Aborto: argumentos inflexibles en la primera audiencia en Diputados
Los expositores expresaron por separado sus posiciones sobre el castigo penal que pesa sobre las mujeres, el derecho a la vida del niño por nacer y los alcances de la Constitución Nacional
La Cámara de Diputados llevó adelante ayer la primera etapa del debate sobre la despenalización del aborto con la presencia de expositores a favor y en contra, que confrontaron argumentos sobre el castigo penal que pesa sobre las mujeres que acceden a esa práctica, la Constitución Nacional y el derecho a la vida "del niño por nacer".
En la primera audiencia de las comisiones de Legislación General, de Legislación Penal, de Salud y de Familia, Mujer y Niñez, participaron juristas, médicos, representantes de ONG, referentes religiosos y figuras públicas, que se dividieron en dos bloques: primero se escucharon las posiciones a favor y luego las que están en contra del proyecto.
El inicio de la vida y su interpretación de acuerdo a la Constitución Nacional y a la ciencia; la utilización del derecho penal sobre las mujeres que abortan y la mortalidad materna fueron los ejes centrales de la discusión.
Expresiones a favor
La abogada e investigadora del Conicet Paola Bergallo resaltó que "aquellas legislaciones que han avanzando hacia la legalización del aborto coinciden con los países con más desarrollo social, económico e institucional" y cuestionó "seguir utilizando" el derecho penal para "restringir los derechos de las mujeres".
En este sentido, indicó que en la Ciudad de Buenos Aires, entre 2002 y 2008 "sólo 22 mujeres fueron condenadas" por realizarse un aborto mientras que "ni un solo médico fue sancionado" y agregó: "La penalización ha sido ineficaz y no ha disuadido a las mujeres".
A su turno, el abogado Andrés Gil Domínguez afirmó que "desde el punto de vista constitucional y convencional no existe ningún tipo de objeción" y destacó que distintos órganos de aplicación e interpretación de tratados de derechos humanos "han establecido claramente que las mujeres deben tener acceso a abortos legales".
Gastón Chillier, del Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels), afirmó que "la criminalización del aborto viola una serie de derechos humanos" y enfatizó que la penalización "no disuade a las mujeres" de acudir a esa práctica.
La titular de Católicas por el Derecho a Decidir, Marta Alanis, destacó que las mujeres católicas "también abortan" y agregó: "Defendemos el derecho a las mujeres a decidir sobre sus vidas. No imponemos a nadie que practique el aborto si no está convencido de eso".
También fueron invitadas a dar su opinión las actrices Verónica Llinás, Griselda Siciliani y Carla Peterson, que compartieron el tiempo para exponer.
"El aborto es una realidad que existe más allá de nuestras opiniones, que siempre tendrán el sesgo de nuestras creencias", sostuvo Llinás, mientras que Siciliani aclaró que no está "a favor del aborto" sino de su despenalización.
Por último, Peterson agregó: "Les pedimos que voten el proyecto porque estamos convencidas de que el aborto legal acompañado de políticas públicas de prevención y contención para evitarlo nos convertirá en una sociedad más justa, más moderna, y menos hipócrita".
En tanto, el periodista Luis Novaresio cuestionó que la vida humana comience en el momento de la concepción y en cambio defendió el criterio de la semana 14 que establece el proyecto, al señalar que es cuando se desarrolla el "sistema nervioso central".
"Imponer el criterio propio por cuestiones religiosas y éticas es muy preocupante. Eso se llama teocracia. La Argentina es una república laica", sostuvo el periodista, quien además protagonizó un cruce con la presidenta de la Comisión de Salud, la oficialista Carmen Polledo.
El periodista Novaresio increpó a una diputada oficialista
El primer tramo del debate sobre la despenalización del aborto tuvo ayer un sorpresivo cruce entre el periodista Luis Novaresio, que fue invitado a hablar, y la diputada oficialista Carmen Polledo, a quien le dijo que "no puede dejar que las mujeres se sigan muriendo".
"Carmen, usted no puede dejar que las mujeres se sigan muriendo. No puede imponerle al resto de las mujeres una concepción ideológica que yo defiendo, pero que es única, personal e intransferible", sostuvo el periodista.
En el mismo sentido, el expositor le indicó que "no puede seguir favoreciendo que las mujeres ricas accedan al misoprostol y las mujeres totalmente excluidas, a la rama del perejil", y agregó: "Usted no puede obligar a aquellos que pensamos distinto a vivir en una teocracia".
Terminada la exposición de Novaresio, Polledo sostuvo que la mención directa de su persona "estaba totalmente fuera de la dinámica pactada" y le solicitó a su par de la Comisión de Legislación General, Daniel Lipovetsky, que le permitiera responder y hacerle dos preguntas al periodista.
"¿Usted es consciente de que una niña de 13 años que no puede comprar un litro de cerveza en la esquina va a poder ir a pedir sola, y cuando digo sola es literal, sin padre, madre o tutor, un aborto?", fue el primer interrogante de la legisladora.
