Río Cuarto
“Alarma la sordera de los funcionarios que niegan lo que pasa en la cárcel”
El Foro por la Libertad y la Democracia sostiene que ni el magistrado, ni el director de la prisión ni el Servicio Penitenciario reconocen los problemas de hacinamiento y desmanejo de la unidad penitenciaria
Las palabras del juez de Ejecución Penal, Emilio Andruet, no cayeron en el vacío. El magistrado, que había asegurado ante este diario que los internos de la cárcel no le habían planteado ninguna queja cuando los visitó, generó fuerte malestar entre los organismos de Derechos Humanos y los familiares de detenidos. Ellos vienen planteando desde comienzos de año que, en la Unidad Penitenciaria 6, no se respetan las garantías individuales y que existe un cogobierno entre el director y los “plumas”.
Y ayer, en el marco de una conferencia de prensa, apuntaron no sólo contra Andruet sino también contra el director de la cárcel, los funcionarios del Centro Cívico y en particular, del Ministerio de Justicia de la Provincia.
“Es alarmante la sordera de los funcionarios que deberían estar dando respuestas, poniéndose a disposición para trabajar con las organizaciones y los familiares, en lugar de negar esta problemática”, expresó Martín Capa, miembro del Foro por la Libertad y la Democracia de Río Cuarto.
“Es preocupante la situación del Servicio Penitenciario de Córdoba. Hace pocos días, el juez de Ejecución Penal, el doctor Andruet, dio una nota en la que dice que él fue a la cárcel y que los presos no le transmitieron ningún reclamo”, señaló Capa, aludiendo a la entrevista publicada por este diario el 3 de abril pasado.
Sin respuestas
Por su parte, Lucía De Carlos, también del Foro por la Libertad y la Democracia, se mostró pesimista respecto a la posibilidad de plantear estos problemas cara a cara con los funcionarios responsables de los presos.
“Si Andruet nos quisiera recibir, nosotros estaríamos encantados de expresar esta situación. Pero lo vemos difícil, porque las veces que fuimos al juzgado no nos recibieron por no ser parte en los procesos judiciales concretos. Además, Andruet tuvo manifestaciones públicas en los medios, en las que dice que los internos no tienen ninguna queja que expresar. Por eso, dudo que nos quiera recibir”, apuntó De Carlos.
Sin embargo, dejó en claro que siempre están “abiertos al diálogo, para poder mejorar en términos reales la situación que se está viviendo en la cárcel local”.
“Desconocen el problema”
Por otra parte, Capa recordó que, a principios de año, se reunieron con la Comisión de Asuntos Penitenciarios de la Provincia, quienes son responsables directos ante “el reclamo por las violaciones a los Derechos Humanos que ocurren en el Servicio Penitenciario”.
“Ellos desconocen el problema. Niegan que haya hacinamiento, que haya un co-gobierno entre personal del servicio y los mismos internos. Esto es justamente lo que permite el ingreso de drogas, celulares y otras irregularidades”, apuntó Capa.
Desde el Foro por la Libertad y la Democracia vienen denunciando recurrentemente además las falencias estructurales de la cárcel local. Por ejemplo, señalan que el nivel de hacinamiento que existe “provoca una violencia constante”.
“Los internos nos cuentan que se pelean hasta por un colchón que sea un poco más cómodo que el resto. Imaginen que, en una celda de 2 por 2, viven hasta 10 personas. Hay un informe que se ha publicado hace unos días, con los resultados de los relevamientos desde el 2010 al 2016. En el caso de la cárcel de Río Cuarto, tiene una superpoblación de 130 por ciento, sin que en ese período se haya colocado un solo ladrillo”, apuntó Capa.
“Lo mismo pasa con el personal de salud, de atención psicológica, guardiacárceles, que no se ha incrementado mientras se duplicó la población de internos”, agregó.
