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Buscan determinar el momento y el lugar donde mataron a Aguilar

La defensa pediría agravar las imputaciones a los cinco involucrados. Estiman que no murió por las heridas con un cuchillo. El resultado de la autopsia será clave en el proceso que investiga el crimen del vecino de San Basilio

El lugar y el momento del crimen de Héctor Aguilar serán claves en la investigación que lleva adelante el fiscal de San Rafael, Javier Giaroli, por lo que podría variar la calificación legal de los cinco detenidos.

En un primer momento se especuló con que el vecino de San Basilio fue ultimado en el interior del automóvil al recibir dos heridas de arma blanca, que fueron verificadas al momento de encontrar el cuerpo en la tarde del jueves, aunque no se descarta que haya quedado gravemente herido y falleció por un traumatismo de cráneo al recibir un golpe con una piedra y otro elemento contundente.

El resultado de la autopsia es clave en el proceso. La familia del hombre de 64 años recién conocerá el informe forense la próxima semana cuando se reúna con el fiscal que entiende en la causa.

Para el abogado de la familia, Daniel Fernández, el lugar del crimen y el mecanismo serán claves para pedir agravar la acusación por un homicidio por alevosía.

Fernández señaló: "Le solicitamos al fiscal una pericia entomológica para que se sepa el día exacto de la muerte de Aguilar" y aclaró que “hay una sospecha de que Aguilar no fue asesinado en el interior del automóvil con un arma blanca”.

A 25 días de su desaparición y con el caso prácticamente esclarecido, Aguilar fue encontrado en la tarde del jueves, cuando el principal sospechoso por el homicidio (Brian Ríos) se quebró y declaró el lugar donde fue enterrado el cadáver, debajo de una pirca detrás del cerro Bola, en un lugar diferente al sector donde se había rastrillado durante los primeros días de la semana.

El médico forense Mariano Cuaranta confirmó en el lugar donde fue localizado el cuerpo de Aguilar, que presentaba dos heridas de arma blanca en el torso, sobre el lateral izquierdo: una superficial y otra más profunda, en medio de una pelea dentro del Volkswagen Gol Trend.

Gravemente herido, Aguilar fue atado de manos y trasladado hasta el sector del cerro Bola, en una zona entre la ruta 150 y la Villa 25 de Mayo, conocida como La Atómica, a pocos kilómetros de San Rafael, en un lugar muy inhóspito, cercano a la mina Sierra Pintada y al dique Los Reyunos.

Con una comisión especial, el imputado fue trasladado a la zona junto al fiscal y llegaron a la zona después de recorrer varios kilómetros por un camino con predominio de piedra laja. Una vez allí, el imputado pidió que se removiera un montículo.

En el lugar fue enterrado debajo de unas piedras. Aguilar llevaba la ropa que vestía el pasado 2 de julio, cuando fue visto por última vez: una campera de hilo de color negro, una chomba de color amarillo con una franja horizontal de color verde y otra de color beige y un pantalón de jean azul. También tenía puestos los lentes recetados con marco negro que usaba habitualmente, pero les faltaba el cristal derecho, el mismo que fue hallado debajo del asiento del conductor de su automóvil manchado con sangre.

La altura, el peso y la edad de la víctima también coinciden con los rasgos del cadáver hallado durante esa jornada. Las fuentes judiciales informaron que si bien transcurrieron 25 días desde la fecha de muerte, las muy bajas temperaturas hicieron que el cuerpo se conservara y eso hizo que Policía Científica y el Cuerpo Médico Forense pudieran trabajar con normalidad.

Por el hecho, la Justicia de Mendoza ya detuvo e imputó a cinco personas, cuatro de ellas por estafa y homicidio criminis causa en perjuicio de Aguilar y la restante por encubrimiento, ante la presunción ahora de que lo habían asesinado. El fiscal Giaroli entiende que lo mataron para evitar que Aguilar pudiera revelar el delito de estafa del cual había sido víctima.

Fue engañado con un perfil falso de Facebook y viajó al sur de Mendoza para ver a una supuesta hija.