Macri y Alberto Fernández mantuvieron un nuevo diálogo
Fuentes cercanas al presidente electo, que inició su visita a México, revelaron que éste está conforme con los contactos logrados hasta el momento con el actual jefe de Estado.
Alberto Fernández y Mauricio Macri volvieron a hablar, esta vez por teléfono. Fue la segunda charla después del encuentro cara a cara del lunes 28, cuando el presidente electo y quien detenta el cargo hasta el 10 de diciembre comenzaron a hablar de la transición entre el gobierno de Juntos por el Cambio, que se va, y el del Frente de Todos, que llega. Y quienes conocen el pensamiento de Fernández aseguran que su jefe quedó muy conforme, tanto que "celebra" haber "logrado un buen diálogo con Macri", aunque sea en el final del mandato del líder de Pro.
No lo dirá de manera pública, pero el presidente electo ve con buenos ojos las recientes medidas tomadas por el Gobierno a fin de evitar más caída de reservas. "No opinamos de las decisiones de esta gestión, pero lo cierto es que lograron evitar la sangría", sentencian dirigentes cercanos a Fernández con relación al tope de 200 dólares mensuales impuesto a los pequeños ahorristas, que se suman a las restricciones para retirar dólares con tarjeta de crédito.
Con Macri también hablaron sobre los rumores sobre su estado de salud, que él adjudicó personalmente a Marcos Peña. "Lo habló con Macri y él le dijo que no tenían nada que ver. Le creyó", ironiza uno de los funcionarios que acompañan al presidente electo en su gira por México, que comenzó ayer y se extenderá hasta el miércoles próximo.
En lo que él mismo denomina como su "etapa zen" -una disciplina que Macri practica-, Fernández quiere quitarle dramatismo al traspaso del poder, ya que "la mayor parte de la información que nos van a dar es pública".
Lo que sí lo enojan son declaraciones como la de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien aseguró que con el Frente de Todos "regresan el narcotráfico y la delincuencia al país".
Del mismo modo, cerca del presidente electo aseguran que Raúl Zaffaroni es "un gran intelectual, pero marginal" en el espacio kirchnerista, y que por eso no deberían magnificarse sus declaraciones en la que habla de "dolo" en el gobierno de Macri, que vino "a destruir el país". "Puede haber un dolo político, pero nunca jurídico o penal. Si cada uno que se va del gobierno tiene que pasar por Tribunales, terminamos como estamos ahora, destruidos", se lo escuchó decir a Fernández mientras prepara su reunión del lunes con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
Por otra parte, Fernández, ya tiene en su agenda una eventual reunión con el mandatario estadounidense, Donald Trump, aunque todavía sin fecha y evalúa un posible viaje a Texas, uno de los centros mundiales de la industria petrolera, para sondear inversiones en Vaca Muerta.
Un día después del llamado de Trump a Fernández para felicitarlo por su triunfo electoral, voceros del futuro presidente confirmaron a NA que ya comenzaron a pensar en una eventual reunión bilateral luego de su asunción el 10 de diciembre, pero todavía sin fecha cierta.
No obstante, destacaron que existe la posibilidad que antes de ver a Trump en la Casa Blanca Fernández viaje a la ciudad de Houston, en el estado de Texas, por un tema relacionado con Vaca Muerta.
Si bien no precisaron el asunto puntual que motivaría ese viaje, desde el entorno de Fernández trasciende desde hace varios meses la importancia que le otorga el presidente electo a ese yacimiento de gas y petróleo, en relación con las finanzas de la Argentina en su futuro gobierno.
La idea de promover mayores inversiones en Vaca Muerta para aumentar las exportaciones y elevar así el ingreso de dólares a la Argentina no es ningún secreto y la ciudad de Houston, donde se ubica una de las mayores industrias petroleras del mundo, podría ser clave para ese plan.
El último viernes, cinco días después de las elecciones presidenciales, Fernández recibió el llamado de Trump, quien luego de felicitarlo, expresó: "Va a hacer un trabajo fantástico. Espero poder conocerlo inmediatamente. Su victoria ha sido comentada en todo el mundo".
