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"En lo financiero, el acuerdo con el FMI es muy bueno; en el día a día no cambia nada"

Salvador Di Stefano, analista económico y consultor en negocios, indicó que el país necesita un plan que aliente la inversión privada en vez de apostar por la intervención estatal. "A medida que no se generen incentivos, vamos a tener más problemas", dijo

El consultor y analista económico Salvador Di Stefano aseguró que el acuerdo con el FMI es muy beneficioso desde el punto de vista financiero pero que no cambiará nada en la economía cotidiana porque, en el fondo, lo que al país le sigue faltando es un plan económico que aliente la inversión.

- ¿Qué opinión tiene de los principales puntos del acuerdo con el FMI? El Presidente dijo que por un lado se busca racionalizar los números y, a la vez, mantener un crecimiento de la economía.

- Hay dos planos que hay que tener en cuenta. Primero uno financiero y, después, el de la economía real. En el plano financiero claramente es un acuerdo muy beneficioso porque un gran vencimiento de deuda, que estaba concentrado en dos años y medio, se termina llevando adelante en 12 años. Eso es un alivio financiero y probablemente deje espacio para que suban bonos y acciones en el mercado, que estaban subvaluados. Para la vida cotidiana de los argentinos, no nos cambia absolutamente nada porque lo que está viviendo el mundo es un shock inflacionario después de una pandemia que fue muy dura. Hubo un corte en la cadena de suministros, que generó una inflación mundial muy importante, muchos países con gran déficit fiscal y emisión monetaria y, ahora, esta guerra entre Rusia y Ucrania que nos trae una fuerte suba de todas las materias primas y que seguramente nos va a generar muchas complicaciones. Lamentablemente, cuando tenes una suba de materias primas, lo que tenes que tener es una economía abierta, flexible y con superávit fiscal. Nosotros tenemos una economía cerrada, no es flexible y tenemos déficit fiscal, para lo cual para la vida cotidiana no nos va a generar un cambio muy importante.

- ¿Es un acuerdo realizable en cuanto a las metas de déficit, de emisión monetaria?

- La economía es igual que cuando vas a bailar a una fiesta. Si cambia la música, tenes que cambiar el paso. Si cambió el contexto internacional tendrías que cambiar el plan económico. En Argentina, el presidente asumió con un plan económico. Vino la pandemia, no cambió el plan. Salimos de la pandemia, no cambió el plan. Estamos en un nuevo shock inflacionario y no cambió el plan. ¿Cuál es el plan del gobierno? Economía cerrada y desanclarnos de los precios internacionales. Entonces, si en el exterior sube el maíz, la soja y el trigo, el gobierno quiere poner más retenciones. Así no va. Tenes que permitir que el productor pueda vender a un precio libre. Y si en el exterior sube el petróleo y el gas, a los productores de gas y petróleo local les quiere pagar lo que el Estado quiere y no lo que vale en el exterior. Así no va. Como a la Argentina, por todas estas restricciones, no entra una gran cantidad de dólares, y como el dólar está muy barato, los importadores quieren comprar cosas al exterior y el gobierno reprime a aquellos que son importadores. Como los productores que hacen ganadería tienen un buen precio internacional y quieren exportar y eso eleva el precio interno, hace una salvajada que es cerrar las exportaciones ganaderas. Un plan económico que tiene la soberbia de imponerle a cada sector económico lo que a él le parece, que es una economía cerrada, es difícil que pueda prosperar en un contexto internacional como el actual.

- Hay un sector del oficialismo que no quiere aprobar este acuerdo porque dice que frenaría la recuperación que se viene produciendo.

- Es un diagnóstico totalmente equivocado. Lo que Argentina debe tener es un plan económico que invite a invertir, no un plan económico que invite a intervenir. A medida que no generás incentivos vas a tener más problemas. En Argentina tenemos un plan económico en el que las personas que hacen trigo le generan una quita de precios y en Argentina tenemos el trigo más barato del mundo. Y con eso le terminamos complicando la vida a todos los productores de trigo. Ahora, viene el molino, lo transforma en harina y no lo puede exportar porque tiene la harina más cara del mundo ¿Cómo entendés eso? Tenemos el maíz más barato del mundo porque al productor que hace maíz le ponen muchas retenciones y le intervienen el mercado. A ese maíz se lo das a un pollito, se hace pollo, lo queres exportar y tenes el pollo más caro del mundo. Lo mismo pasa con el cerdo. No tenemos un plan económico, lo que tenemos es un plan cachivache, donde tenemos una presión tributaria monumental que no invita a invertir y no invita a la generación de nuevo empleo. Si queres que la economía argentina funcione, necesitamos inversión, no hay tanto secreto para esto. Pero si a cada persona que quiere invertir le pones una tracalada de impuestos monumental, la gente no va a invertir y no se van a crear nuevos puestos de trabajo ¿Cuál es la ambición de la gente? Poder trabajar y tener un empleo privado. Eso significa tener un empleo en donde la gente sepa que los días 30 va a cobrar, donde sepa que le van a dar una obra social, que va a hacer un aporte para poder jubilarse. Eso lamentablemente en Argentina son muy pocos los que tienen ese empleo privado. Son 6 millones de personas y tres millones y medio son empleados públicos. El resto no tiene ese empleo privado. Entonces Argentina necesita ir por más inversión y el gobierno va por más intervención. En Clarín señalan que Feletti quiere poner más retenciones al campo. En la Nación dicen que Feletti quiere crear una empresa para poder comprar granos en la Argentina. Cuando uno ve todas esas noticias, cuando uno ve a Máximo Kirchner diciendo que no quiere acordar con el Fondo porque impone un ajuste, es lo mismo que la persona que está excedida de peso y va al médico responde que no quiere hacerle caso al médico porque le pide que haga régimen. Y sí, tenes que hacer régimen. Si en algún momento tuviste déficit fiscal tenes que trabajar para adelgazar el gasto o aumentar los ingresos y tener equilibrio fiscal. Lamentablemente, en Argentina no hay consensos básicos ¿Cuál debería ser un consenso básico? Todos los argentinos tendríamos que ponernos de acuerdo en que el país tendría que tener superávit fiscal y hoy el país tiene un déficit fiscal de 4,6 puntos del PBI. Entonces, los consensos básicos no están. Un consenso debería ser que entren más dólares que los que salen pero no reprimir al que quiere sacar dólares porque quiere comprar un auto, o quiere traer un bien de capital o tiene la loca idea de comprar una cubierta en el exterior porque en Argentina no fabrican esas cubiertas. A ver, es de locos. Tenemos que pasar a un plan que sea más libre mercado, que les permita a los factores de la producción expresarse libremente y un país que tenga equilibrio presupuestario y los que trabajan paguen menos impuestos.

- ¿En este contexto la presión inflacionaria va a ser todavía mayor, teniendo en cuenta el contexto internacional?

- Depende del plan que lleven adelante porque el plan que van a aplicar en este momento es tratar de subir la tasa de interés, es un plan muy restrictivo en materia de liquidez y probablemente nos lleven a una recesión en donde los precios deberían contenerse pero a los precios después hay que convalidarlos. Si en los próximos meses la gente tiene que pagar más por la boleta de gas y de luz, tiene menos plata para un vaso de cerveza, salir a comer afuera o arreglar la casa. ¿El problema es que aumentó la energía eléctrica y el gas? No, el problema es que a los ciudadanos no les damos la posibilidad de que tengan más empleo y ganen más dinero. Para eso tiene que venir un señor e invertir. Pero si a ese señor que viene a invertir lo echamos y tenemos una economía cerrada e intervenida, estamos en el peor de los mundos.