Tranquera Abierta | agro | reforma laboral |

El agro cordobés también le pone fichas a la reforma laboral y mira de reojo a Llaryora

Buena parte del empresariado provincial comulga con la necesidad de avanzar en cambios estructurales en temas sensibles, como el mercado del trabajo o los impuestos. Creen que impulsarán el crecimiento

Mientras el inicio de las sesiones extraordinarias, previsto para el 2 de febrero, comienza a acercarse a mayor velocidad, en la agenda claramente hay dos temas centrales que se destacan por su potencia política y su relevancia económica. El primero tiene que ver con un viejo anhelo del Gobierno nacional: la reforma laboral, que con el correr del tiempo denominó “modernización laboral” y ubicó allí, como carta de presentación, la necesidad irrefutable de actualizar el marco normativo del trabajo en Argentina luego de que la tecnología haya transformado mucho de lo que se hacía apenas 5 o 10 años atrás. El plexo legal en materia de empleo cumple 50 años, más allá de algunas actualizaciones que se fueron aplicando en el camino. Desde allí parece inobjetable el deseo del Gobierno. Pero detrás de la fachada hay mucha tela para cortar y allí comenzaron a existir tensiones: algunas esperadas, como con los sindicatos y sectores de la oposición; y otras menos imaginadas, como la de algunos gobernadores que advirtieron que, así como está el proyecto del Gobierno, incluye un costo fiscal para las provincias de alta magnitud. En el caso de la Región Centro, estiman que resignaría más de $240 mil millones. Por eso, el capítulo impositivo asociado a la reforma laboral está hoy en veremos. Hay allí una negociación abierta y el Gobierno dio algunas señales de estar dispuesto a negociarlo con tal de avanzar en el grueso de la propuesta.

En ese contexto, y mientras el ministro del Interior, Diego Santilli, sigue visitando gobernadores para conseguir votos en las cámaras, los que pusieron el foco en la actitud de los gobernadores son los dirigentes del campo.

En Córdoba, Coninagro no dio demasiadas vueltas y anunció su total “apoyo a la promulgación de la Ley de Modernización Laboral”. La definición no es menor teniendo en cuenta la postura de los gobernadores, muchos de los cuales condicionaron su respaldo a que se excluya o compense el costo fiscal de las provincias.

“Creemos que esta norma es un paso necesario para avanzar hacia un sistema laboral más previsible, moderno y adaptado a la realidad productiva del país, especialmente para el sector agropecuario y las economías regionales”, indicó la entidad de manera oficial.

Y luego detalló que la ley incorpora herramientas que:

Promueven la inversión y el empleo formal

Reducen la litigiosidad y aportan previsibilidad jurídica

Reconocen las particularidades del trabajo agrario

Simplifican procesos administrativos y fomentan la registración laboral

“Desde el campo sostenemos que no hay desarrollo posible sin trabajo genuino, reglas claras y un marco que incentive producir, invertir y generar empleo en todo el interior del país”, agregó la entidad cooperativista cordobesa.

Y cerró: “Apostamos al diálogo, a las reformas responsables y a una Argentina que crezca con producción y trabajo”, puntualizó Coninagro Córdoba.

Por último, otro tema de interés para el sector agropecuario que se tratará en el Congreso de la Nación durante las sesiones extraordinarias es el de acuerdo Mercosur-UE, que luego de firmarse en Asunción por parte de los dos bloques, ahora tiene que ser refrendado en las legislaturas de cada país. En Europa, antes, deberá sortear una instancia judicial que fue presentada en los últimos días.