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“El abuso sexual es un delito muy frecuente en la ciudad”

Lo aseguró el superintendente de los Tribunales, Carlos González Castellanos, al ser consultado sobre el crecimiento de las denuncias mediáticas en el país. Indicó que es fundamental no minimizar el hecho
 
En medio de la ola de denuncias por situaciones de abuso sexual que, en muchos casos, involucran a personas famosas, el superintendente de los Tribunales de Río Cuarto, el doctor Carlos González Castellanos, aseguró que el delito en cuestión es sumamente frecuente en la ciudad. En “La entrevista del domingo” de PUNTAL, el vocal de la Cámara del Crimen de Segunda Nominación explicó cuáles son los pasos a seguir en el caso de que una persona sufra un hecho de estas características. 

-En los medios de comunicación se está hablando mucho del tema del acoso y los abusos. Uno de los casos más resonantes es el que compromete al actor Juan Darthés, ¿qué pasos debe seguir un ciudadano común en caso de ser víctima de un abuso sexual?

-Tenemos que distinguir dos aspectos fundamentales. Por un lado, el abuso de menores y, por el otro, el abuso en personas mayores de edad. Asimismo, cada caso es distinto y particular. Evidentemente, estamos ante un momento en el que se está dando una mayor exteriorización de los problemas derivados del abuso sexual. Aquella persona que tiene conocimiento de algún hecho de abuso debe recurrir de inmediato a la Justicia. Puede acudir a la Unidad Judicial, a la Policía o a la Fiscalía de turno para radicar la denuncia. No hace falta recurrir a un abogado para hacer la denuncia, aunque sí es importante asesorarse. 

-¿Hay algún área específica para tratar el tema de los delitos sexuales?

-Cuando se tienen indicios de que podría haber abuso sexual, hay organismos intermedios que dependen del Estado provincial o municipal que intervienen. De todas maneras, la Justicia actúa ante un hecho consumado. Una vez que eso ocurre, empezamos a actuar para recolectar las pruebas para ver qué fue lo que pasó. Se avanza en la investigación hasta que el caso llega a la Cámara. Este tipo de delitos tiene pruebas que no son precisamente los testimonios porque, generalmente, no hay testigos. Es decir, es la madre o el padre que toma conocimiento de la situación por los comentarios del propio hijo, en el caso de que la víctima sea un menor de edad. En el caso de los mayores, puede ser algún amigo que conozca la situación. Es muy variada la gama de posibilidades, por eso no se puede dar una solución generalizada. 

-¿Es difícil probar un abuso sexual cuando no hay acceso carnal?

-La Justicia no condena si no tiene pruebas y certezas de que el hecho se ha producido. Todos los datos que se aportan tienen que ser corroborados. Si una persona denuncia un abuso o toqueteo y hay una prueba de algún rasguño o de algún golpe o moretón, que coincide con la fecha de la denuncia, se fortalece la posibilidad de arribar a un resultado positivo, que es la condena, o negativo, que es la absolución. 

-¿El abuso es un delito que genera alta demanda en la Justicia? ¿Es un delito frecuente?

-El delito de abuso es sumamente frecuente. Lo es incluso en el ámbito intrafamiliar, por lo que hay que tener mucho cuidado. Hay que tener en cuenta que es un delito que ocurre en todos los niveles de la sociedad, por eso los padres deben estar atentos. Siempre hago hincapié en la importancia de la institución familiar. Los padres son los que protegen, controlan y hacen el seguimiento de sus hijos. Por supuesto que hay cuestiones que escapan a la posibilidad de control de cada uno. Hay casos que son difíciles de prevenir. 

-Hoy en día se conocen las condenas por abuso y hay una mayor visibilización de las conductas que antes estaban naturalizadas y que en el presente resultan condenadas. Sin embargo, los abusos y el acoso siguen existiendo…

-Lo que sucede es que nunca una condena sirvió como ejemplificadora para que un hecho no se cometa, debido a que el delincuente siempre piensa que no lo van a atrapar. Es decir, el que comete un delito cree que va a sortear la investigación. Lamentablemente, no todos los casos se pueden investigar. De hecho, hay situaciones que ni siquiera se denuncian. Es real que la gente se está animando a denunciar más, sobre todo aquello que tiene que ver con la violencia de género. 

-Es decir que los casos que involucran a los famosos no sirven para que haya una disminución en el número de hechos de este tipo…

-No, no sirve para que la persona se frene y diga “no voy a cometer este delito”. Más allá de eso, hay que ser cada vez más estrictos en cuanto al análisis de la denuncia y de los hechos. No hay que minimizar estos casos porque son gravísimos. El abuso deshonesto, sobre todo si se trata de un menor de edad, es algo sumamente grave porque deja a la persona marcada de por vida. 

