“Grooveando”

La Flota Trío se presentó en Aisito.
 
Dos grandes líneas desarrolla este grupo formado en La Plata e integrado por el riocuartense Gabriel Ashworth en batería y percusión, Checho Fanzini (con relaciones familiares en Alejandro Roca) en bajo y voz y Lucio Ramírez Zerimar, voz principal y guitarra eléctrica.

Ambas líneas, a saber la interacción rítmicamente activa y poderosa entre el bajo y la percusión por un lado, y por el otro el juego distorsivo a través del cual el cantante extrema su registro de tenor aniñado, quiebra repetidamente las claves armónicas, confluyen en un juego constante de articulación y desarticulación de los temas interpretados. 

Un juego atrevido e interpelante, si se tiene en cuenta que buena parte del repertorio se construye con canciones de Fito Páez (que abre el recital), Alfredo Zitarrosa, pasando por otros popes del repertorio tanguero y folclórico, sin dejar de lado caminos laterales, para llegar a la rara, potente y estremecedora versión de “Zamba del laurel”. 

Intencionadamente se excluye en esa rápida enumeración de la anterior enumeración temática a otro artista revisitado, Luis Alberto Spinetta: nada más que para señalar que en el modo de cantar de Ramírez Zerimar hay mucho flaco, en los interlineados entre la melodía previsible y el éxtasis tímbrico. 

Cuando se anuncia, “La Flota Trío” se anuncia como un grupo con mucho “groove” y la verdad es que así, “grooveando”, en un desarrollo expansivo desde el punto de vista rítmico, que pasó por Aisito dejando una sensación de buena música, disfrutada en las entrelíneas del camino de la música popular. 
R.S.