Presión
“Hemos intentado reunirnos durante los meses de enero y febrero con el director de la cárcel local, quien nunca nos atendió. Hemos acompañado a los familiares de los internos a Tribunales. Por ejemplo, en el caso Rocha, un interno a quien agentes del Servicio Penitenciario le destrozaron la mandíbula. Gracias a la presión que ejercimos, él pudo ser trasladado a Córdoba para una operación”, señaló Lucía De Carlos.
Y ayer, en el marco de una conferencia de prensa, apuntaron no sólo contra Andruet sino también contra el director de la cárcel, los funcionarios del Centro Cívico y en particular, del Ministerio de Justicia de la Provincia.
“Es alarmante la sordera de los funcionarios que deberían estar dando respuestas, poniéndose a disposición para trabajar con las organizaciones y los familiares, en lugar de negar esta problemática”, expresó Martín Capa, miembro del Foro por la Libertad y la Democracia de Río Cuarto.
“Es preocupante la situación del Servicio Penitenciario de Córdoba. Hace pocos días, el juez de Ejecución Penal, el doctor Andruet, dio una nota en la que dice que él fue a la cárcel y que los presos no le transmitieron ningún reclamo”, señaló Capa, aludiendo a la entrevista publicada por este diario el 3 de abril pasado.
Sin respuestas
Por su parte, Lucía De Carlos, también del Foro por la Libertad y la Democracia, se mostró pesimista respecto a la posibilidad de plantear estos problemas cara a cara con los funcionarios responsables de los presos.
“Si Andruet nos quisiera recibir, nosotros estaríamos encantados de expresar esta situación. Pero lo vemos difícil, porque las veces que fuimos al juzgado no nos recibieron por no ser parte en los procesos judiciales concretos. Además, Andruet tuvo manifestaciones públicas en los medios, en las que dice que los internos no tienen ninguna queja que expresar. Por eso, dudo que nos quiera recibir”, apuntó De Carlos.
Sin embargo, dejó en claro que siempre están “abiertos al diálogo, para poder mejorar en términos reales la situación que se está viviendo en la cárcel local”.
“Desconocen el problema”
Por otra parte, Capa recordó que, a principios de año, se reunieron con la Comisión de Asuntos Penitenciarios de la Provincia, quienes son responsables directos ante “el reclamo por las violaciones a los Derechos Humanos que ocurren en el Servicio Penitenciario”.
“Ellos desconocen el problema. Niegan que haya hacinamiento, que haya un co-gobierno entre personal del servicio y los mismos internos. Esto es justamente lo que permite el ingreso de drogas, celulares y otras irregularidades”, apuntó Capa.
Desde el Foro por la Libertad y la Democracia vienen denunciando recurrentemente además las falencias estructurales de la cárcel local. Por ejemplo, señalan que el nivel de hacinamiento que existe “provoca una violencia constante”.
“Los internos nos cuentan que se pelean hasta por un colchón que sea un poco más cómodo que el resto. Imaginen que, en una celda de 2 por 2, viven hasta 10 personas. Hay un informe que se ha publicado hace unos días, con los resultados de los relevamientos desde el 2010 al 2016. En el caso de la cárcel de Río Cuarto, tiene una superpoblación de 130 por ciento, sin que en ese período se haya colocado un solo ladrillo”, apuntó Capa.
“Lo mismo pasa con el personal de salud, de atención psicológica, guardiacárceles, que no se ha incrementado mientras se duplicó la población de internos”, agregó.
Presión
“Hemos intentado reunirnos durante los meses de enero y febrero con el director de la cárcel local, quien nunca nos atendió. Hemos acompañado a los familiares de los internos a Tribunales. Por ejemplo, en el caso Rocha, un interno a quien agentes del Servicio Penitenciario le destrozaron la mandíbula. Gracias a la presión que ejercimos, él pudo ser trasladado a Córdoba para una operación”, señaló Lucía De Carlos.
