Kingston Jam: "Para que la cultura local crezca y se consolide en el resto del país"

La destacada banda riocuartense presenta hoy un show en el marco del ciclo virtual Un lindo momento para compartir en casa que organiza la Agencia Córdoba Cultura.
El show de La Kingston Jam se podrá ver hoy por las redes de la Agencia Córdoba Cultura.  

En el marco del ciclo virtual Un lindo momento para compartir en casa que organiza la Agencia Córdoba Cultura y que se puede ver desde las plataformas digitales, facebook.com/cba.cultura y el canal de Youtube Cultura.Cba, se podrá disfrutar esta noche a las 21hs. del show de la destacada banda local Kingston Jam, integrada por Julián Wagner (guitarra /voz), Nahuel Muñoz (guitarra), Matías Serra (batería), Jorge Esmael (bajo), Juan Cruz Canepa (trombón), Joaquín Montenegro (trompeta), Juan Pablo Cesano (saxo) y Pablo Gallardo (trompeta). Hablamos con Julián:

-¿Cómo surge la invitación para participar del ciclo virtual de la Agencia Córdoba Cultura?

-En un inicio surge el contacto entre la producción de la Kingston con la Agencia Córdoba Cultura por medio de Facu Magrini que luego de ver el streaming que realizamos en Elvis nació la invitación a editarlo y reproducirlo en las redes provinciales para que llegue no solo a la mayoría de la gente de Córdoba sino a todo el país, todo en el marco de que la cultura local crezca y se consolide en el resto del país.

-Aunque sin público, volvieron a los escenarios. ¿Cuáles fueron las sensaciones vividas?

-Cuando recibimos la invitación de Elvis a participar del streaming (que si bien no había público, sí se tocaba e vivo), la primera sensación fue una enorme alegría de poder volver a sonar como en vivo todos juntos, luego de eso cuando empezamos a preparar el show nos atacó una sensación de incertidumbre al no conocer la respuesta que la gente iba a tener ni tampoco lo que nosotros íbamos a sentir, y cuando empezamos a ver que crecía la convocatoria, la gente nos escribía diciendo que iban a estar presentes como siempre y nos mandaban mensajes al teléfono, nos escribían en las redes y así empezamos a sentir la sensación típica de antes de un show que en su nivel justo nos retroalimenta.

-¿Y cuáles fueron las devoluciones que tuvieron de aquel streaming y qué expectativas tienen ante esta nueva publicación del show?

-La verdad que el público de la Kingston nos sorprendió con la cantidad de mensajes a las redes y los teléfonos que nos llegaron, expresando el apoyo y el cariño de siempre. Aunque no se crea, mientras tocábamos se podía sentir que la gente estaba presente. La expectativa es grande, porque si bien sabemos que mucha gente vio el streaming en vivo hay muchas otras personas (no solo en la provincia, sino en todo el país) que van a tener acceso a esta publicación y van a poder conocer la cultura local.

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En el streaming, el público nos sorprendió con la cantidad de mensajes en las redes y teléfonos. Aunque no se crea, mientras tocábamos se podía sentir que la gente estaba presente En el streaming, el público nos sorprendió con la cantidad de mensajes en las redes y teléfonos. Aunque no se crea, mientras tocábamos se podía sentir que la gente estaba presente

-Ya sea de manera virtual, siguen siendo una de las bandas más convocantes de la ciudad, con más de 1300 visitas de ese streaming. ¿Qué siente al respecto?

-Sentimos que más allá de la situación social mundial actual, nuestro público nos tiene un respeto y un cariño enorme ya que cada paso que damos nos muestra su apoyo y eso es esencial para poder seguir.

