El exintendente Eduardo Accastello admitió ayer que le gustaría que el gobernador Juan Schiaretti lo convoque, aseguró que con el intendente Martín Gill “no hay desunión” aunque desde lo político tengan “cosas que conversar” y si bien negó que esté trabajando “para ser candidato a algo” de sus palabras se desprende que la puerta está abierta a esa posibilidad.
El diálogo del dirigente con PUNTAL Villa María se dio minutos antes de la presentación en la sede del Partido Justicialista villamariense de su libro “Gobiernos Locales hacia la Común Humanidad; La experiencia Villa María”.
En ese marco no eludió ningún tema, aunque en algunas respuestas fue muy cauto en relación con las definiciones.
Accastello tuvo palabras elogiosas hacia Schiaretti, con quien durante muchos años mantuvo marcadas diferencias. Reconoció la administración del actual gobernador, dijo que es “un gestionador nato” y admitió que la relación entre ambos en su momento no fue la mejor a partir del “posicionamiento de gestión”.
“Esta gestión de Schiaretti es distinta. Uno percibe que tiene un norte bien claro de cuáles son las obras que desarrollan el interior de Córdoba y a Córdoba”, apuntó. Y trazó la diferencia entre el endeudamiento “terrible” que lleva adelante el gobierno nacional, que es para gasto público, del que asumió Schiaretti “que es para infraestructura fundamental en generar servicios”.
“Es bueno, y sería bueno, en mi caso por haber sido candidato a gobernador, sería bueno la apertura y la convocatoria a aportar ideas o a discutir las que ellos tengan”, indicó.
Admitió que le “gustaría ser convocado”. Y agregó: “Sería muy necesario, muy importante que el diálogo de aquellas personas, candidatos que participamos en la última elección, se pudiera dar, yo le lo he ofrecido públicamente y personalmente y creo que depende de las decisiones del gobernador”.
“Estoy a disposición del Presidente, del gobernador, del intendente como hombre público cuando lo requieran si lo requieren”, precisó.
En otro momento del diálogo Accastello fue crítico del gobierno nacional, de programas que van “detrás de la pobreza” con soluciones “muy coyunturales” que no la resuelven, a lo que calificó como “modelo ambulancia”. Y consideró que “hay un escenario” en el que la “ambulancia es el modelo de todas las políticas de uno y otro lado” y admitió como lógico cualquier proceso de reivindicación de los derechos que se pierden. Eso en referencia a la movilización del miércoles.
Hay que “construir riqueza, crear riqueza, para distribuir riqueza” y consideró que eso es lo que le falta al gobierno nacional, que tiene una visión no tan diferente a gobiernos anteriores, incluso de su propio signo político.
Ego y expectativas
Aseguró que “el ego se ha retirado” y de esa forma eludió responder la pregunta sobre si sentía que la dirigencia peronista no le reconoció lo suficiente su trabajo por la ciudad y la provincia. “Yo trabajo con un concepto, y es que la unidad de la Argentina, de los villamarienses, es la esencia de nuestra vocación de servicio. Si uno no tiene en claro que los argentinos y los villamarienses son más importantes que los dirigentes, va a pasar lo que está pasando con la Argentina de hoy”, apuntó.
Reconoció que tuvo “muchas expectativas” de que efectivamente el presidente Mauricio Macri avanzara en la unidad de los argentinos, tal como él pudo hacer durante su paso por el Sillón de Viñas en Villa María. “Creo que era un concepto que a todos nos parecía muy trascendente, pero en la Argentina de hoy hay una desunión”, añadió. Igual consideró que Macri “todavía está a tiempo de cumplir con esa palabra que ahora no está cumpliendo”.
Sostuvo que “no hay una visión integral de un proyecto de país, ni en el oficialismo ni en el peronismo o en el peronismo y sus aliados”.
Y resaltó que lo que hicieron en Villa María durante sus sucesivas administraciones fue “fundamentalmente gestión sobre la base de un proyecto de país, que con un gran equipo muy disciplinado se pudo llevar adelante”.
También se defendió de quienes lo critican diciendo que los logros se dieron a partir de su relación con el gobierno nacional.
En referencia a los dirigentes locales más próximos al gobierno nacional habló de una “carencia importante” por falta de gestión ante temas tan relevantes como el de la Fábrica Militar o la Circunvalación.
También confirmó que mantiene una “relación de amistad” con el exgobernador José Manuel de la Sota y que lo visitó.
En relación con las acusaciones judiciales dijo que es “un hecho político que sembró la oposición para bajar la vara de una ciudad que ellos aspiran gobernar”.
