La Dirección Nacional de Sanidad Animal del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) publicó ayer la Disposición 27/2026, a través de la cual estableció los pasos que deben cumplir aquellos productores ganaderos que quieran cumplir la vacunación antiaftosa con un veterinario privado. Fue el paso siguiente al de marzo, cuando el Senasa avanzó con un cambio histórico: decidió permitir que la campaña sanitaria para prevenir la fiebre aftosa sea realizada por profesionales privados y no obligatoriamente por los entes y fundaciones sanitarias, como era hasta ahora.
Esto fue cuestionado por diferentes entidades, fundamentalmente por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que teme que afecte la condición sanitaria ante el riesgo de que muchos rodeos queden sin vacunar.
En ese contexto, ayer el presidente de la Academia de Agronomía y Vetrinaria, Jorge Errecalde, habló con Tranquera Abierta sobre los cambios en los esquemas de vacunación y afirmó que “no es una buena idea” dejar de vacunar y advirtió los severos riesgos que hay en las provincias del norte.
Errecalde tiene la particularidad de ser médico veterinario y de humanos, algo poco habitual. Y explicó que “los roles de la Academia son estimular la investigación, premiar a gente que se distingue para de alguna manera que siga en lo mismo, colaborar en investigación en lo que se pueda y responder a cuestiones concretas de la especialidad cuando éstas son planteadas a la Academia”.
¿Esto es a pedido de un externo o por iniciativa propia también se puede dar?
No, se puede dar por iniciativa propia.
Se lo pregunto por la situación de la vacunación contra la aftosa y los cambios que están en marcha...
Bueno, nosotros no hace mucho tiempo hicimos un documento sobre la vacunación y es muy probable que hagamos otro muy pronto sobre los riesgos de dejar de vacunar. Porque usted sabe que Brasil dejó de vacunar, Paraguay está en eso, y nosotros tenemos en el norte del país frontera muy permeables. Entonces, si el sur de Brasil no vacuna y tiene algún problema, eso muy fácilmente entra. Igual con Paraguay o Bolivia. Pensemos que Argentina está recuperando mercados internacionales muy importantes para la carne vacuna. Ahora se abrió Japón, pero tenemos Europa, tenemos Estados Unidos. Son mercados de muy alta exigencia. Si llegamos a tener un brote de Aftosa, se cierran todos.
Ya nos pasó...
Claro, por supuesto, nos pasó y nos pasó feo. Necesitamos años para recuperarnos. Hoy el mundo tiene dos estatus: libre sin vacunación y el país libre con vacunación. Después están los países que tienen aftosa o tienen grandes problemas. Ahora, nuestras carnes, que son de primerísima calidad, conservan el prestigio en el mundo y la aceptan de igual manera que mercados que no vacunan. Entonces, ante los riesgos que nuestra región presenta, seguir vacunando a mí me parece que es lo más seguro, especialmente en el norte del país.
O sea que no ven bien este cambio que se está implementando...
Si yo planteo esto en la comisión directiva de la Academia, seguramente estamos todos de acuerdo en emitir un documento sobre lo imperioso que es la vigilancia epidemiológica y la vacunación, junto a los programas sanitarios.
Lo que hacen las fundaciones...
Por supuesto, las fundaciones hay que potenciarlas, hay que ayudarlas.
Justamente el Senasa habilitó para que la vacunación la pueda hacer un veterinario privado...
El tema de la vacunación es un temazo. Porque antes uno se aseguraba que venía una persona al campo y vacunaba todos los animales que uno tenía. Antiguamente había casos en campos grandes, como era oneroso la movida de ganado y encerrar todos los animales, había casos que compraban la vacuna porque era obligatorio y mostraban la factura, pero después la tiraban, no las aplicaban. Este tema es fundamental, especialmente en las fronteras norte, ahí es donde están los campos más grandes y donde es más complicado en extensiones muy grandes juntar el ganado. Y ahí es donde probablemente haya mucho escape si el Senasa no fiscaliza que se cumpla estrictamente con las vacunaciones.
¿Usted cree que Argentina va camino de dejar de vacunar?
Existe una corriente de opinión en el país que apoya que se deje de vacunar. Yo creo que en algún momento habrá que dejar de vacunar, cuando haya muchos años sin epidemias, sin episodios de aftosa. Pero la realidad es que así como emergió una nueva epidemia o una nueva pandemia, no tenemos ninguna garantía de que no haya una nueva. Eso no lo sabemos. La realidad es que lo que conocemos sobre virus en el mundo es nada, es muy poco. Ni siquiera sabemos cuántos virus tenemos, que tenemos billones de virus encima y la mayoría son beneficiosos.