Luego preguntó: "¿Es consciente de que existe algo que se llama objeción de conciencia y que el proyecto del colectivo tampoco lo contempla, y no le está dejando el derecho a un profesional de manifestarse a favor o en contra?".
Novaresio escuchó las preguntas de Polledo, pero luego se retiró de la sala.
En la primera audiencia de las comisiones de Legislación General, de Legislación Penal, de Salud y de Familia, Mujer y Niñez, participaron juristas, médicos, representantes de ONG, referentes religiosos y figuras públicas, que se dividieron en dos bloques: primero se escucharon las posiciones a favor y luego las que están en contra del proyecto.
El inicio de la vida y su interpretación de acuerdo a la Constitución Nacional y a la ciencia; la utilización del derecho penal sobre las mujeres que abortan y la mortalidad materna fueron los ejes centrales de la discusión.
Expresiones a favor
La abogada e investigadora del Conicet Paola Bergallo resaltó que "aquellas legislaciones que han avanzando hacia la legalización del aborto coinciden con los países con más desarrollo social, económico e institucional" y cuestionó "seguir utilizando" el derecho penal para "restringir los derechos de las mujeres".
En este sentido, indicó que en la Ciudad de Buenos Aires, entre 2002 y 2008 "sólo 22 mujeres fueron condenadas" por realizarse un aborto mientras que "ni un solo médico fue sancionado" y agregó: "La penalización ha sido ineficaz y no ha disuadido a las mujeres".
A su turno, el abogado Andrés Gil Domínguez afirmó que "desde el punto de vista constitucional y convencional no existe ningún tipo de objeción" y destacó que distintos órganos de aplicación e interpretación de tratados de derechos humanos "han establecido claramente que las mujeres deben tener acceso a abortos legales".
Gastón Chillier, del Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels), afirmó que "la criminalización del aborto viola una serie de derechos humanos" y enfatizó que la penalización "no disuade a las mujeres" de acudir a esa práctica.
La titular de Católicas por el Derecho a Decidir, Marta Alanis, destacó que las mujeres católicas "también abortan" y agregó: "Defendemos el derecho a las mujeres a decidir sobre sus vidas. No imponemos a nadie que practique el aborto si no está convencido de eso".
También fueron invitadas a dar su opinión las actrices Verónica Llinás, Griselda Siciliani y Carla Peterson, que compartieron el tiempo para exponer.
"El aborto es una realidad que existe más allá de nuestras opiniones, que siempre tendrán el sesgo de nuestras creencias", sostuvo Llinás, mientras que Siciliani aclaró que no está "a favor del aborto" sino de su despenalización.
Por último, Peterson agregó: "Les pedimos que voten el proyecto porque estamos convencidas de que el aborto legal acompañado de políticas públicas de prevención y contención para evitarlo nos convertirá en una sociedad más justa, más moderna, y menos hipócrita".
En tanto, el periodista Luis Novaresio cuestionó que la vida humana comience en el momento de la concepción y en cambio defendió el criterio de la semana 14 que establece el proyecto, al señalar que es cuando se desarrolla el "sistema nervioso central".
"Imponer el criterio propio por cuestiones religiosas y éticas es muy preocupante. Eso se llama teocracia. La Argentina es una república laica", sostuvo el periodista, quien además protagonizó un cruce con la presidenta de la Comisión de Salud, la oficialista Carmen Polledo.
El periodista Novaresio increpó a una diputada oficialista
El primer tramo del debate sobre la despenalización del aborto tuvo ayer un sorpresivo cruce entre el periodista Luis Novaresio, que fue invitado a hablar, y la diputada oficialista Carmen Polledo, a quien le dijo que "no puede dejar que las mujeres se sigan muriendo".
"Carmen, usted no puede dejar que las mujeres se sigan muriendo. No puede imponerle al resto de las mujeres una concepción ideológica que yo defiendo, pero que es única, personal e intransferible", sostuvo el periodista.
En el mismo sentido, el expositor le indicó que "no puede seguir favoreciendo que las mujeres ricas accedan al misoprostol y las mujeres totalmente excluidas, a la rama del perejil", y agregó: "Usted no puede obligar a aquellos que pensamos distinto a vivir en una teocracia".
Terminada la exposición de Novaresio, Polledo sostuvo que la mención directa de su persona "estaba totalmente fuera de la dinámica pactada" y le solicitó a su par de la Comisión de Legislación General, Daniel Lipovetsky, que le permitiera responder y hacerle dos preguntas al periodista.
"¿Usted es consciente de que una niña de 13 años que no puede comprar un litro de cerveza en la esquina va a poder ir a pedir sola, y cuando digo sola es literal, sin padre, madre o tutor, un aborto?", fue el primer interrogante de la legisladora.
Luego preguntó: "¿Es consciente de que existe algo que se llama objeción de conciencia y que el proyecto del colectivo tampoco lo contempla, y no le está dejando el derecho a un profesional de manifestarse a favor o en contra?".
Novaresio escuchó las preguntas de Polledo, pero luego se retiró de la sala.