Abrile se sumará al pedido de Scoppa de suspender las elecciones
La Junta Electoral les requirió a los apoderados de los partidos que opinen sobre el pedido de Riocuartenses por la Ciudad, que reclamó posponer la fecha. El frente que encabeza la UCR apoyará ese planteo. El PJ lo rechazará.
Primero, fue el pedido de Eduardo Scoppa, candidato de Riocuartenses por la Ciudad, para que se suspendan las elecciones municipales del 29 de marzo debido a la situación causada por el coronavirus. El lunes se sumará Gabriel Abrile, postulante de Juntos por Río Cuarto, que oficializará un planteo ante la Junta Electoral en el mismo sentido. Los dos sostienen que mantener la convocatoria electoral es una decisión de alto riesgo sanitario y que debería posponerse.
Desde el otro lado, Hacemos por Córdoba, la fuerza política que lleva como candidato a Juan Manuel Llamosas, mantendrá su posición pública de que el actual cuadro de situación no amerita retrasar la votación.
Ayer la agrupación que lleva a Scoppa como candidato a intendente presentó un escrito ante la Junta Electoral en el que planteó que deben suspenderse las elecciones y, en caso de ser necesario, extender el mandato del actual intendente, que vence el 2 de julio.
“La presentación pide la reprogramación de las elecciones. La Junta ha dispuesto correr vista al resto de los apoderados de los partidos y alianzas que van a participar para recabar el resto de las opiniones. Una vez que tengamos esa información, la Junta Electoral va a pronunciarse sobre el pedido de suspensión o prórroga. Hay que decir que la Junta ya desde antes había librado oficios a la Secretaría de Salud a los fines de ir recolectando información acerca de si los hechos de público conocimiento podían afectar a las elecciones”, detalló Fernándo Pérez, secretario de la Junta Electoral Municipal.
Scoppa fundamentó su postura en que si no pueden hacerse espectáculos públicos con 100 personas no tiene lógica que se realice una elección en la que podrían participar 120 mil personas.
“Sostener la elección en este contexto puede ser muy perjudicial para la política y específicamente para el intendente. Si la instancia de la elección es negativa sanitariamente, qué pasa, ¿quién va a ser responsable? ¿Qué va a pasar si ese día, por la elección, se genera una situación de contagio? En base a lo que dicen los epidemiólogos, el intendente resolvió que no deberá haber reuniones de 100 personas o más. ¿Cuál es la lógica, por ejemplo, de suspender la actividad de los museos, a los que va muy poca gente, y sostener a la vez las elecciones?”, manifestó Scoppa.
El candidato y exconcejal reclamó en el escrito que se convoque a todos los apoderados de los partidos para que opinen sobre si las elecciones deben postergarse por tiempo indefinido. “Si hubiera que prorrogar el mandato, se puede hacer. Sólo hay que aprobar una enmienda en el Concejo y después refrendarlo. Tal vez haya que esperar hasta septiembre u octubre, que es cuando vuelve a subir la temperatuva”, declaró Scoppa.
El lunes, cuando responda por escrito el requerimiento de la Junta Electoral, el frente opositor Juntos por Río Cuarto también pedirá la suspensión. Abrile lo expresó públicamente en los medios de comunicación ayer; ahora, esa declaración se plasmará en una postura formal ante la Junta Electoral.
Sin embargo, para el radicalismo, uno de los socios de Juntos por Río Cuarto, el diferimiento es más complejo que lo que postula Scoppa. Afirman que hay cuestiones legales por definir como, por ejemplo, el hecho de que desde el 2 de julio se produce una situación de acefalía. Para esa fuerza política no está tan claro que pueda estirarse el actual mandato a través de una enmienda. También habría que establecer cuál sería el nuevo cronograma electoral.
Desde el justicialismo intentarán neutralizar los intentos opositores de patear la elección para más adelante. Si bien por el momento los representantes del oficialismo no hacen declaraciones públicas, en off the record confirman que el martes responderán el pedido de la Junta Electoral y que se manifestarán en desacuerdo con el retraso del cronograma electoral. Por supuesto, aclaran que la dinámica de la situación sanitaria puede obligar mañana a cambiar esa postura. Pero, por el momento, reclamarán que se sostenga la fecha del 29 de marzo. Incluso, señalan que la Junta Electoral solamente puede sugerir un cambio de fecha pero que, en definitiva, quien tiene la última palabra es el intendente.
“Estamos convencidos de que no están dadas las condiciones para un cambio en la fecha. Es un concepto irresponsable de la oposición frente a una pandemia. En el país no se suspenden las clases pero resulta que no se puede votar. Incluso, podemos discutir si ese día se cambia la modalidad de votación y la gente entra en grupos de cinco, pero hoy no tiene ningún sentido reclamar el diferimiento. Hay que tener en cuenta que en la ciudad todavía no se produjo ningún caso positivo y, por lo tanto, cualquier decisión sería apresurada”, precisaron desde el peronismo.
En ese ida y vuelta están. Cada uno intenta sostener su posición en un piso altamente inestable.