La Asociación del Fútbol Argentino realizará hoy en el predio de Ezeiza la Asamblea Extraordinaria, en la que los convocados modificarán lo que ya es un secreto a voces: en medio de la competencia se eliminará un descenso y quedarán sólo dos en esta temporada.
Ayer, uno de los hombres fuertes de la AFA y la Liga Profesional, Víctor Blanco, habló de un tema espinoso que mantiene en vilo a un puñado de equipos: la posibilidad de cambiar el reglamento con la competencia en curso y eliminar uno de los tres descensos previstos para fin de año, o bien el que castiga al último de la tabla anual de puntos, o uno de los reservados para los dos peores promedios.
Lo cierto es que, a tono con ciertas desprolijidades reglamentarias que ya se hicieron moneda corriente en los últimos años, ya no suena tan descabellado una modificación de esa índole sobre la marcha.
Hoy ya está establecido que el tema será tratado y, según todas las fuentes, un descenso quedará sin efecto.
Pero establecer cuál es una pugna que involucra intereses de varios clubes, entre ellos algunos de gran renombre y cuya crisis ha hecho escalar fuertemente los cuestionamientos a sus dirigencias, como Vélez, Huracán o Independiente.
Primero se habló de quitar a uno de los apuntados por promedio, pero ahora Blanco puso el foco en otro lado.
El presidente de Racing anticipó lo que, según lo que él sabe, el descenso eliminado sería el de la tabla anual. “No es serio cambiar el reglamento a mitad de temporada, pero vamos a acompañar lo que decida la mayoría”, aclaró en radio La Red y lanzó: “Se habla de eliminar el descenso por tabla general y dejar los dos por promedios”.
Las razones por las que la cúpula de AFA y la Liga -hoy todo el poder recae en Claudio Tapia- cambiaron de opinión sobre su rumbo respecto al inicio de la temporada responden a varios factores.
Por empezar, ya no ven con malos ojos continuar con un certamen de 28 equipos y dejaron de lado la idea de ir reduciéndolo con más descensos que ascensos hasta llegar a 22 participantes.
Sobre todo, consideran que una buena cantidad de equipos hace muy atractivo el formato de Copa de la Liga Profesional, sobre todo con sus fases de playoffs, y que se desinflaría con un número menor que integren los grupos que arrancan la competencia.
Otro punto es que la inyección de interés que ganó la liga local post consagración en el Mundial Qatar 2022 se tradujo en tintes económicos, con más dinero para repartir para todos, y en una excelente relación de la AFA y el Chiqui Tapia tanto con Fifa (Gianni Infantino) como con Conmebol (Alejandro Domínguez), por lo que los reparos a un número inusual de competidores comparado con otros países quedaron en el pasado.
Además, en contraste con la experiencia de la Superliga, los directivos de AFA y Liga Profesional sí se llevan bien y se vive un momento de hermandad dirigencial que les permite acordar decisiones conjuntas sin conflictos y en armonía.
Originalmente, la AFA iba a bajar gradualmente la cantidad de 28 equipos de la máxima categoría hasta quedar en 22, lo que iba a comenzar con tres descensos este año, que se iban a definir dos por los peores promedios y uno directo, quien finalizara último en la tabla anual

