César Cismondi es propietario de la constructora Incisa. Esa es su veta más conocida. Sin embargo, ahora incursionó en el área energética: su empresa firmó uno de los siete contratos que se suscribieron en los últimos días con el gobierno nacional para abastecer al sistema interconectado de energía renovable.
Ahora, con el contrato cerrado, Incisa tendrá hasta junio de 2020 para construir su planta de dos megavatios y ponerla a operar. Estará enclavada en Holmberg, cerca del Parque Industrial y de la subestación elevadora de Santa Catalina, lo que permite una baja inversión en transmisión de electricidad a la línea del sistema nacional.
Cismondi indicó que el programa que está en marcha con Renovar implica una democratización de la energía porque facilita que empresas de mediana escala ingresen en el mercado y no sólo las multinacionales.
“Acabamos de firmar un contrato de abastecimiento con Cammesa. Allí se fija una tarifa en dólares para el megavatio por hora generado y es un contrato de compra por 20 años. Así te asegurás que la producción de energía te la van a comprar a esa tarifa por 20 años y te permite hacer un flujo largo de fondos, una inversión con un recupero largo. Son beneficios que pocos proyectos tienen en Argentina”, manifestó Cismondi.
El titular de Incisa detalló que como tenía los papeles en orden y su empresa fue una de las primeras que firmaron en el marco de la nueva etapa del programa, ahora tendrá más tiempo para poner en marcha la planta. “Tenemos hasta el 20 de junio de 2020. Ahora empezamos con todo el proyecto de ingeniería, el proyecto ejecutivo y algunos movimientos básicos en el terreno donde vamos a emplazar la planta”, señaló.
La inversión requerida será de 180 millones de pesos. Y la tecnología usada será igual a la que actualmente está en marcha en Bioeléctrica. Se utiliza burlanda, un derivado del maíz, estiércol de vaca y maíz picado.
“La planta que vamos a poner en marcha y que es de dos megavatios, genera biogás a partir de fermentación de picado de maíz, burlanda, que se la compramos a Bio4, y estiércol vacuno. Esa composición nos va a obligar a sembrar maíz y picarlo. Con estos tres ingredientes producimos biogás y mediante un sistema de manejo del gas va a parar a un motor de generación que funciona a metano. Es un motor de fabricación alemana, de marca Caterpillar. Es una unidad que viene completa, con manejo de gas, control de la generación y para conectarlo directamente del sistema a la red”, manifestó el titular de Incisa.
Inversión y empleo
Según la previsión realizada para el proyecto Biogeneradora Santa Catalina, la inversión necesaria será de 180 millones de pesos. En la etapa de construcción, que demandará algo más de dos años, trabajarán de manera directa entre 50 y 60 personas. Cuando la planta esté terminada y en funcionamiento, habrá nueve operarios de manera directa, entre quienes generan energía y los administrativos. Otras cuatro personas trabajarán en el picado de maíz. Es decir, serán 13 puestos de trabajo.
- ¿Cuál es el impacto que va a tener el programa Renovar?
- Es una democratización de la energía porque, hasta ahora, cuando hablabas de generar electricidad hablabas de grandes proyectos y de multinacionales. Esto permite a medianas empresa acceder al mercado eléctrico mayorista. Aparte es generación de enegía en origen, la generás donde la necesitás. No tenés el costo ni las pérdidas del transporte. Para un país con el perfil que tiene Argentina, es una forma muy interesante de darle energía a todo el territorio.
Cismondi indicó que la planta de Holmberg será una primera experiencia pero que la intención es que, con el tiempo, se salga al mercado para apuntar a construir otras plantas.
- Para Río Cuarto además es seguir en el camino de dejar de producir solamente materia prima.
- Exactamente. La superficie sembrada de maíz está pero actualmente ese grano se va. Cuando lo transformás en un electrón y lo ponés en la industria potenciás el desarrollo regional. Lo que se hace con emprendimientos como esta generadora es sacar el producto en una escala mucho más avanzada, creando puestos de trabajo y desarrollando la región.
Cismondi indicó que el programa que está en marcha con Renovar implica una democratización de la energía porque facilita que empresas de mediana escala ingresen en el mercado y no sólo las multinacionales.
“Acabamos de firmar un contrato de abastecimiento con Cammesa. Allí se fija una tarifa en dólares para el megavatio por hora generado y es un contrato de compra por 20 años. Así te asegurás que la producción de energía te la van a comprar a esa tarifa por 20 años y te permite hacer un flujo largo de fondos, una inversión con un recupero largo. Son beneficios que pocos proyectos tienen en Argentina”, manifestó Cismondi.
El titular de Incisa detalló que como tenía los papeles en orden y su empresa fue una de las primeras que firmaron en el marco de la nueva etapa del programa, ahora tendrá más tiempo para poner en marcha la planta. “Tenemos hasta el 20 de junio de 2020. Ahora empezamos con todo el proyecto de ingeniería, el proyecto ejecutivo y algunos movimientos básicos en el terreno donde vamos a emplazar la planta”, señaló.
La inversión requerida será de 180 millones de pesos. Y la tecnología usada será igual a la que actualmente está en marcha en Bioeléctrica. Se utiliza burlanda, un derivado del maíz, estiércol de vaca y maíz picado.
“La planta que vamos a poner en marcha y que es de dos megavatios, genera biogás a partir de fermentación de picado de maíz, burlanda, que se la compramos a Bio4, y estiércol vacuno. Esa composición nos va a obligar a sembrar maíz y picarlo. Con estos tres ingredientes producimos biogás y mediante un sistema de manejo del gas va a parar a un motor de generación que funciona a metano. Es un motor de fabricación alemana, de marca Caterpillar. Es una unidad que viene completa, con manejo de gas, control de la generación y para conectarlo directamente del sistema a la red”, manifestó el titular de Incisa.
Inversión y empleo
Según la previsión realizada para el proyecto Biogeneradora Santa Catalina, la inversión necesaria será de 180 millones de pesos. En la etapa de construcción, que demandará algo más de dos años, trabajarán de manera directa entre 50 y 60 personas. Cuando la planta esté terminada y en funcionamiento, habrá nueve operarios de manera directa, entre quienes generan energía y los administrativos. Otras cuatro personas trabajarán en el picado de maíz. Es decir, serán 13 puestos de trabajo.
- ¿Cuál es el impacto que va a tener el programa Renovar?
- Es una democratización de la energía porque, hasta ahora, cuando hablabas de generar electricidad hablabas de grandes proyectos y de multinacionales. Esto permite a medianas empresa acceder al mercado eléctrico mayorista. Aparte es generación de enegía en origen, la generás donde la necesitás. No tenés el costo ni las pérdidas del transporte. Para un país con el perfil que tiene Argentina, es una forma muy interesante de darle energía a todo el territorio.
Cismondi indicó que la planta de Holmberg será una primera experiencia pero que la intención es que, con el tiempo, se salga al mercado para apuntar a construir otras plantas.
- Para Río Cuarto además es seguir en el camino de dejar de producir solamente materia prima.
- Exactamente. La superficie sembrada de maíz está pero actualmente ese grano se va. Cuando lo transformás en un electrón y lo ponés en la industria potenciás el desarrollo regional. Lo que se hace con emprendimientos como esta generadora es sacar el producto en una escala mucho más avanzada, creando puestos de trabajo y desarrollando la región.

