Si bien el destino final de los cadáveres debería ser el osario, la fosa común de la necrópolis está fuera de servicio desde hace años.
“Muchas familias que son consultadas sobre qué hacer con los restos de sus familiares piden que los tiren porque no se quieren hacer cargo. El osario no funciona, por eso los huesos salen junto con los cajones con destino al enterramiento. Esto pasa desde hace años, no es de ahora”, afirmó una de las personas consultadas por PUNTAL.
Ayer, luego de que este diario publicara las fotos de crítico panorama (féretros apilados), el Municipio envió bien temprano a una cuadrilla de Cotreco para que recambie el contenedor que estaba repleto de residuos y para que recoja los cajones. Todo fue trasladado al enterramiento sanitario, según se pudo constatar.
Pese a los distintos intentos, desde el Ejecutivo local no brindaron una respuesta respecto a cómo es el manejo de los cadáveres que se encuentran abandonados por sus familiares.
Falta de pago
Como es de público conocimiento, con el paso de los años y ante la falta de pago del alquiler de las parcelas por parte de los deudos, los ataúdes son retirados de sus respectivos lugares para darles paso a nuevos fallecidos. No obstante, tanto por una cuestión de salubridad como también desde el punto de vista religioso, los restos humanos deben tener como último destino el osario, a menos que algún familiar se haga cargo y se los lleve a otro cementerio o cinerario.
Por lo tanto, el Municipio tiene que explicar de inmediato por qué no se respeta la normativa.
Presupuesto Participativo
Sobre las quejas por la demora en la conclusión de las obras planteadas en el marco de un proyecto del Presupuesto Participativo, el secretario de Gobierno Abierto y Modernización del Estado, Guillermo De Rivas, aseguró a PUNTAL que los trabajos están avanzando y que podrían estar terminados sobre el mes de mayo, teniendo en cuenta que se han agregado algunas acciones que no estaban previstas inicialmente.
El funcionario aclaró que, si bien el Municipio contempla la construcción del paredón sobre el perímetro que divide al Cementerio de la plaza, el muro no está planteado en ninguno de los tres proyectos que fueron presentados por los vecinos del sector.
“La ejecución de las obras en la plaza tienen un avance superior al 90%. Se invertirá $ 1,2 millón. Entendemos la preocupación y nos parece bien el control de los vecinos. De todas maneras, queremos llevar tranquilidad porque los trabajos se van a terminar. No obstante, es necesario aclarar que el paredón no está incluido en el proyecto votado. Nosotros lo hemos hablado con los vecinos y ellos están al tanto”, agregó De Rivas.
En ese marco, cabe decir que, después del malestar manifestado por los residentes del sector, el Municipio procedió a colocar algunos bancos y se llevó al lugar una máquina para continuar con las tareas de nivelado de suelos.
Nicolás Cheetham
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