Allí aportó recibos y facturas vinculadas a compras de materiales y pagos de mano de obra efectuados durante la obra.
Según trascendió, todos los comprobantes coinciden con el monto mencionado en su primera declaración.
De acuerdo al testimonio del empresario, los trabajos fueron abonados en efectivo y sin factura por parte de Adorni.
Además, detalló el cronograma de las tareas y la modalidad de pago utilizada durante los casi diez meses que demandó la remodelación.
Las refacciones se habrían realizado entre septiembre de 2024 y julio de 2025 en la propiedad ubicada sobre un lote de 400 metros cuadrados.
Según la declaración, las tareas incluyeron colocación de pisos, arreglos en baño y cocina, construcción de mobiliario para el quincho y reparaciones en la pileta.
Tabar, socio del estudio Alta Arquitectura, sostuvo que el funcionario canceló la totalidad de la obra en dos etapas: una primera entrega de 55 mil dólares durante 2024 y otros 190 mil dólares abonados a lo largo de 2025.
Otro dato que llamó la atención de los investigadores es que, mientras avanzaban las refacciones, Adorni habría alquilado otra vivienda dentro del mismo country.
Según el contratista, ese gasto extra alcanzó los 13 mil dólares durante el tiempo que duraron las obras.
En el marco de la investigación, Tabar también entregó su teléfono celular a la Justicia y brindó detalles sobre las personas que participaron de los trabajos.
Enumeró a albañiles, plomeros y electricistas involucrados en la remodelación y aportó información que podría servir para reconstruir la dinámica de la obra y verificar la trazabilidad de los pagos declarados.
La causa busca determinar el origen de los fondos utilizados por el jefe de Gabinete para la compra y remodelación de sus propiedades.
Según consta en el expediente, la Justicia intenta establecer si los gastos detectados son compatibles con los ingresos declarados por Adorni en los últimos años.