Condenaron a un exteniente por abuso sexual en el Batallón de Holmberg
Los hechos fueron denunciados por una soldado voluntaria en 2022. Un subalterno lo había acusado de amenazas. El tribunal Federal N°3 de Córdoba estableció una pena de dos años de ejecución condicional
Un exteniente de 40 años fue condenado a dos años de prisión de ejecución condicional por haber abusado sexualmente de una soldado voluntaria y haber amenazado a otro subordinado en el Batallón de Arsenales 604 de Holmberg.
La pena que recibió Cristian Mongelos es por los delitos de abuso sexual simple y amenaza agravada.
Además, fue inhabilitado de forma perpetua para ejercer cargos en las Fuerzas Armadas o de seguridad y el pago de dos millones de pesos como indemnización a la víctima de abuso.
El Ministerio Público Fiscal había solicitado tres años de prisión para el exmilitar. La causa se había iniciado en la Fiscalía Federal de Río Cuarto, a cargo de Rodolfo Cabanillas.
Los hechos juzgados ocurrieron durante la madrugada del 2 de octubre de 2022, mientras el acusado cumplía funciones como oficial de servicio de la unidad militar.
La acusación comprende dos situaciones ocurridas en el mismo servicio de guardia. El primer hecho aconteció en el Depósito 8 del Puesto Ávila, donde Mongelos, valiéndose de su jerarquía militar, acorraló a la soldada, le dirigió comentarios de contenido sexual y la sujetó de los brazos, abrazándola y besándola por la fuerza, sin su consentimiento.
La víctima opuso resistencia física, le exigió que la soltara y logró que cesara en su accionar únicamente tras amenazarlo con dispararle con su arma de reglamento.
El segundo hecho tuvo lugar la misma madrugada en el Puesto 31 (sector tranquera), donde el imputado halló durmiendo a otro soldado, le apuntó a la cabeza con su pistola reglamentaria y lo despertó a viva voz.
Posteriormente, lo obligó a realizar ejercicios físicos compulsivos como cuerpo a tierra y arrastrarse mientras percutía tres disparos al suelo, le propinó golpes en los talones y costillas, y realizó una nueva detonación que alteró al personal en descanso.
La defensa solicitó la absolución de su defendido en ambos casos, argumentando que no existían pruebas objetivas que acreditaran ilícitos penales y que las faltas correspondientes ya habían sido canalizadas en el ámbito administrativo.
En su declaración, Mongelos afirmó, en relación a la soldado, que existía un “coqueteo” y confianza previa entre ambos, y negó haber actuado con violencia física o intención de abuso, indicando que se trató de una aproximación “malinterpretada” por la cual le pidió disculpas de inmediato. Deberá indemnizarla con dos millones de pesos. En el caso del subalterno, el exmilitar que sus acciones respondieron a la realización de controles de seguridad, planes de defensa y simulacros de ataque con pirotecnia ante el hallazgo de soldados durmiendo en puestos críticos.