en juego un sector que llevó desarrollo y empleo de calidad al interior productivo.

“Es absolutamente insostenible seguir en esta situación y creemos que habrá consecuencias muy graves si seguimos así y no hay una reacción rápida de la Secretaría de Energía de la Nación”, alertó el directivo.

Córdoba tiene a este sector como una apuesta fuerte a futuro porque le agrega valor a su principal producción primaria: el maíz. La provincia es la principal productora de ese cereal en Argentina y las plantas de etanol están instaladas justamente sobre el cordón maicero. Por eso las tres principales se ubican en Río Cuarto, Villa María y Alejandro Roca.

“Todavía seguimos confiando en que algo va a pasar, tuvimos algunas charlas, pero hasta acá el poncho no aparece, como dice el dicho. Por otro lado, todo esto se da al mismo tiempo con una caída fuerte del volumen de ventas. Estamos entregando 30% menos que el año pasado. Por eso, un precio desastroso y un volumen de ventas desastroso nos lleva a una situación de crisis que obliga a las autoridades a tomar alguna decisión muy rápidamente para evitar que derive en consecuencias que no queremos ni imaginar”, dijo el directivo de la cámara.

Adam explicó que “de los aumentos de las naftas no llegó nada a las etanoleras. Esto fue una transferencia directa de recursos de las energías renovables a las contaminantes, indisimulada, pública y manifiesta”, destacó, antes de remarcar que “no hay ninguna reacción y eso nos tiene más que preocupados y con un nivel de tensión muy importante en el sector, sin precedentes desde el 2006”.

¿De cuánto es el atraso en el precio, después de 10 meses?

Estamos hablando de un 35% o 40%. Y cuando no se resuelven los temas, la situación se va agravando y es lo que sucede en este caso. Ahora un precio que está en 29,80 el litro, debería pasar un mínimo indispensable de 36 o 37 pesos, aunque un valor correcto sería $ 40. Entonces ahora el salto que debería dar el etanol es grande y eso está generando un problema en la autoridad de aplicación que por no tomar una decisión en su momento, se terminó metiendo en un brete de difícil salida.

¿Y la ley pendiente?

Vamos teniendo charlas sobre la nueva ley de biocombustibles para que aumenten los cortes y en ese sentido creo que podemos llegar a un buen proyecto de ley consensuado. Porque con una simple prórroga de la actual ley no se llega a ningún lado porque puede tener 3 o 4 años máximo y no es un horizonte suficiente para invertir en nuevos proyectos.