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Al compás del tango y compartiendo canciones, viajan por Latinoamérica

Se trata de una pareja oriunda de Santa Rosa de Calamuchita, Facundo Chávez  (32) y Florencia Conde (22). Hace más de un año recorren el continente, actualmente están en Pasto (Colombia) y su sueño es llegar a México.

Con una guitarra a cuestas, un parlante, dos micrófonos, sus mochilas y las ganas de mostrar su arte a través del tango y la música, una pareja de Santa Rosa de Calamuchita recorre el continente desde hace más de un año con el objetivo de llegar hasta las pirámides de Teotihuacán, en México. Se trata de Facundo Chávez  (32) y Florencia Conde (22), quienes dejaron todo para cumplir el sueño de conocer Latinoamérica. 

Ahora están en Pasto, Colombia, pero llevan en su haber visitas a un sinnúmero de ciudades, miles de anécdotas, cientos de aprendizajes sobre otras culturas y sus ojos llenos de pasajes inolvidables.

“El viaje se va armando solo, nosotros tenemos como primera meta ir de Argentina a México. Nuestra ruta fue por Mendoza, y hablando con la gente, nos iban tirando los lugares para visitar. Y así vamos, sin nada planeado”, relató Facundo en diálogo con Puntal. Por su parte, Florencia, aportó: “Todos nos van guiando, y como nosotros bailamos y cantamos, nos van diciendo qué ciudades son más convenientes para poder desarrollar nuestras actividades”.

La pareja costea sus pasajes de colectivo a través de shows musicales, cantando a dos voces con su guitarra y con un espectáculos de tango a la gorra en las plazas de cada poblado. “Cantando y con nuestro baile logramos generar el dinero para ir movilizándonos y para nuestras necesidades básicas. En Ecuador nos presentamos en un festival en la ciudad de Loja, esa fue nuestra primera experiencia, ahí bailamos al sombrero y nos fue muy bien”, explicó el joven.

La bailarina de tango es Flor; es ella quien a medida que realizaban la travesía le fue enseñando a Facundo los pasos básicos y la técnica de la tradicional danza argentina. “Cuando salimos yo no sabía nada de tango. Aprendí a bailar en el viaje. En los momentos que podíamos, ensayábamos. Ahora que ya aprendí, días atrás estuvimos dando unas clases a unos colombianos”, explicó el vecino de Santa Rosa. 

Los chicos también se dedican a realizar espectáculos musicales en bares, restaurantes y festejos particulares. Para ello, confeccionaron tarjetas de presentación que van repartiendo cuando llegan a visitar un nuevo destino.



Dejar todo



Facu y Flor emprendieron el viaje el 5 de enero de 2019, hace más de un año. La decisión de irse fue difícil, ambos tenían trabajos con ingresos estables y una vida tranquila y segura. Fueron muchos los miedos que tuvieron que dejar atrás para animarse a la aventura. Él se desempeñaba como profesor de una escuela de gastronomía en Córdoba capital y ella vendía indumentaria femenina en la localidad calamuchitana. 

“Los comentarios de la gente sobre la inseguridad en otros lugares, sumados a que cuando uno tiene un trabajo estable no lo quiere perder, te hace pensar antes de decidir qué hacer. Pero cuando uno se decide tiene que estar preparado, animarse a todo. Uno piensa en si va a tener el dinero para solventarse las necesidades básicas o si le va mal qué es lo que va a hacer. De todos modos, lo pensé, presenté la renuncia y me puse a preparar el viaje, vendí todo lo que tenía y nos fuimos”, señaló el joven.

Por su parte, Flor reflexionó acerca de los desafíos que se presentan día a día en la vida de los viajeros. “Los miedos siempre están, pero uno se pone fuerte y trata de mentalizarse de que no siempre tiene por qué pasar todo lo malo, sino que todo va a ir bien y que te vas a encontrar con personas que te ayudan en el viaje. Lo importante es cuidarse, protegerse pero tener fe y positividad”, expresó.



El itinerario



El periplo de la pareja arrancó en la provincia de Mendoza, allí tomaron camino para visitar la primera parada internacional: Chile. En el país trasandino estuvieron en Viña del Mar, Copiapó e Iquique. Esta última ciudad ya era conocida por Flor, quien la había visitado años antes al ser parte de un festival musical con la compañía de tango que integraba.

Más adelante, los chicos cruzaron a Perú. “Estuvimos en Tacna, pasamos por Arica y fuimos a Arequipa, que le dicen la ciudad Blanca. Seguimos a Puno, en donde estábamos a más de 3.800 metros sobre el nivel del mar. Ahí estuvimos en el lago Titicaca, que es el más alto del mundo”, contó Flor.

Estando sólo a unos pasos de Bolivia, decidieron conocer Copacabana y La Paz. Luego retomaron el camino incaico hacia Cusco y cruzaron hasta Ecuador. Allí visitaron Guayaquil y se dirigieron a la costa del Pacífico para ir a Montañita. “Visitamos una reserva natural que es el parque nacional Machalilla. Ahí la arena blanca, el agua celeste, fueron increíbles, nos atrapó muchísimo el lugar. Hasta el momento es la playa que más nos gustó”, describió la joven.

Después de visitar Quito, llegaron a tierras colombianas y se establecieron en Ipiales. Siguieron hasta Pasto, lugar donde se encuentran ahora. El próximo destino es Cali, luego Medellín y más adelante la costa caribeña. 

La hoja de ruta marca como destino final de la primera etapa México, aún no han trazado qué seguirá en el futuro. 

“El sueño es vernos en la zona arqueológica de Teotihuacán, frente a las pirámides, y una vez que estemos ahí se completa el primer objetivo. Seguramente cuando lleguemos van a surgir cosas nuevas y nuevas metas. Todavía no sabemos porque no tenemos nada armado”, comentó Facu.

La bitácora de viaje se encuentra reflejada en las redes sociales. Allí, los jóvenes cuentan sus aventuras, comparten fotos de sus destinos y además brindan consejos útiles a viajeros y turistas. Sus páginas son: en Facebook: viviendo el mundo; en Instagram: @escribiendo_nuestrahistoria y su canal de Youtube: Facu y Flor por el Mundo.

Luciana Panella. Redacción Puntal

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