-Cuando se habla del abuso en los medios también se hace referencia a la prescripción de los delitos, ¿qué tiempo se tiene para denunciarlo?

-Cada causa tiene su tiempo de prescripción. Arranca en los 2 años, nunca puede ser menos. De todas formas, en el caso de los abusos de menores, el tiempo de prescripción comienza a correr cuando la víctima cumple los 18 años de edad. Hay distintas alternativas y posibilidades, pero el Código Penal prevé ese esquema en términos generales. Hay que trabajar para evitar que las denuncias prescriban sin resultados. 

-¿Hay situaciones de abuso derivadas de internet y de las nuevas formas de relacionarse como Facebook y WhatsApp?

-Sí, incluso ha habido reformas en el Código Penal con relación a los delitos informáticos. 

-¿Cuáles son las penas que pueden dictarse ante los abusos?

-Es muy diverso. No obstante, si hablamos del abuso sexual simple en un adulto, que no tienen ninguna otra connotación, la pena tiene un mínimo que va entre los 6 meses y los 4 años, de ahí para adelante. 

-¿El abuso es un delito que ha crecido o se mantiene constante?

-Yo no tengo un dato estadístico concreto. De todas maneras, el abuso ha existido siempre. Existe y va a existir porque es muy difícil combatirlo, debido a que parte fundamentalmente de la educación y del respeto. Por eso es tan importante la familia.

Expectativas

Finalmente, el juez González Castellanos se refirió a las expectativas que tiene ante el reciente arranque del año en los Tribunales. 

“Siempre tenemos una mirada positiva. Tratamos de mejorar día a día en la prestación del servicio de justicia. En lo que refiere a la ciudad, estamos ante el pronto traslado de los juzgados civiles, de la Cámara Laboral, del Juzgado de Conciliación y de algunas otras dependencias al nuevo edificio que se está construyendo en la zona del Centro Cívico. En paralelo, la Legislatura de Córdoba tiene en su poder un proyecto de reforma del Código Penal y Procesal para ajustar algunas penas a la realidad actual”, concluyó González Castellanos. 

“Estoy en contra del aborto”

Dentro del análisis de la situación de los abusos en la ciudad, el juez Carlos González Castellanos recordó que existe un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que habilita la práctica del aborto en el caso de que una persona haya quedado embarazada producto de una violación. Si bien hay distintas miradas al respecto, el superintendente de los Tribunales locales remarcó que está en contra de la interrupción de la gestación.

“Estoy absolutamente en contra del aborto, pero es una posición personal. La Corte Suprema dio una alternativa y la aplicación queda en la conciencia de cada uno. De todas maneras, insisto, estoy en contra del aborto, en cualquiera de sus formas. Creo que siempre hay algún remedio para evitar terminar con la vida”, expresó González Castellanos. 

Reforzando su postura, el magistrado repasó un relato vinculado a una mujer que fue al médico a pedir que le practique un aborto. 

“Una mamá acude al médico y le pide que la ayude a abortar. El doctor le pregunta cuántos hijos tiene y la mujer le contesta 2. Seguidamente, el médico le dice que lo que ella tendría que hacer es matar a su hijo más grande, porque el más chico le va a traer menos problemas. La mujer se inquieta y sorprendida le pregunta al médico cómo piensa que ella podría matar a uno de sus dos hijos. Es allí cuando el doctor le dice que mejor no mate a ninguno, es decir, ni a los nacidos ni al que está por nacer. Ese es el mensaje que rescato”, describió. 

PERFIL

Carlos González Castellanos estudió en la Universidad Católica de Córdoba. Se recibió de abogado en 1988. Fue docente adscripto durante 4 años en las cátedras de Derecho Penal I y Derecho Penal II de la Universidad Católica de Córdoba. En 1982 ingresó a trabajar en el Juzgado Federal Número 1 de Córdoba. En 1991 renunció para ejercer la profesión de abogado como penalista. Integró durante varios períodos el directorio del Colegio de Abogados de Córdoba. Fue juez del Tribunal Oral Penal Federal Número 1 de la ciudad de Córdoba. Fue asesor letrado de la obra social de la Universidad Nacional de Córdoba (Daspu). Años más tarde, en abril de 2006, ingresó como vocal de la Cámara del Crimen de Segunda Nominación de la ciudad de Río Cuarto, cargo que desempeña actualmente. Es el superintendente de los Tribunales de Río Cuarto. 

Nicolás Cheetham

ncheetham@puntal.com.ar