El acuerdo no incluye "restricciones que posterguen el desarrollo", dijo Fernández
El presidente Alberto Fernández anunció ayer un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para reestructurar una deuda de alrededor de 44.500 millones de dólares, que según aseguró "no contempla restricciones que posterguen el desarrollo", y afirmó que el país tenía "una soga al cuello, una espada de Damocles, y ahora tiene un camino que puede recorrer".
El jefe de Estado remarcó que el entendimiento con el FMI permite "ordenar el presente y construir un futuro", pidió a la oposición que lo respalde en el Congreso y criticó, sin nombrarlo, a su antecesor, Mauricio Macri.
"Quiero anunciarles que el Gobierno de la Argentina ha llegado a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional", sostuvo el mandatario por intermedio de un mensaje grabado en la Quinta de Olivos, durante el cual remarcó: "Teníamos una soga al cuello, una espada de Damocles, y ahora tenemos un camino que podemos recorrer. Sin acuerdo, no teníamos un horizonte de futuro. Con este acuerdo, podemos ordenar el presente y construir un futuro".
Minutos más tarde, en una conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda, el jefe de Gabinete, Juan Manzur, y el ministro de Economía, Martín Guzmán, brindaron detalles sobre el entendimiento con el Fondo, que contempla en un primer tramo un nuevo programa de dos años y medio de duración (ver aparte).
El anuncio oficial sobre el acuerdo, luego de largas semanas de incertidumbre, generó un impacto positivo en los mercados, en tanto en el circuito cambiario informal de la ciudad de Buenos Aires el dólar blue se desinfló de manera considerable, luego de alcanzar este jueves un máximo histórico de 223 pesos por unidad para la venta.
En su discurso, Fernández destacó que, a diferencia de otros pactos acordados con el Fondo, este entendimiento "no contempla restricciones que posterguen el desarrollo" de la Argentina.
En ese sentido, precisó: "No restringe, no limita ni condiciona los derechos de nuestros jubilados, que recuperamos en el año 2020. No nos obliga a una reforma laboral. Promueve nuestra inversión en obra pública. No nos impone llegar a un déficit cero. No impacta en los servicios públicos, no relega nuestro gasto social y respeta nuestros planes de inversión en ciencia y tecnología".
Asimismo, celebró la posibilidad de "acceder a nuevos financiamientos, precisamente porque este acuerdo existe".
Y agregó: "Este entendimiento prevé sostener la recuperación económica ya iniciada. Prevé que no habrá caída del gasto real y sí un aumento en la inversión de obra pública del gobierno nacional. Tampoco dispone saltos devaluatorios".
Fernández también indicó que "sin el acuerdo, las posibilidades comerciales, económicas y de financiación que la Nación necesita estarían seriamente limitadas".
Crecer para pagar
El Presidente insistió en asegurar que “este acuerdo no nos condiciona”, ya que se trata de “un acuerdo basado en la confianza del mundo en nuestras capacidades".
“Podremos actuar ejerciendo nuestra soberanía y llevar adelante nuestras políticas de crecimiento, desarrollo y justicia social”, recalcó el jefe de Estado, a la vez que subrayó que la Argentina tiene que "crecer para poder pagar" y aclaró que "de otro modo no era posible, y tampoco lo será".
El Presidente aseguró que la deuda era "impagable" y "dejaba sin presente ni futuro" al país.
"Ahora tenemos un acuerdo razonable que nos va a permitir crecer y cumplir con nuestras obligaciones a través de nuestro crecimiento", añadió.
Con el jardín de la residencia presidencial de fondo, Fernández indicó que tiene "fe en la Argentina” porque “somos capaces de levantarnos y salir adelante”.
“Confío en el dinamismo de nuestras empresas, la fortaleza de nuestra industria, el compromiso de quienes trabajan, la valía de nuestras científicas y científicos, el talento de nuestros emprendedores, la enorme capacidad de nuestras pymes y en los sueños de nuestros jóvenes. Creo en la Argentina", manifestó.
Y profundizó: "Debemos crecer y debemos honrar nuestras obligaciones al mismo tiempo que hacemos una Argentina más justa, con más desarrollo, con mejor infraestructura. Seguiremos, también, la senda de ordenar las cuentas públicas sin condicionar nuestras políticas de justicia social".
Al referirse al camino institucional que tendrá el entendimiento, el mandatario indicó que lo enviará al Congreso de la Nación "para su consideración" e hizo un llamado a la oposición: "Necesitamos que apoyen este convenio y apelo así al compromiso nacional de todos y todas".
Como cierre, hizo una alusión a su antecesor, Mauricio Macri, por haber tomado el préstamo con el organismo multilateral de crédito: "La historia juzgará quién hizo qué. Quién creó un problema y quién lo resolvió. Los invito a mirar hacia adelante sin olvidar el pasado", remarcó.
"Había un problema gravísimo y urgente y ahora tenemos una solución posible y razonable. Es tiempo de unirnos en las soluciones y no de dividirnos en los problemas. Confío en la Argentina, confío en los argentinos y argentinas", concluyó.