Será para todas las edades y categorías, totalmente inclusivo en ese aspecto, y para la inscripción sólo bastará con aportar un alimento no perecedero. Se desarrollará virtualmente por la plataforma Lichess, que posibilita un dinamismo especial y perder una partida no implica la exclusión del torneo, sino que permite continuar jugando contra otros rivales.
Para Facundo Oliva, miembro de la comisión directiva, el ajedrez es una auténtica pasión y así lo vive y comenta, a sabiendas de la importancia hasta educativa que tiene este deporte, ya que hace que la mente llegue a niveles superlativos.
Claro está que el año había comenzado con una planificación previa que la cuarentena frenó por completo, como nos ha sucedido a todos, pero casi que en todas las vertientes se ha encontrado en la virtualidad una buena forma de poder abocarse a la práctica del ajedrez y de esta manera seguir con la competencia, que es lo que desde la comisión se intenta perseguir, más allá de estos tiempos tan particulares.
La historia de la disciplina reúne nombres como los de Garry Kasparov, Anatoli Karpov, Bobby Fischer y Boris Spasky, por citar a los grandes referentes de tiempo pasado, hasta la luminosidad y entrega del rey de estos tiempos, Magnus Carlsen, y nos lleva a entender no sólo mentes brillantes, sino también los tiempos hasta políticos que les ha tocado vivir a estos protagonistas mencionados.
Quizá una de las mayores rivalidades de la historia del deporte se basaba en lo que eran los tiempos de Karpov y Kasparov. Cada cual con ideas políticas antagónicas, pero en principio con un mismo origen: la Unión Soviética. Karpov, pro-ruso y comunista defensor del sistema, contra Kasaprov, nacido en Bakú, Azerbaiyán, y quien fuese un defensor a ultranza del glásnot y la perestroika en tiempos de Gorbachov cuando el bloque soviético se caía a pedazos.
Todo eso enseña el ajedrez y muestra historias que son realmente de película, pero que pasaron en la vida real. De hecho, una de las mentes más brillantes como la del estadounidense Bobby Fischer, quien fuese el monarca por un tiempo, terminó de la peor manera, casi al borde de la locura y durante años en el más absoluto ostracismo.
El maratón de ajedrez virtual y solidario nos permite meternos en este tipo de historias fantásticas y que vale la pena repasar en algún momento. Lo cierto es que desde las 18 hs. los amantes, y por qué no curiosos también, tendrán la chance de competir y conocer un mundo sensacional y con un fin benéfico.
Así lo comenta Facundo Oliva.
“Veníamos con la intención de hacer algún evento solidario y de paso celebrar el 25 de Mayo; se nos ocurrió hacer esta actividad, que es para gente del ajedrez y los que no son también. Es algo muy bueno”, resaltó.
-Se da, por supuesto, de manera virtual. Contanos sobre la modalidad...
-La página por la que realiza es Lichess (lichess.org). Es un sistema particular, que no es el que se usa en los torneos presenciales, se prioriza aquí el dinamismo de las partidas. No hay que esperar mucho y en una hora podés jugar muchas partidas. Hay puntos en contra, como repetir rivales u otras cuestiones con las que muchos no están de acuerdo. Es algo distinto a lo que estamos acostumbrados la mayoría de los jugadores y sirve para variar un poco.
-¿Cuánto dura el torneo?
-Son cuatro horas y trabajamos para que haya muchos inscriptos para jugar y esperamos una muy buena convocatoria. Empieza a las seis de la tarde y es hasta las diez de la noche; se pueden inscribir en cualquier momento, ese también es un punto interesante. Además, si perdés, volvés al inicio y te sigue tirando rivales el emparejamiento. Jugás cuatro horas seguidas, independientemente del resultado.
-Sacando esta situación puntual de pandemia, ¿cómo habían planificado el año desde la asociación?
-Durante el año tenemos un cronograma ya armado, que fue interrumpido por la cuarentena, que incluye a todos los jugadores de distinto nivel y categorías y es para todas las edades. Trabajamos con una cantidad promedio de treinta jugadores, no nos podemos conformar con eso y hay que buscar más gente. Se trata de un juego muy sano y divertido, tenemos que seguir difundiéndolo y en un futuro creo que se debería aplicar en las escuelas como una materia. Es muy importante, lo creo necesario, para mí hay que trabajar en eso para que sea una realidad.
-¿Debería haber más jugadores en la ciudad?
-Creo que hay muchos, pero activamente no están todos jugando. Muchos están retirados o se han alejado de los torneos. Tenemos muchos y muy buenos, por suerte, pero tenemos que seguir difundiendo y hay que enfocarse en los niños, básicamente.
-¿Considerás que el ajedrez está precedido erróneamente de algunos prejuicios, como que es muy difícil o es sólo para gente “inteligente”?, cuando en realidad no es así.
-Puede ser, en mi caso me pasó lo mismo. Yo antes de comenzar a jugar al ajedrez tenía la idea de que era algo difícil y no me llamaba la atención. Pero una vez que la persona se introduce en este mundo es muy difícil salir, es muy lindo y atractivo y creo que la gente debería animarse a jugar como un hobbie o pasatiempo. Cada uno va a llegar a un nivel dependiendo de la cantidad de tiempo que le dedique. Muchas personas quieren jugar poco y jugar bien, pero eso no es posible. Una vez le preguntaron a Gary Kasparov (el nacido en Azerbaiyán es una auténtica leyenda) cómo jugar bien si tenés poco tiempo y él le respondió: “¿Cómo quieres ser bueno con poco tiempo?” y es una realidad, esto es estudio, entrenamiento y jugar.
-Hablás del entrenamiento, puntualmente, ¿cómo se entrena?
-Entrenar puede sonar aburrido pero es todo lo contrario, tenés varias facetas del juego en las que podés enfocarte. Por ejemplo, las aperturas se estudian por teoría o viendo partidas de grandes jugadores; podés estudiar algunos patrones para ciertas posiciones, que las podés resolver de esa manera. Es teoría y práctica.
-Encontramos aperturas con diferentes nombres y maneras, ¿qué importancia tienen en el juego?
-Si yo le tengo que explicar a alguien, es por conocimiento, no le trato de explicar la jugada ni escupir el conocimiento que uno tenga; ahí un alumno no aprende, hay que inducirlo a que él encuentre las jugadas. En cuanto a las aperturas, creo que es la parte más divertida porque ganar una partida por estudio puede ser muy gratificante. Hay muchísimas aperturas con muchas variantes, pueden explicarse por planes o jugadas en concreto, hay muchísimas cosas para estudiar dentro del inicio del juego.
-¿Qué te apasiona del ajedrez?
-Descubrir la verdad de cada posición es un enigma. Eso te puede llevar a tratar de crecer siempre y ver hasta dónde te puede llevar el juego. Hay una paradoja de que cuando uno mejor juega más difícil se vuelve el juego, es algo muy lindo.
-¿Tenés una pieza favorita?
- Eso depende, yo elijo a todas por igual dependiendo de la situación, no me quedaría con una en particular.

