Últimas 48 horas de aportes fuertes de divisas del agro, ¿y después?
Mañana vence la posibilidad de liquidar las declaraciones juradas presentadas antes del 30 de junio, cuando caducó la baja de retenciones
Hasta mañana hay tiempo para que las exportadoras liquiden con las viejas retenciones los envíos de maíz, soja y derivados inscriptos en las declaraciones juradas hasta el 30 de junio. Es que la regla imponía un plazo de 15 días hábiles para ingresar formalmente las divisas de las exportaciones concretadas antes de la fecha límite de la baja de retenciones, lo que vence formalmente mañana.
Claramente en las últimas semanas hubo un efecto “Puerta 12” en donde muchos quisieron entrar para aprovechar las alícuotas bajas que comenzaron a regir desde finales de enero y hasta el último día del mes pasado. Buena parte de ese caudal de granos tuvo su liquidación formal de divisas ya en julio. Pero esa posibilidad caduca mañana.
Para observar el comportamiento con mayor precisión vale recordar que en abril el máximo semanal de declaraciones juradas alcanzó los 1.000 millones de dólares. En mayo, el pico fue de US$1.250 millones. En la última semana de junio se inscribieron cargas por US$ 3.600 millones.
El gran interrogante que domina ahora a los especialistas económicos es qué pasará con el mercado cambiario y las reservas del Banco Central una vez que el agro “se corra” del aporte. Es que aquella “Puerta 12” implicó un adelantamiento de ventas que, sin incentivo, hubiesen ocurrido más adelante. Es decir, el exceso de oferta de granos para exportación de junio y parte de este mes será el que faltará luego. A eso, algunos le llaman “desierto”.
Allí hay otros factores a considerar en el juego de oferta y demanda. Por el lado de los que compran, el turismo sigue firme y este mes, con las vacaciones, es un factor estacional de relevancia. Luego empieza a solaparse un fenómeno propio de períodos electorales: la compra minorista de dólares para atesoramiento. Esto último, claramente, de parte de quienes tienen alguna capacidad de ahorro.
Tomando en cuenta esa suma de factores, en uno y otro sentido, es de esperar que desde agosto y hasta los comicios de octubre se extienda un período denso para el mercado cambiario. A partir de allí dependerá de la pericia que haya mostrado el Gobierno en ese tránsito y el resultado en las urnas.