Cómo actuar frente al excesivo consumo de alcohol en menores
La doctora en psicología Angelina Pilatti se refirió a los resultados de un reciente estudio que reveló la ingesta de alcohol en cortos períodos de tiempo por jóvenes de entre 13 y 16 años.
Un estudio de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) alertó que 1 de cada 4 jóvenes de entre 13 y 16 años bebió alcohol en exceso. La investigación se realizó en una población de 388 adolescentes, que si bien consideraron chica aseguran que es muy representativa de esta problemática.
"Ha unay alta prevalencia de alcohol en estas edades, no solamente un gran porcentaje de estos chicos y chicas de 13 a 16 años que consumen alcohol sino que lo más alarmante es que muchas veces este consumo se caracteriza por ser en una cantidad elevada de alcohol en una misma ocasión de consumo que muchas veces es corta", advirtió en Buen Día Río Cuarto la doctora Angelina Pilatti, una de las asesoras en el informe.
"Uno puede imaginar que hay algo de la percepción social colectiva en general que puede estar influyendo respecto de qué tan peligrosa se perciben algunas sustancias", señaló Pilatti, al mencionar que en el estudio determinaron que los jóvenes encuestados ven incluso a la marihuana como menos riesgosa que el alcohol y el tabaco.
"Hay otras variables que influyen en el consumo de los adolescentes, tiene que ver con el nivel de aprobación o desaprobación que ellos perciben en sus papás, sus mamás o en su grupo de amigos, si los adolescentes perciben una mayor desaprobación, son los que consumen con menor frecuencia y en menor cantidad", afirmó la investigadora.
Además, Pilatti indicó acciones que pueden tenerse en cuenta desde los hogares para evitar el consumo precoz de alcohol. "Hay conductas que los padres pueden realizar desde muy temprano y que impactan retrasando el primer contacto con el alcohol", subrayó.
"Si no están expuestos a modelos de consumo son variables que retrasan el momento del inicio del consumo, cuando más temprano tengan contacto más probable es que escalen en el consumo de alcohol y de otras sustancias", aseguró.
Marcadas consecuencias negativas
"Tiene consecuencias negativas muy marcadas porque aumenta de una manera muy elevada la concentración de alcohol en sangre y eso se traduce en un aumento de la toma de riesgos", remarcó Pilatti sobre la excesiva ingesta en un corto período de tiempo, como puede ser una previa.
La doctora en psicología puso como ejemplo de los riesgos el "tener conductas sexuales inseguras, sin protección, manejar vehículos bajo un estado de intoxicación, no poder controlar los impulsos y no tener control de cuánto se sigue tomando".
"El consumo episódico elevado de alcohol es una forma de consumo que es de relevancia sanitaria por las consecuencias negativas que trae", recalcó.
"Hay variaciones a cuánto se considera consumo excesivo pero en general se suele considerar 54 gramos de alcohol en las mujeres y 70 gramos de alcohol en los varones", indicó. La investigadora especificó que en el caso de las mujeres equivale a cuatro latas de cervezas y en los varones a cinco latas.
"Ha unay alta prevalencia de alcohol en estas edades, no solamente un gran porcentaje de estos chicos y chicas de 13 a 16 años que consumen alcohol sino que lo más alarmante es que muchas veces este consumo se caracteriza por ser en una cantidad elevada de alcohol en una misma ocasión de consumo que muchas veces es corta", advirtió en Buen Día Río Cuarto la doctora Angelina Pilatti, una de las asesoras en el informe.
"Uno puede imaginar que hay algo de la percepción social colectiva en general que puede estar influyendo respecto de qué tan peligrosa se perciben algunas sustancias", señaló Pilatti, al mencionar que en el estudio determinaron que los jóvenes encuestados ven incluso a la marihuana como menos riesgosa que el alcohol y el tabaco.
"Hay otras variables que influyen en el consumo de los adolescentes, tiene que ver con el nivel de aprobación o desaprobación que ellos perciben en sus papás, sus mamás o en su grupo de amigos, si los adolescentes perciben una mayor desaprobación, son los que consumen con menor frecuencia y en menor cantidad", afirmó la investigadora.
Además, Pilatti indicó acciones que pueden tenerse en cuenta desde los hogares para evitar el consumo precoz de alcohol. "Hay conductas que los padres pueden realizar desde muy temprano y que impactan retrasando el primer contacto con el alcohol", subrayó.
"Si no están expuestos a modelos de consumo son variables que retrasan el momento del inicio del consumo, cuando más temprano tengan contacto más probable es que escalen en el consumo de alcohol y de otras sustancias", aseguró.
"Tiene consecuencias negativas muy marcadas porque aumenta de una manera muy elevada la concentración de alcohol en sangre y eso se traduce en un aumento de la toma de riesgos", remarcó Pilatti sobre la excesiva ingesta en un corto período de tiempo, como puede ser una previa.
La doctora en psicología puso como ejemplo de los riesgos el "tener conductas sexuales inseguras, sin protección, manejar vehículos bajo un estado de intoxicación, no poder controlar los impulsos y no tener control de cuánto se sigue tomando".
"El consumo episódico elevado de alcohol es una forma de consumo que es de relevancia sanitaria por las consecuencias negativas que trae", recalcó.
"Hay variaciones a cuánto se considera consumo excesivo pero en general se suele considerar 54 gramos de alcohol en las mujeres y 70 gramos de alcohol en los varones", indicó. La investigadora especificó que en el caso de las mujeres equivale a cuatro latas de cervezas y en los varones a cinco latas.