Luego de que Irán incumpliera progresivamente el acuerdo durante las últimas semanas y amenazara con más medidas, Alemania, Francia, Reino Unido, Rusia y China intentaron salvar el pacto en una reunión de emergencia realizada ayer en Viena (Austria).
Es el esfuerzo más reciente por darle nueva vida al acuerdo nuclear con Irán. Representantes de la nación persa, así como de Alemania, Francia, Reino Unido, Rusia y China (países que siguen adheridos al acuerdo) llevaron a cabo una reunión de emergencia en Viena con el propósito de buscar solución a una situación que amenaza con desintegrar el pacto de 2015.
"El clima fue constructivo. Las discusiones fueron buenas. No puedo decir que resolvimos todo, puedo decir que hay muchos compromisos", dijo el representante de la república islámica, Abbas Araqchi.
El diplomático añadió que se discutió la celebración de una reunión ministerial para la que todavía no existe fecha ni lugar, pero que se llevará a cabo "pronto" y con "resultados tangibles".
Creciente tensión
El encuentro se produce luego de una creciente tensión en Medio Oriente tras el progresivo incumplimiento de Teherán de sus obligaciones relacionadas con el enriquecimiento del uranio y las cantidades almacenadas. La nación persa reiteró que seguiría desobedeciendo lo pactado. Este domingo, por ejemplo, se conoció que continuarán las actividades en el reactor nuclear de agua pesada en Arak. El agua pesada puede ser empleada en reactores para la producción de plutonio, un combustible utilizado en ojivas nucleares.
Estas medidas se dan en respuesta a lo que consideran una falta de acción por parte de los países europeos para ayudar a aliviar las sanciones económicas en su contra.
A principios del mes de junio, las autoridades británicas en Gibraltar detuvieron un buque que se dirigía a Siria transportando petróleo, violando las sanciones que la Unión Europea mantiene sobre el gobierno de Damasco y que prohíben el envío de crudo a ese país árabe.
Teherán señaló que no descartaba tomar medidas similares y, un poco más de un mes después, capturó al 'Stena Impero', un barco de bandera británica que se desplazaba por el estrecho de Ormuz. Pero las autoridades iraníes señalaron que se trató de una respuesta a la violación de las normas de navegación por parte del buque.
Esta situación hizo que el Reino Unido propusiera la conformación de una 'flota europea' para proteger el golfo Pérsico, lo que llevó al gobierno del país persa a calificar estas medidas como "provocadoras" y que podrían aumentar las tensiones en la zona. Irán exigió una vez más que su buque sea liberado y acusó a Londres de violar el acuerdo nuclear de 2015 al retenerlo, según ellos ilegalmente, en Gibraltar.
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"El clima fue constructivo. Las discusiones fueron buenas. No puedo decir que resolvimos todo, puedo decir que hay muchos compromisos", dijo el representante de la república islámica, Abbas Araqchi.
El diplomático añadió que se discutió la celebración de una reunión ministerial para la que todavía no existe fecha ni lugar, pero que se llevará a cabo "pronto" y con "resultados tangibles".
Creciente tensión
El encuentro se produce luego de una creciente tensión en Medio Oriente tras el progresivo incumplimiento de Teherán de sus obligaciones relacionadas con el enriquecimiento del uranio y las cantidades almacenadas. La nación persa reiteró que seguiría desobedeciendo lo pactado. Este domingo, por ejemplo, se conoció que continuarán las actividades en el reactor nuclear de agua pesada en Arak. El agua pesada puede ser empleada en reactores para la producción de plutonio, un combustible utilizado en ojivas nucleares.
Estas medidas se dan en respuesta a lo que consideran una falta de acción por parte de los países europeos para ayudar a aliviar las sanciones económicas en su contra.
A principios del mes de junio, las autoridades británicas en Gibraltar detuvieron un buque que se dirigía a Siria transportando petróleo, violando las sanciones que la Unión Europea mantiene sobre el gobierno de Damasco y que prohíben el envío de crudo a ese país árabe.
Teherán señaló que no descartaba tomar medidas similares y, un poco más de un mes después, capturó al 'Stena Impero', un barco de bandera británica que se desplazaba por el estrecho de Ormuz. Pero las autoridades iraníes señalaron que se trató de una respuesta a la violación de las normas de navegación por parte del buque.
Esta situación hizo que el Reino Unido propusiera la conformación de una 'flota europea' para proteger el golfo Pérsico, lo que llevó al gobierno del país persa a calificar estas medidas como "provocadoras" y que podrían aumentar las tensiones en la zona. Irán exigió una vez más que su buque sea liberado y acusó a Londres de violar el acuerdo nuclear de 2015 al retenerlo, según ellos ilegalmente, en Gibraltar.

