Opinión | Alberto Fernández

El modelo argentino, elogiado en el mundo

Por Marcelo Irastorza

En medio del avance del coronavirus, se puede decir, sin temor a equivocarnos, que Alberto Fernández es un presidente presente. Duerme cuatro horas por día y el resto de la jornada lo dedica a atender la intensa agenda oficial marcada a rajatabla por el Covid-19. Alberto F. trabaja de lunes a lunes presidiendo reuniones de gabinete, haciendo consultas a los expertos en epidemiología más destacados de la Argentina y adoptando decisiones que están orientadas más a preservar la salud de la población que a auxiliar la economía del país. La “cuarentena blanda” puesta en marcha por Donald Trump en los Estados Unidos y por Jair Bolsonaro en Brasil no dio los resultados esperados. EE.UU. se ha convertido al día de hoy en el país con más cantidad de muertes en el mundo a raíz de la pandemia, desplazando a Italia de ese lugar. Y Brasil se ha transformado en el epicentro latinoamericano de esta enfermedad letal. El modelo argentino está siendo elogiado en el mundo. Para la Organización Mundial de la Salud, la Argentina tomó “medidas rápidas y audaces” para mitigar los efectos del virus. Por su parte, el diputado italiano Mario Borghese declaró que “Argentina ha tomado nota de la experiencia italiana para enfrentar el coronavirus y está tomando las medidas correctas para prevenir el contagio”. Y en España sostienen que los argentinos reaccionaron “más temprano” con las medidas de aislamiento social establecidas.

Al final, Fernández decidió prorrogar nuevamente la cuarentena obligatoria hasta el 26 del corriente mes a raíz de los beneficios que eso trajo en la sociedad con menos cantidad de casos y menos número de muertos, según las estadísticas exhibidas públicamente. En el fondo, el primer mandatario busca aplanar aún más la curva del coronavirus para evitar que los hospitales y clínicas colapsen y para sortear la eventualidad de que los alimentos no alcancen. Lisa y llanamente, la intención es prolongar el aislamiento social para lentificar los contagios e impedir que el cuadro de situación se desmadre totalmente como ocurrió en Europa y Norteamérica. Mientras tanto la evolución de la pandemia se irá evaluando día a día. Ya entramos en la tercera etapa del confinamiento. Y en la Casa Rosada no descartan que haya una cuarta en los primeros días de mayo si no se extrema el amesetamiento de la citada curva. En cambio, si los resultados son positivos a las expectativas generadas vendrá la flexibilización de la cuarentena y posteriormente la salida de la misma. El Presidente ha privilegiado la salud de los argentinos por encima de la coyuntura económica del país. Ese esquema le ha dado buenos resultados y por eso decidó seguir por el mismo camino.

En esa misma línea de conducción, se inscribe el gobernador Juan Schiaretti. Así lo dejó plasmado en su cuenta de Twitter: “Acompañamos la decisión del Presidente @alferdez de continuar con la cuarentena, que es la única vacuna que tenemos ante esta pandemia”. Schiaretti también se ha mostrado como un mandatario presente ante la pandemia y ha priorizado lo sanitario por sobre lo financiero. Y en Río Cuarto Juan Manuel Llamosas tampoco es la excepción. Consultado por Puntal sobre el tema, el intendente dijo que seguirá con el aislamiento social tal como está dispuesto y que cualquier situación puntual será puesta a consideración de la Provincia y también de la Nación. El Covid-19 ha obligado a los gobernantes a estar presentes para timonear un barco que zozobra en altamar.