Alberto Fernández recibió a intensivistas en medio de las advertencias por la falta de recursos
El presidente Alberto Fernández recibió hoy en la Residencia de Olivos a un grupo de intensivistas y otros trabajadores de la salud, quienes relataron al jefe de Estado sobre el trabajo que desarrollan en el marco de la pandemia de coronavirus y alertaron que "el sistema sanitario llegó al límite".
"Hay un riesgo cierto de saturación. El sistema sanitario llegó al límite, no damos más. La única posibilidad de evitar un desastre es bajar el número de contagios, y no hay otra herramienta más que el aislamiento. La apertura es una invitación al desmadre", resaltó el médico y miembro de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) Arnaldo Dubin.
Tras participar del encuentro con el Presidente, Dubin advirtió que "el sistema sanitario está al máximo, está estresado", y precisó: "No puede mejorar más, no es cierto que haya resto". El profesional ya había planteado esta problemática el pasado 14 de agosto, en uno de los reportes diarios del Ministerio de Salud de la Nación.
La reunión de este miércoles comenzó a las 16:30 y se extendió por casi una hora. Se produjo luego de que este martes la Sociedad Argentina en Terapia Intensiva (SATI) difundiera una carta abierta con críticas al trato que recibe el sector.
Advertencia
En la carta difundida recientemente, la SATI advirtió que el sistema de salud está al borde del colapso. "Los médicos, enfermeros, kinesiólogos, y otros miembros de la comunidad de la terapia intensiva sentimos que los recursos para salvar a los pacientes con coronavirus se están agotando. La mayoría de Unidades de Terapias Intensivas del país se encuentran con un altísimo nivel de ocupación. Los recursos físicos y tecnológicos como las camas con respiradores son cada vez más escasos", indica el texto que lleva la firma de la presidenta de la organización, Rosa Reina, y del vicepresidente, Guillermo Chiappero.
Además, en la misiva señalan que "la cuestión principal, sin embargo, es la escasez de los trabajadores de la terapia intensiva, que a diferencia de las camas y los respiradores, no pueden multiplicarse. Los intensivistas, que ya éramos pocos antes de la pandemia, hoy nos encontramos al límite de nuestras fuerzas, raleados por la enfermedad, exhaustos por el trabajo continuo e intenso, atendiendo cada vez más pacientes".
También, los profesionales de terapia intensiva comentaron sobre las extenuantes jornadas laborales y los bajos ingresos que perciben: "Por horas y horas de trabajo estresante, agotador, pese a ser profesionales altamente calificados y entrenados, ganamos sueldos increíblemente bajos".
Los médicos no dejaron de señalar la flexibilización de la cuarentena y sus consecuencias: "Observamos en las calles cada vez más gente que quiere disfrutar, que reclama sus derechos, la gente que se siente bien por ahora. ¿Qué pasará con ellos y sus familiares mañana? ¡Ojalá que no se transformen en uno de nuestros pacientes que, con fuerzas, trataremos de arrebatarle a la muerte!".
Para terminar, los terapistas pidieron a la sociedad que reflexione y remarcaron los cuidados que hay que seguir teniendo: distanciamiento social, uso de tapabocas, lavado frecuente de manos, no aglomerarse, y no hacer fiestas.
Y concluyeron: "El personal sanitario está colapsado, los intensivistas están colapsados, el sistema de salud está al borde del colapso".