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Alertan sobre un mayor uso del celular y la PC en niñas y niños

Desde la Fundación Aluba, plantearon que cada vez se da en infancias más pequeñas, incluso menores a los 2 años de edad. Indican que se deben reforzar los espacios de comunicación de los padres con sus hijos
Desde Aluba consideran que todos los padres deben analizar cómo es la comunicación que tienen con sus hijos.  

Desde la ONG Aluba (Asociación de Lucha contra la Bulimia y Anorexia) alertaron sobre el aumento en el uso del celular y tecnologías similares en los niños durante el último año. En un documento publicado a través de su sitio web, la asociación de Buenos Aires destacó: “Cuando hablamos de conductas adictivas en los niños más pequeños tenemos que pensar en el siguiente circuito: celular - dibujos animados - juegos - internet/redes sociales”.

Ya se ha planteado desde diferentes ámbitos cómo la pandemia y el confinamiento han influido en los consumos, de alimentos, de sustancias y de medios de comunicación, más considerando cómo la virtualidad ha acercado notablemente a los jóvenes a las pantallas.

Los niños son hábiles en el contenido literal pero carecen de la intuición y la empatía y la tecnología viene a suplir eso. Los niños son hábiles en el contenido literal pero carecen de la intuición y la empatía y la tecnología viene a suplir eso.

“La adicción a los celulares se detecta en los más chicos: niños de entre 1 o 2 años”, precisaron desde la ONG que preside Mabel Bello, mientras que agregaron:“Es increíble la velocidad con la que adquieren la adicción a los jueguitos o a los dibujos animados. Toda la concentración está puesta en el teléfono, que es su primer acercamiento a la tecnología”.

Destacaron que desde muy pequeños, observando a sus padres, “aprenden la clave (incluso patrones de dibujo) para desbloquear el celular de los adultos y así acceder a todos los contenidos, incluyendo aplicaciones que los adultos ni se dan cuenta de que existen”, comentaron desde la asociación.

Consideraron que este tipo de adicciones llegan para llenar el vacío generado por la falta de comunicación. “Queremos comer, le damos el celular; queremos hablar con alguien, le damos el celular; es una forma de pacificar a ese chico que naturalmente estaría en la reunión con los demás, quizás haciendo travesuras o llamando la atención”, dijeron, mientras que afirmaron que el celular es una suerte de “chupete”.

Los especialistas de Aluba manifestaron que con esta situación el niño pierde aptitudes sociales. “Hablar con los chicos en lenguaje infantil, recibir cariño, caricias de los padres, son sustituidos por el celular y eso no lo prepara para la integración social”, dijeron y agregaron:“Si el chico tiene condiciones sociales las tendrá igual pero, si no, empieza a tener inhibiciones, dificultades o incluso incapacidad de desarrollar aptitudes sociales”.

En este contexto, los videojuegos, que aíslan a los chicos en sus habitaciones, también generan alarma, pues “son su único entretenimiento y luego, a una edad mayor, aparecen la computadora y las redes sociales”.

“La computadora, las redes sociales, el celular, los juegos, en su momento la televisión, en todos hay aislamiento. Ese es su mundo (virtual). Ya no pertenecen al mundo real. La tecnología está al servicio de la evasión”, resaltaron los especialistas.

Falta de empatía

“Estos trastornos los observamos mucho en pacientes que generalmente tienen características obsesivas (TOC, trastorno obsesivo compulsivo) o trastornos del espectro autista”, explicitaron desde Aluba y explicaron que “la persona con TOC tiene muchas reglas y necesitan formarse esas reglas, ya que no tienen mucha empatía”.

La falta de empatía hace que los niños prefieran la tecnología a la compañía humana porque esta les resulta difícil. “Son hábiles en el contenido literal pero carecen de la intuición y la empatía y la tecnología viene a suplir eso. Están inmóviles con el aparato (cualquiera sea) y no tienen actividad física, interacción social, y por eso el sedentarismo, la fijeza del cuerpo que hace que terminen con sobrepeso o, en otros casos, directamente restringiendo los alimentos por estar todo el tiempo conectados”, puntualizaron.

Cuando vemos dificultades en un área entonces hay que consultar con un profesional y ayudar y colaborar en la formación de un individuo sano. Cuando vemos dificultades en un área entonces hay que consultar con un profesional y ayudar y colaborar en la formación de un individuo sano.

En el documento la ONG se cuestiona cómo abordar la problemática y asegura que todo padre debería plantearse cómo es la comunicación con sus hijos. “Si no tiene facilidad para hacer amigos, entonces ¿por qué no invito yo amigos a casa? ¿Por qué no trato de ayudarlo en la comunicación? ¿Por qué no consultó si no puede comunicarse? Si yo veo que mi hijo es muy tecnológico pero poco activo, ¿me preocupo porque tenga actividad física también? ¿Compenso eso? El éxito en la vida depende no solo de la instrucción sino también de la comunicación, no solo del saber técnico sino también de la capacidad de moverse y comunicarse”, dice el informe.

Entre las complicaciones de este uso desmedido de las tecnologías, desde Aluba explicitan: “En el caso de niños muy pequeños que ya hacen uso del celular, si tenemos un chico muy irritable, inquieto, hay que aprender cómo calmar al chico con otras cosas, quizás dándole algunos elementos para que él juegue y no sea solo lo tecnológico”. Comentan que es necesario ayudarlo a comunicarse de otra forma que no sea gritando o llorando: “Aprender a calmarlo sin hacer uso de lo tecnológico”, dicen.

Contemplan que cuando al chico se le saca el celular y hace una rabieta, “ya ahí hay una dependencia. No hay que darle lo que quiere para que no moleste”, subrayan.

Educación

“La educación se trata de la progresión de habilidades. Esto implica sustituir el celular en favor de otras actividades de socialización para lograr un desarrollo equilibrado en todas las áreas en las que tiene que desarrollarse un chico: el área social, de actividad física (caminar, moverse, jugar), comunicativa”, especifican desde la ONG.

Y concluyen:“Cuando exageramos una por comodidad o por distracción (porque no nos damos cuenta) a un chiquito que tiene problemas o que va a tener problemas, se los acentuamos. La educación es equilibrio: no solamente instrucción, no solamente actividad física, no solamente desarrollo de habilidades tecnológicas, sino una suma de todo. Y cuando vemos dificultades en un área entonces hay que consultar con un profesional y de esa manera ayudar y colaborar en la formación de un individuo sano”.