“Los trabajadores se presentaron como habitualmente en la fábrica y de repente vino un escribano para firmar las actas de despido. El dueño nunca les comunicó nada. Sólo se argumentó que el cierre del lugar se debía a la baja de ventas”, indicó a Puntal Miguel Riera, secretario gremial de Agec.
En este sentido el sindicalista aclaró que sólo uno de los trabajadores pertenece al gremio, ya que los otros cinco están afiliados al sindicato de empleados textiles. No obstante indicó: “Nos hicimos presentes y hablamos con todos. Está fue una decisión muy abrupta y estaban muy afectados”.
Explicitó que hay trabajadores con antigüedades de entre 10 y 12 años.
“Ni siquiera fue presentado por la empresa un procedimiento de crisis ante el Ministerio de Trabajo. Es cierto que la situación está muy difícil, pero está no es la forma. El propietario tendría que haber tratado de llegar a un acuerdo primero y comunicar a los trabajadores lo que estaba pasando”, manifestó Riera.
En tanto, el Ministerio de Trabajo dependencia Río Cuarto convocó mañana a una audiencia a los seis trabajadores despedidos.