Río Cuarto

A pesar de que la Universidad está sin actividades, egresaron 98 profesionales

Recibieron diplomas 21 alumnos de Agronomía y Veterinaria, 17 de Ciencias Económicas, 14 de Ciencias Exactas, 41 de Humanas y 5 de Ingeniería. Llamaron a defender la educación en medio de la crisis por la que pasa.
 
En dos actos se realizó la 265ª colación de la Universidad Nacional de Río Cuarto. El Aula Mayor fue el escenario de la entrega de diplomas a profesionales de las cinco facultades, en el marco de la conmemoración del aniversario del paso a la inmortalidad de don José de San Martín.

En ambas ceremonias hizo uso de la palabra en representación de las autoridades el secretario general de la Universidad, Enrique Bérgamo, mientras que por los estudiantes, en el turno matinal habló la abogada María Margarita Bertolino, y por la tarde hizo lo propio el licenciado en Ciencias Biológicas Renato Marcos Pillón.

Los actos, presididos por el rector Roberto Rovere, el vicerrector Jorge González, decanos y vicedecanos de las cinco facultades, contaron con la presencia de familiares y amigos de los graduados, que se sumaron al momento en que se coronan formalmente años de esfuerzo.

Recibieron diplomas 98 graduados: 21 de Agronomía y Veterinaria, 17 de Ciencias Económicas, 14 de Ciencias Exactas, 41 de Ciencias Humanas y 5 de Ingeniería.

 

Los actos



En la mañana, el aporte artístico del acto estuvo a cargo de la orquesta escuela de tango Fandango, del Conservatorio Provincial de Música Julián Aguirre, dirigida por el profesor Diego Seitz. Los acordes de La Cumparsita y La Yumba, entre otros, fueron premiados por el silencio atento y el aplauso cálido del auditorio, minutos después de un audiovisual que desde UniRío TV diera cuenta de aspectos salientes de la trayectoria de la casa de altos estudios. Por la tarde, actuó el dúo de piano y violín compuesto por los músicos Sebastián Olmedo y Nikolai Ott.

La salida de los músicos y el acceso de las autoridades al estrado fueron amenizados por la Danza del gaucho matrero, que interpretó en piano el profesor Matías Targhetta, del Departamento de Arte y Cultura de la UNRC.

Banderas de ceremonia de la Universidad y facultades presidieron la colación, que tal como sucede habitualmente fue ocasión propicia para entonar las estrofas del Himno Nacional Argentino, ejecutado por Targhetta.

La abogada María Margarita Bertolino expuso por la mañana en nombre de sus pares. En primer término, dijo: “Agradezco tanto a todos los que estuvieron y me acompañaron como a la UNRC, que me permitió lograr mi segundo título”. Desde su “pueblito del sur” y educada en una “familia humilde y trabajadora”, Bertolino transmitió el mensaje de que “sí se puede cumplir sueños y metas con dedicación”.

Al pasar revista por los años en el campus, recordó “alegrías y tristezas”, “momentos compartidos” y cómo “una meta que parecía inalcanzable” se hizo realidad “avanzando escalón por escalón”. Fue así como “la última materia”, con apariencia de “sueño”, derivó en un feliz despertar a este día, diploma en mano.

Por su parte, el profesor Bérgamo se refirió a la crítica situación educativa, que motivó entre otras acciones el abrazo solidario a la UNRC el jueves 16, e instó a los flamantes profesionales a que, “desde su lugar de trabajo, sigan defendiendo la educación pública”, lo que despertó inmediatos aplausos.

Consciente de que “están apretados con los trajes, con los zapatos prestados, con la abuela a quien sacaron del pueblo hace seis horas”, el secretario general de la Universidad fue breve en sus palabras dirigidas “especialmente” a los graduados.  “Va a quedar marcado que el día de su colación fue el 17 de agosto y me pareció oportuno recordar al general San Martín”, señaló.

Evocó al general San Martín “fuerte, al de las batallas y el de las ideas”, una de las cuales fue “seamos libres, lo demás no importa”. Otro aspecto de la vida del libertador que el docente Bérgamo resaltó fue: “Primero es la soberanía, después es el comercio. Si no, nunca nos hubiéramos independizado de nadie”.