Y cerró: “La oposición tendrá que buscar otros recursos políticos si quiere descalificarme o no quiere competir conmigo en el 2019, sea en lo local, sea en lo provincial, o en lo que sea”.
Mariana Corradini
En ese marco no eludió ningún tema, aunque en algunas respuestas fue muy cauto en relación con las definiciones.
Accastello tuvo palabras elogiosas hacia Schiaretti, con quien durante muchos años mantuvo marcadas diferencias. Reconoció la administración del actual gobernador, dijo que es “un gestionador nato” y admitió que la relación entre ambos en su momento no fue la mejor a partir del “posicionamiento de gestión”.
“Esta gestión de Schiaretti es distinta. Uno percibe que tiene un norte bien claro de cuáles son las obras que desarrollan el interior de Córdoba y a Córdoba”, apuntó. Y trazó la diferencia entre el endeudamiento “terrible” que lleva adelante el gobierno nacional, que es para gasto público, del que asumió Schiaretti “que es para infraestructura fundamental en generar servicios”.
“Es bueno, y sería bueno, en mi caso por haber sido candidato a gobernador, sería bueno la apertura y la convocatoria a aportar ideas o a discutir las que ellos tengan”, indicó.
Admitió que le “gustaría ser convocado”. Y agregó: “Sería muy necesario, muy importante que el diálogo de aquellas personas, candidatos que participamos en la última elección, se pudiera dar, yo le lo he ofrecido públicamente y personalmente y creo que depende de las decisiones del gobernador”.
“Estoy a disposición del Presidente, del gobernador, del intendente como hombre público cuando lo requieran si lo requieren”, precisó.
En otro momento del diálogo Accastello fue crítico del gobierno nacional, de programas que van “detrás de la pobreza” con soluciones “muy coyunturales” que no la resuelven, a lo que calificó como “modelo ambulancia”. Y consideró que “hay un escenario” en el que la “ambulancia es el modelo de todas las políticas de uno y otro lado” y admitió como lógico cualquier proceso de reivindicación de los derechos que se pierden. Eso en referencia a la movilización del miércoles.
Hay que “construir riqueza, crear riqueza, para distribuir riqueza” y consideró que eso es lo que le falta al gobierno nacional, que tiene una visión no tan diferente a gobiernos anteriores, incluso de su propio signo político.
Ego y expectativas
Aseguró que “el ego se ha retirado” y de esa forma eludió responder la pregunta sobre si sentía que la dirigencia peronista no le reconoció lo suficiente su trabajo por la ciudad y la provincia. “Yo trabajo con un concepto, y es que la unidad de la Argentina, de los villamarienses, es la esencia de nuestra vocación de servicio. Si uno no tiene en claro que los argentinos y los villamarienses son más importantes que los dirigentes, va a pasar lo que está pasando con la Argentina de hoy”, apuntó.
Reconoció que tuvo “muchas expectativas” de que efectivamente el presidente Mauricio Macri avanzara en la unidad de los argentinos, tal como él pudo hacer durante su paso por el Sillón de Viñas en Villa María. “Creo que era un concepto que a todos nos parecía muy trascendente, pero en la Argentina de hoy hay una desunión”, añadió. Igual consideró que Macri “todavía está a tiempo de cumplir con esa palabra que ahora no está cumpliendo”.
Sostuvo que “no hay una visión integral de un proyecto de país, ni en el oficialismo ni en el peronismo o en el peronismo y sus aliados”.
Y resaltó que lo que hicieron en Villa María durante sus sucesivas administraciones fue “fundamentalmente gestión sobre la base de un proyecto de país, que con un gran equipo muy disciplinado se pudo llevar adelante”.
También se defendió de quienes lo critican diciendo que los logros se dieron a partir de su relación con el gobierno nacional.
En referencia a los dirigentes locales más próximos al gobierno nacional habló de una “carencia importante” por falta de gestión ante temas tan relevantes como el de la Fábrica Militar o la Circunvalación.
También confirmó que mantiene una “relación de amistad” con el exgobernador José Manuel de la Sota y que lo visitó.
En relación con las acusaciones judiciales dijo que es “un hecho político que sembró la oposición para bajar la vara de una ciudad que ellos aspiran gobernar”.
Y cerró: “La oposición tendrá que buscar otros recursos políticos si quiere descalificarme o no quiere competir conmigo en el 2019, sea en lo local, sea en lo provincial, o en lo que sea”.
Mariana Corradini

