Raúl Arrázola nació en Río Cuarto. Tiene 62 años y es jubilado del Poder Judicial. Fue secretario del Juzgado Civil y Comercial de Primera Nominación de Río Cuarto entre los años 1976 y 2006. Durante unos meses, ocupó de manera interina el cargo de secretario de la Cámara de Trabajo de Río Cuarto. Desde 2006 y hasta 2016 se desempeñó como juez de primera instancia en lo Civil, Comercial, Laboral y Familiar en la ciudad de La Carlota. Es docente de la Universidad Nacional de Río Cuarto en la carrera de Abogacía (profesor adjunto de Práctica Profesional I).
Raúl Arrázola será uno de los dos argentinos que representarán al país en el encuentro de la familia Arrázola, que tendrá lugar el próximo fin de semana en Cartagena de Indias (Colombia). En “La Entrevista de Domingo” de PUNTAL, el riocuartense relató la importancia que tiene para él la posibilidad de asistir a la tercera reunión mundial y admitió que le gustaría organizar una juntada en la ciudad.
-¿Cuántas personas se reunirán en Colombia?
-El encuentro se desarrollará durante tres días. Hasta el momento se inscribieron unas 100 personas que irán con sus respectivas familias, por lo que estimo que habrá más de 200 personas. Viajarán desde distintos lugares del mundo: Colombia, España, Estados Unidos, Costa Rica, Panamá, Suiza y Argentina.
-¿De dónde es originaria la familia Arrázola?
-La familia Arrázola es oriunda del Municipio de Oñate (Oñati), de la provincia de Guipúzcoa, en el País Vasco. Es una ciudad universitaria. Tiene una universidad estatal y una privada. Cuenta con 17 mil habitantes aproximadamente. Tuve la oportunidad de conocerla en el año 2012, cuando viajé con mi esposa y mi hijo (Federico Arrázola). Fue una hermosa oportunidad para conocer mis orígenes. Estuve en el lugar en el que nació mi bisabuelo, don Florencio Arrázola. En Río Cuarto, somos una de las familias de origen vasco más antiguas. Mis antepasados llegaron aquí en la década de 1870. Florencio Arrázola fue cofundador de la Sociedad Española y de la comisión para la construcción de la iglesia del Colegio del Carmen.
-¿Cómo surge la idea de hacer estos encuentros?
-Yo no estoy dentro del comité organizador. Me enteré por Facebook y decidí organizar el viaje. Es la primera vez que voy a asistir. El primer encuentro de los Arrázola se llevó a cabo en Checa, un pueblo de Castilla, donde el 35% de la población se apellida Arrázola. La segunda reunión fue en Oñate. Ahora es el turno de Cartagena de Indias, en Colombia.
-¿Qué tipo de actividades están previstas en el encuentro?
-Arranca el viernes 18, cuando se van a presentar las delegaciones de España y Colombia, ya que son las más numerosas. Allí, el alcalde de Cartagena de Indias pronunciará unas palabras de bienvenida. Nosotros llevamos el acompañamiento de dos delegaciones de la ciudad: el Centro Vasco y la Sociedad Italiana, de la cual actualmente soy el tesorero. Vamos a entregar dos presentes. Habrá un cóctel y un show musical. Al día siguiente, se van a desarrollar distintas charlas que tocarán temas como el origen y el significado del apellido Arrázola. El domingo habrá una misa de acción de gracias y el evento de clausura. Nos han pedido que concurramos con una camisa blanca para hacer una foto en conjunto con todos los asistentes.
-¿Por qué se eligió la ciudad de Cartagena?
-Colombia es un país donde hay muchos Arrázola.
-¿Qué importancia tiene asistir?
-Es poder conocer un poco más mis raíces. Es una forma de integración. En Argentina hay muchas familias Arrázola que están diseminadas por las provincias de Formosa, Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires, Mendoza, Río Negro, Santa Cruz y Chubut. Seguramente hablaremos en español, porque el idioma euskera es muy difícil. Además, no es como el catalán, que es hablado por casi toda la población de Cataluña. El euskera es una lengua que dominan las clases bajas y medias.
Descendencia
-¿Cómo llegó la familia Arrázola a Río Cuarto?
-Mis antepasados llegaron a Río Cuarto desde Chile, en la década de 1870, en medio de un conflicto armado entre ese país y España. Fueron expulsados de Chile y vinieron a Río Cuarto. Mi bisabuelo, Florencio Arrázola, era técnico especialista en organización bancaria. Él se vino para América por cuestiones laborales.
-¿El resto de la familia estuvo siempre en Río Cuarto?
-Sí, toda la vida en Río Cuarto. Mi bisabuelo tenía cuatro hermanos. De los cinco, tres vinieron a Río Cuarto y dos se fueron a Santa Fe. Mi abuelo, Florencio Arrázola, fue secretario de gobierno de la Municipalidad de Río Cuarto durante las intendencias de Vicente Mójica y de Carmelo Magri. Además, fue concejal (era procurador). Uno de sus hermanos, Carlos Julián, llegó a ser presidente del Tribunal Superior de Justicia de Santa Fe y presidente del Banco de la Provincia de Santa Fe. Mi tía, María Angélica Arrázola, fue la primera mujer en entrar a trabajar a la Municipalidad de Río Cuarto. También se desempeñó como secretaria de la Cámara de Alquileres y ocupó el cargo de directora general del Registro Civil. Mi padre fue director general del personal de la Municipalidad de Río Cuarto.
-¿Cómo ve el tema de las tradiciones y la falta de interés por estos temas de las nuevas generaciones?
-Yo soy vasco por línea paterna e ítalo-alemán por línea materna. Mis padres me han trasmitido mucho las costumbres, sobre todo las italianas. Hasta el año 1950, Argentina fue un país de inmigraciones. Las costumbres se fueron perdiendo en todos lados, no sólo en Río Cuarto. Creo que tiene que ver con el desinterés y con los procesos de extranjerización que vivimos.
-¿Le gustaría hacer un encuentro familiar en Río Cuarto?
-Sería muy grato, aunque muy trabajoso. Me gustaría hacerlo. Habría que reunir a todas las ramas de los Arrázola que hay en Argentina.
-¿Ha logrado que su hijo se interese por las tradiciones?
-Sí, lo he logrado. Con él hemos recorrido el País Vasco.
-¿Estiman cuántos son los Arrázola que hay en el mundo?
-Según el sitio web de Forebears, en el mundo hay unos 14.500 Arrázola. En Argentina, hay aproximadamente 134 personas con ese apellido.
Una historia que enorgullece a los Arrázola
Hay una historia que enorgullece a todos los Arrázola. Se trata de la valiente actuación del marido de María del Pilar Arrázola (Esteban Hernandorena), un capitán que llevó a 14 mil judíos a Israel, luego de la Segunda Guerra Mundial.
“Ellos ayudaron a escapar a muchos judíos, llevándolos a México. Después, una vez concluida la guerra, también los ayudaron a regresar a Europa. Una parte de los Arrázola es judía. Ellos residen en Israel. Hay en ese país una calle que lleva el nombre de María del Pilar Arrázola, detalló Raúl Arrázola.
Nicolás Cheetham