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El intenso 2021 de Victoria Miranda

La riocuartense entrenó durante todo el año con Las Leoncitas, aunque no pudo jugar ni el Panamericano ni el Mundial por culpa del Covid. Fue convocada a Las Leonas, subcampeona con Córdoba y sumó minutos en el club Ciudad

“Raro, movido, intenso”, esos son los calificativos con los que Victoria Miranda califica este 2021. La riocuartense se consolidó como una de las referentes del seleccionado nacional juvenil de hockey sobre césped, pero no pudo demostrarlo en cancha. La mala fortuna hizo que el equipo no pudiera presentarse en ninguno de los dos torneos importantes. El Covid las dejó afuera del Panamericano e hizo que se suspendiera el Mundial en Sudáfrica. Más allá de esas vicisitudes, la formada en Universidad pudo completar la temporada en el Metropolitano con el club Ciudad y fue subcampeona nacional con el combinado de Córdoba. Sobre eso y algo más dialogó con Puntal.

-¿Cuál es su balance del 2021?

-Fue un año movido, intenso, raro, con decepciones, pero también con muchas cosas positivas. La verdad es que, de los dos torneos más importantes que teníamos con Las Leoncitas para jugar, uno no lo pudimos disputar por una negligencia y el otro por una postergación. De todas maneras, creo que hay cosas para rescatar. Volví a jugar con mi querida selección de Córdoba. Tuve la oportunidad de ser la capitana del equipo. Eso me da un rol muy distinto en el equipo. Ya lo había sido en el 2018, pero ahora, estando un poco más grande, me hizo crecer mucho como jugadora y como persona. También está el hecho de haber sido llamada nuevamente a entrenar con Las Leonas, que siempre es un orgullo y un sueño para mí.

-¿Qué sensaciones le quedaron luego de no poder disputar ni el Panamericano ni el Mundial?

-Fue todo muy duro. Somos un equipo bastante castigado en ese sentido. Pero la verdad es que yo admiro a cada una de las jugadoras que lo integran. Cada vez que nos pasó algo, al otro día estaban entrenando el doble. Lo del Panamericano creo que fue un poco más duro, porque a mí me tocó quedarme en mi casa directamente, ni siquiera pude ir con las chicas hasta Mendoza. Lo positivo es que nos fortaleció. La suspensión del Mundial la vivimos un poco más tranquilas, porque fue para todos los equipos igual. En ese momento volvió a aparecer la resiliencia que tiene este grupo. Después de que pasó, volvimos a entrenar. No hubo una sola queja. No hubo espacio para la amargura. Más allá de la tristeza, fue admirable la actitud de cada una de las jugadoras y del cuerpo técnico.

-¿Cómo vivieron el momento en el que les comunican la suspensión del Mundial?

-Fue muy raro, porque nos bajamos del avión en Turquía y la verdad es que estábamos incomunicadas, porque ninguna se podía conectar al wifi. Nuestro entrenador se entera de la noticia y nos lo comunica ahí en el aeropuerto. Fue justo bajando del avión, ni siquiera habíamos llegado a hacer ninguna escala. No nos quedó otra que empezar a resolver todo el tema de las valijas y el procedimiento para poder ingresar al país. En ese sentido, la Confederación Argentina se movilizó muy rápido y muy bien para que nosotras pudiéramos tener un hotel y podamos emprender la vuelta, que fue bastante larga.

-Más allá de no poder jugar los torneos, ¿qué cosas positivas le saca al año con el seleccionado?

-Todas las jugadoras que ya están en los procesos de la mayor te dicen que el paso por la Junior es único. Siempre destacan lo importante que son los torneos que juegan con Junior, porque te hacen crecer mucho. Implica un paso previo al seleccionado mayor que yo, por ahí, no lo tuve cuando en el 2018 pasé directo a Leonas y creo que eso es lo más positivo de este año, es hacer bien este proceso. Además, porque varias de nosotras jugamos los Juegos Olímpicos de la Juventud y ya estuvimos con Las Leonas y pudimos transmitir todo eso a las demás chicas. Fue muy importante tener ese rol.

-En algún punto, ¿fue una decepción haber vuelto a Las Leoncitas?

-Sin duda que no fue una decepción. Yo sentía que tenía que hacer bien el proceso. Yo sentí que el salto había sido muy grande en muy poco tiempo. Ese salto fue gracias al Chapa (Carlos) Retegui, que me dio esa posibilidad. Pero siento que necesitaba hacer este proceso, por lo que significa pasar por el Junior.

-Nombró a la selección de Córdoba y el Nacional, ¿cómo fue volver a jugar con esa camiseta?

-Fue hermoso. Lo esperé todo el año a ese torneo. La verdad es que siempre que juego los torneos de selecciones los disfruto mucho. Es un certamen diferente. Me encuentro con chicas con las cuales comparto equipo desde los 14 años. El torneo fue muy competitivo. Llegamos de la mejor manera a la final, obviamente, ahí nos encontramos con un Buenos Aires con todas mis compañeras de Las Leoncitas. Dejamos a Córdoba en lo más alto y eso fue lo positivo. Elijo siempre jugar para Córdoba, siempre voy a estar para mi provincia porque me dio los mejores recursos para estar donde estoy hoy.

-¿Cómo fue la vuelta a las canchas en el Metropolitano?

-Fue muy lindo por todo lo duro que fue no poder hacer casi nada durante la pandemia. La experiencia fue rara, porque tuvimos muchos entrenamientos con el Junior y eso hizo que no pudiéramos estar siempre y las últimas fechas no las pude jugar. Pero es un torneo hermoso. Con cualquier equipo que te enfrentes es competitivo. Ahora, en Ciudad, somos un grupo de jugadoras jóvenes, el cual está creciendo día a día. Quedamos muy cerca de entrar a playoffs, perdimos con Geba (Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, equipo en el que juega la arquera riocuartense Ana Dodorico) y nos quedó una espinita para poder hacer un poco más el año que viene, porque siento que tenemos para dar un poco más.

-¿Qué cosas cambian entre el hockey de Buenos Aires y el de Córdoba?

-Creo que lo que más tiene el Metropolitano es dinámica. Eso te lo da la cancha de agua. Casi todos los clubes de Primera A tienen canchas de agua. Eso te da mucha dinámica, mucha más velocidad a la hora de jugar. También el físico tiene mucho que ver. Se juega mucho más rápido y más firme. Cosa que no pasa en otros países, el hockey argentino tiene en esa firmeza una de sus características principales. El hockey de Córdoba no está lejos de eso.

-¿Cómo planifica el 2022?

-Yo ya no planifico más (se ríe), pero porque se suspende todo lo que planifico. Fuera de broma, ahora mi cabeza está puesta en que se juegue el Mundial (sería en abril en Sudáfrica), tengo muchas ganas. Teníamos el equipo formado, muy bien preparado y muy unido como grupo. Tenemos mucha fe de poder hacer un buen torneo. Después, obviamente, espero seguir con Las Leonas, para los torneos que se vienen, que son el Mundial de mayores y la Pro League.