Por su parte, Fernández le transmitió su intención de mantener "una relación madura y cordial" con Estados Unidos alrededor de "muchos temas comunes, en el marco de una situación compleja en la que Argentina necesita ayuda".
Horas después, la Casa Blanca difundió un comunicado con más detalles sobre el diálogo telefónico que mantuvieron.
No lo dirá de manera pública, pero el presidente electo ve con buenos ojos las recientes medidas tomadas por el Gobierno a fin de evitar más caída de reservas. "No opinamos de las decisiones de esta gestión, pero lo cierto es que lograron evitar la sangría", sentencian dirigentes cercanos a Fernández con relación al tope de 200 dólares mensuales impuesto a los pequeños ahorristas, que se suman a las restricciones para retirar dólares con tarjeta de crédito.
Con Macri también hablaron sobre los rumores sobre su estado de salud, que él adjudicó personalmente a Marcos Peña. "Lo habló con Macri y él le dijo que no tenían nada que ver. Le creyó", ironiza uno de los funcionarios que acompañan al presidente electo en su gira por México, que comenzó ayer y se extenderá hasta el miércoles próximo.
En lo que él mismo denomina como su "etapa zen" -una disciplina que Macri practica-, Fernández quiere quitarle dramatismo al traspaso del poder, ya que "la mayor parte de la información que nos van a dar es pública".
Lo que sí lo enojan son declaraciones como la de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien aseguró que con el Frente de Todos "regresan el narcotráfico y la delincuencia al país".
Del mismo modo, cerca del presidente electo aseguran que Raúl Zaffaroni es "un gran intelectual, pero marginal" en el espacio kirchnerista, y que por eso no deberían magnificarse sus declaraciones en la que habla de "dolo" en el gobierno de Macri, que vino "a destruir el país". "Puede haber un dolo político, pero nunca jurídico o penal. Si cada uno que se va del gobierno tiene que pasar por Tribunales, terminamos como estamos ahora, destruidos", se lo escuchó decir a Fernández mientras prepara su reunión del lunes con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
Por otra parte, Fernández, ya tiene en su agenda una eventual reunión con el mandatario estadounidense, Donald Trump, aunque todavía sin fecha y evalúa un posible viaje a Texas, uno de los centros mundiales de la industria petrolera, para sondear inversiones en Vaca Muerta.
Un día después del llamado de Trump a Fernández para felicitarlo por su triunfo electoral, voceros del futuro presidente confirmaron a NA que ya comenzaron a pensar en una eventual reunión bilateral luego de su asunción el 10 de diciembre, pero todavía sin fecha cierta.
No obstante, destacaron que existe la posibilidad que antes de ver a Trump en la Casa Blanca Fernández viaje a la ciudad de Houston, en el estado de Texas, por un tema relacionado con Vaca Muerta.
Si bien no precisaron el asunto puntual que motivaría ese viaje, desde el entorno de Fernández trasciende desde hace varios meses la importancia que le otorga el presidente electo a ese yacimiento de gas y petróleo, en relación con las finanzas de la Argentina en su futuro gobierno.
La idea de promover mayores inversiones en Vaca Muerta para aumentar las exportaciones y elevar así el ingreso de dólares a la Argentina no es ningún secreto y la ciudad de Houston, donde se ubica una de las mayores industrias petroleras del mundo, podría ser clave para ese plan.
El último viernes, cinco días después de las elecciones presidenciales, Fernández recibió el llamado de Trump, quien luego de felicitarlo, expresó: "Va a hacer un trabajo fantástico. Espero poder conocerlo inmediatamente. Su victoria ha sido comentada en todo el mundo".
Por su parte, Fernández le transmitió su intención de mantener "una relación madura y cordial" con Estados Unidos alrededor de "muchos temas comunes, en el marco de una situación compleja en la que Argentina necesita ayuda".
Horas después, la Casa Blanca difundió un comunicado con más detalles sobre el diálogo telefónico que mantuvieron.