Las protestas, en demanda de una recomposición salarial, fueron motorizadas por la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (Apla) y la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), y comenzaron a las 8, con paros parciales a cargo de los pilotos y asambleas informativas por parte de los trabajadores de rampa.
Los aeronáuticos subieron la apuesta al volver a modificar los horarios de la realización de las medidas de fuerza, ya que en principio estaban previstas para dar comienzo a las 6 y hasta las 9, por lo que las compañías aéreas habían reprogramado vuelos, en algunos casos, y trasladado operaciones a Ezeiza, en otros.
Pero la sorpresiva decisión de los gremios de modificar los horarios complicó toda esa logística.
Las operaciones comenzaron a normalizarse lentamente desde poco antes del mediodía, y a partir de ese momento se cumplió con los horarios establecidos para el resto de la jornada, aunque el efecto "arrastre" de los servicios cancelados y demorados continuó repercutiendo en los vuelos durante todo el día, con un alto número de pasajeros afectados.
Algunos de estos pasajeros estaban siendo reubicados en otros vuelos, pero una gran parte deberá aguardar hasta dos días para poder completar su viaje, debido a la alta ocupación que se registra en estos momentos del año.
Mientras tanto, el vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció en su habitual conferencia de prensa que el Gobierno les descontará el día a los trabajadores que no cumplieron sus funciones.
Adorni precisó que por el paro "en Intercargo habrá descuentos a 108 trabajadores por un total de 1,4 millones de pesos, y en Aerolíneas Argentinas los descuentos a los sueldos serían de entre 50 y 150 mil pesos por trabajador".
"Los gremios aeronáuticos perjudicaron a los pasajeros con sus paros encubiertos tras modificar los horarios de sus asambleas informativas y afectaron 10 vuelos de JetSmart, 10 de Flybondi y 30 de Aerolíneas", sostuvo el funcionario, al tiempo que planteó que la Justicia deberá investigar si las movilizaciones fueron financiadas por agrupaciones políticas.
En la misma línea, amplió que "se van a aplicar acciones disciplinarias y sanciones contra todos los que realizaron estas medidas abusivas, como ya se hizo con más de 200 empleados. La prioridad de Aerolíneas Argentinas es sostener un servicio de calidad, seguro y confiable", añadió.
Amenaza de privatización
Por su parte, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, advirtió que la empresa Aerolíneas Argentinas "sabe que si no se ordena, se privatiza en cualquier momento", y afirmó que tienen que "declarar ya la esencialidad y hacerla cumplir a rajatabla en los aeropuertos".
"Basta de jorobar a la gente. Tendrán que empezar a pagar las empresas y Aerolíneas Argentinas tendrá que alinearse a una estrategia", planteó en declaraciones a La Nación+.
La de ayer fue la última jornada de un plan de lucha elaborado por los gremios aeronáuticos en demanda de una recomposición salarial, y que se había iniciado el lunes 19, con una jornada de protestas en Aeroparque que finalizó con 28 vuelos cancelados o retrasados y alrededor de 6.500 pasajeros afectados.
La modalidad se repitió de manera sistemática posteriormente en Ezeiza y en los aeropuertos Ambrosio Taravella, de la ciudad de Córdoba, y El Plumerillo, de Mendoza.
Aerolíneas Argentinas convocó a los gremios aeronáuticos a una reunión el próximo lunes a las 11 en Aeroparque, en un esfuerzo por desactivar el conflicto laboral que afectó las operaciones aéreas en todo el país.
La convocatoria, confirmada por la compañía y por los sindicatos, se produjo luego de que la Asociación Argentina de Aeronavegantes emitiera un comunicado en el que confirmó su disposición al diálogo con las autoridades para resolver el conflicto salarial.
Enojo de los pasajeros
Los pasajeros que se vieron afectados por las medidas de fuerza de los gremios aeronáuticos expresaron su enojo por los trastornos que padecieron en el Aeroparque.
Los usuarios se ven "atrapados" en una situación de la cual son ajenos y se sienten "rehenes" de los gremios que, dicen, "no les importa los perjuicios que causan".
Daniela, una estudiante del último año de Abogacía, debía viajar ayer a la mañana a San Juan para pasar el fin de semana con su familia y dijo: "Esto es una locura. Avisan que van a hacer el paro y una hora y después lo cambian. A mí me cancelaron el vuelo y no sé cuándo voy a poder viajar, si voy a poder viajar. Si no voy hoy o mañana temprano, ya no tiene sentido porque el lunes tengo que estar cursando nuevamente. Los gremios creen que con esto suman, pero solamente restan".
Algo similar opinó Ramiro, un contador que había venido a Buenos Aires por trabajo y ahora debía regresar a su domicilio en Resistencia.
"Esto no tiene sentido. Hacen un paro por recomposición salarial y eso lo entiendo, es su derecho a reclamar. Pero no así. Dicen que defienden a Aerolíneas Argentinas, pero lo que están haciendo es matarla. El perjuicio no es para la empresa, es para todos los argentinos que sostenemos Aerolíneas con nuestros impuestos. Nos perjudica a nosotros. ¿No se dan cuenta de eso? Parece que el único objetivo es joder a los pasajeros y resulta que ellos viven de los pasajeros", indicó.
Joel es un turista brasileño que llegó a la Argentina a pasar unos días en la nieve. En un portuñol entendible sostuvo: "No entiendo. Leo que Argentina quiere promover el turismo, sobre todo de nuestro país y hacen esto. Si Aerolíneas es del Estado, ¿quién paga este perjuicio? El Estado”.