Río Cuarto | agua

"Es muy necesaria la creación de una ley de delitos ecológicos"

Antonio Brailovsky, economista especializado en temas del medioambiente, se refirió a la necesidad de un cambio de la sociedad y el rol de los medios de comunicación y docentes

El especialista analizó el rol de la ciudadanía en la continuidad de hechos de contaminación y daños del medioambiente.

 

En el marco de un conversatorio coordinado por la Fundación Coepio y con el acompañamiento de numerosas organizaciones, como la Defensoría del Pueblo de Buenos Aires y la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Río Cuarto, reconocidos referentes nacionales del trabajo por el cuidado de la ecología disertaron sobre “Territorios contaminados, el desafío del ordenamiento urbano ambiental”. Junto con Lucrecia Celli, Rodolfo Macera y Fabián de la Fuente, expuso Antonio Brailovsky, economista especializado en temas vinculados al ambiente que lo instalaron como un referente histórico del ecologismo en Argentina.

“En el encuentro expuse la situación de Buenos Aires, el Riachuelo y el Río de la Plata, la negligencia que tenemos en el tema de contaminación, porque usamos al Río de la Plata como tanque de agua y como inodoro simultáneamente, algo que no soporta más los efluentes contaminados que vienen desde el norte: río Reconquista, Tigre, y van a parar a las tomas de agua de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano, pero nadie está muy interesado en investigar cuántos de esos contaminantes van a parar al agua de red”, sostuvo el especialista, quien destacó que en el estudio de las imágenes satelitales queda clara “la mancha negra que termina en las tomas de agua”, dijo.

- De todas formas, esta situación con relación al consumo del agua afecta a muchas ciudades argentinas.

- Hay una cuestión de prioridades, por eso algunos ciudadanos venimos planteándolo desde hace tiempo, y el papa Francisco lo ha determinado como que el consumo de agua sea declarado derecho humano. En este sentido, quiere decir que debe ser prioridad en todas las inversiones públicas, es decir, nos importa más el agua en condiciones de calidad, mucho más que cualquier obra vial. En este momento me encuentro en Pehuajó, donde el agua de red tiene niveles de arsénico que hacen que no sea potable. Hay que buscar la inversión, porque nunca hay plata, nunca se puede llevar a la obra, y lo cierto es que en gran parte del país estamos distribuyendo agua de red con arsénico en niveles que no son potables. ¿Cómo se resuelve esto? El que lo puede pagar compra filtros o bidones, y el que no, no se entera.

- Muchas veces se privilegian obras que están a la vista, como un puente o el asfalto, por sobre aquellas que van por debajo de la tierra como las redes de agua.

- Cuando hablo con políticos del conurbano el planteo es siempre el mismo, que no les gusta hacer cloacas o conseguir agua potable, porque la gente les pide pavimento y no cloacas. Entonces hay que ver qué pasa con la conciencia pública, con el rol de los periodistas, con el de los docentes.

- ¿Cree que ha influido en algún cambio en el medioambiente el contexto por el que pasa el mundo por la pandemia?

- Creo que es algo que depende de lo que hagamos. Como docente sigo creyendo que se puede seguir convenciendo a la gente de que esto debe ser prioritario, porque tiene sentido criticar un poco a los políticos, pero estamos en democracia y los políticos no están allí por la gracia de Dios o porque heredaron una monarquía, sino que porque los votamos nosotros. Tenemos que plantear también la agenda, y la ambiental debe estar, tiene que ocupar un lugar en este tipo de prioridades. Por ejemplo, uno de los temas que se trataron en la charla fue la del barrio llamado Villa Inflamable, ubicada sobre el basural de residuos tóxicos de la destilería de petróleo de Dock Sud, y está allí desde 1930, entonces uno dice que tiene que tener paciencia, ¿pero cuánta?

- De hecho, se ha indicado que la mayoría de los incendios en provincias como Córdoba fueron provocados por grupos de vecinos, una situación que se va repitiendo en todo el país con relación a diferentes problemáticas.

- En todas partes, obviamente que hay complicidades, pero en el caso de los incendios para hacer negocio inmobiliario hay que avanzar en la búsqueda de los responsables y las sanciones. O quizás no los quieren encontrar.

- ¿Cómo es la lucha de la ecología contra intereses económicos?

- Yo soy de origen en la economía política y aprendí enseguida que cuando hay un daño ambiental hay alguien que está haciendo negocio. Hay un momento en el que ya no tiene sentido pensar que las cuestiones ambientales se deben a la ignorancia, eso se podía decir hace 100 años, pero ahora se deben al interés y la mala fe. Es por esto que uno de los déficits legales que tenemos es la ausencia de una ley de delitos ecológicos.

En este sentido, Brailovsky consideró que una persona que incendia un establecimiento público como una escuela puede ir preso, pero no ocurre lo mismo para quien contamina un río, “que también es una propiedad pública, pero le cobran solamente una multa que si se protesta terminan siendo monedas, y queda una sanción devaluada, pero contaminar un río o quemar un bosque debería ser un mismo delito que prender fuego una escuela”, sostuvo el especialista.

- Por lo tanto, ¿cree que no está todo perdido en vistas del cuidado del medioambiente?

- Soy docente, por lo que debo ser optimista, sino me dedico a otra cosa. Pensar que uno está al frente de gente hablando porque sí no es bueno, creo que se puede influir en esta población.