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En un día infernal, se disparó el consumo de agua y hay preocupación en el Emos

En el día más caluroso del año, con 38 grados de máxima, la demanda volvió a dispararse y puso al sistema en situación de estrés. Cada riocuartense usa hasta 600 litros por día

Río Cuarto fue ayer un infierno. Con 38 grados no sólo se convirtió en el día más caluroso del año sino que, además, se combinó con ráfadas de viento de hasta 70 kilómetros por hora que generaron una nube de polvo en suspensión y un combo difícil de soportar. Calor extremo, viento y tierra.

Lo que para los riocuartenses se volvió un agobio, para la conducción del Emos se convirtió en una preocupación. Porque durante dos días consecutivos -con temperaturas por encima de los 35 grados- el consumo de agua volvió a dispararse y se mantuvo en niveles muy elevados a todas horas.

Así, se sometió al sistema a una situación de estrés que generó problemas de presión en algunos sectores de la ciudad como, por ejemplo, el sur y el oeste.

La estimación de consumo que hacen en el ente municipal señala que cada riocuartense utilizó entre el miércoles y el jueves entre 400 y 600 litros diarios en promedio.

Desde el Emos manifestaron que la producción diaria se encuentra al máximo, que se envían al sistema entre 72 y 75 millones de litros por día y que no se está dejando de producir ese máximo en los últimos días.

La estrategia que está aplicando la conducción del ente municipal apunta a recuperar durante la noche lo que durante el día se pierde por el consumo constante y elevado.

“El mecanismo que seguimos usando es el mismo: la idea es llenar a la madrugada todos los tanques domiciliarios para que por lo menos el usuario disponga del tanque de reserva. La red se termina estresando durante la noche y tratamos de recuperarnos durante la madrugada para arrancar la mañana con los tanques llenos para recuperar la presión y volver a empezar”, indicó Cristian Evangelista, que con la nueva gestión de Juan Manuel Llamosas quedó a cargo del Emos.

Las complicaciones en la provisión de agua no solamente se produjeron por las temperaturas de los últimos días sino además por una característica propia de este año: como la pandemia recortó las posibilidades de salir de vacaciones, se produjo un boom en la venta de piletas. En promedio, son 30.000 litros por cada piscina de fibra. Además, las piletas plásticas también requieren una renovación más constante del agua porque normalmente se tratan con menos químicos.

Evangelista detalló que en los últimos meses se invirtieron 15 millones de pesos para mejorar la producción de agua en toda la ciudad.

Desde julio a esta parte se pusieron en marcha dos perforaciones antiguas, otras tres nuevas y una más que está en marcha en el marco de la obra de Buteler. También están con proyectos y ejecuciones de otra perforación en el loteo Patagones y otra que abastecerá hacia el sur. Sin embargo, algunas de esas obras requieren un tiempo más largo para su concreción; la que está más próxima en la realización es la de Buteler y Payró.

El pronóstico señala que hoy la máxima sería considerablemente más baja que la de ayer. Llegaría a 28 grados, lo que descomprimiría la fuerte demanda que se produjo en los últimos días.

De todos modos, el respiro no duraría mucho porque el sábado volvería a los 34 grados.

La previsión para la semana próxima establece que, después de una nueva tregua el domingo, las temperaturas volverían a ubicarse durante la mayoría de los días por encima de los 30 grados.

Las lluvias para la semana próxima recién están pronosticadas para el jueves, con un 40 por ciento de posibilidades, y para el viernes, con el 50 por ciento.