-Son una banda de mucho toque, imagino extrañarán bastante los escenarios…

-Realmente. Para nosotros salir de gira, tocar en vivo, juntarnos, grabar discos, compartir con colegas y sobre todo juntarnos con nuestro público es realmente una forma de vida. Es difícil para nosotros seguir produciendo desenvolviéndonos artísticamente sin tener como meta los shows que generalmente son el motor de los músicos, así que el sentimiento en un inicio fue de desesperanza, pero cuando empezamos a ver la nueva forma de trabajo y poder seguir juntándonos a ensayar y producir, se abrieron nuevas sensaciones para darle paso a la transformación y ahí entender que el arte es energía y como tal no se agota, se transforma.

-A casi un año de la edición del último disco “Así quiero andar”. ¿En general, cuáles son los recuerdos de esa grabación y qué repercusiones obtuvieron?

-La grabación de “Así quiero andar” fue un quiebre en nuestra carrera. Grabamos este disco de la mano de Edu Schmidth y Álvaro Villagra en los estudios de Abasto Monsterland, provincia de Buenos Aires, así que te diría que los recuerdos que tenemos, más que recuerdos son nuevas formas de trabajo más eficientes y acertadas, básicamente nos hizo crecer no sólo como músicos sino también como humanos. Las nuevas canciones tuvieron la repercusión esperada ya que no sólo nuestras canciones sonaron en nuestra ciudad y en la capital de Córdoba, sino que redoblamos la apuesta y gracias a los contactos y la humildad de Pablo Gallardo pudimos hacerlos sonar en Capital Federal, potenciados con varias giras de prensa, y eso también fue una experiencia muy superadora.

Loco loco - Kingston Jam

-También a casi un año ¿cuáles son los recuerdos de la participación de la Kingston en el Opus Costanera Rock?

-El Opus Costanera Rock fue un recital de bandas locales con una calidad y una apuesta que no se ve siempre, que no es común verlo en la ciudad, no sólo en el público, sino también en los colegas músicos, se sintió una fraternidad o una unión que hacía mucho no se veía. Así que los recuerdos son hermosos. Esperamos que se sigan haciendo festivales al aire libre poniendo como actores principales a las bandas locales.

-¿Pudiste reinventarte en tiempos de pandemia?

-Totalmente. La verdad que las alternativas eran mutar y reinventarse para poder seguir creciendo artísticamente o morir. En mi caso elegí reinventarme como artista y también como persona. Creo que es un cambio que tuvimos que hacer todos en cualquier ámbito, como sociedad nunca habíamos vivido algo similar, o sea que era nuevo para todos. Como todo cambio deja huellas y si bien deja cosas obsoletas, que hay que saber soltar, lo más importante es saber adaptarse y encontrar las formas para seguir expresándonos.

-¿Cómo te llevás con el streaming, solés ver arte en ese formato?

-En un inicio el formato streaming pareciera ser un tanto frío ya que el contacto con el público es diferente a lo que estábamos acostumbrados, pero luego de vivir la experiencia en Elvis cambió la sensación y se abrió una nueva forma de expresión y con las nuevas formas de expresiones siempre me llevo bien. La verdad que antes de la pandemia no solía verlo, pero hoy en día es lo que más se asemeja a un recital en vivo.

-Como músico, ¿cómo imaginas el futuro pos pandemia?

-Creo que estas nuevas formas virtuales de comunicación artística han llegado para quedarse con pandemia o sin, a nosotros los artistas nos ha abierto una nueva puerta para difundirnos y un nuevo camino de aprendizaje. Obviamente en lo más profundo de mi imaginación y mis deseos sigue súper latente la idea de volver a los shows masivos en vivo con esa energía que va y vuelve entre el artista y el público. Esa energía para mí irremplazable. Así que imaginar un futuro pos pandemia sería en un mega festival eterno. Salud por eso.

-Dicen que, ante las crisis, mucha gente suele refugiarse en la cultura. ¿Creés que en esta oportunidad será así?

-Estoy seguro de eso, la cultura de un pueblo es el motor y el alivio del mismo. En momentos de crisis el arte es la expresión más real y sincera, por lo tanto, es inevitable que la gente quiera y se sienta bien refugiándose en la cultura.