Alejandro Larrea: "El parate nos agarró en plena levantada, en uno de los mejores momentos"
Alejandro Larrea, uno de los directores técnicos de Atlético San Basilio, consideró que la suspensión de la disputa del torneo Apertura de la Liga Regional encontró al equipo en pleno ascenso, “en el mejor momento”.
“Nos agarró en levantada, en uno de los mejores momentos. Habíamos más o menos encontrado el equipo, se estaba desarrollando lo que pretendíamos y contábamos con el noventa por ciento de los jugadores a disposición, sin problemas físicos”, remarcó.
El Vasco, quien integra la dupla técnica junto con Iván Testa, informó que la entidad de San Basilio no va a comenzar con los entrenamientos. “Como institución no se va a comenzar a entrenar. Los dirigentes decidieron parar porque no hay una fecha concreta desde la Liga sobre cuándo se volverá a jugar. Hasta que no se tenga nada seguro no vamos a comenzar en forma grupal, se va a priorizar la salud de los chicos por sobre lo deportivo”, comentó.
“En estos veinte días que tuvimos después de la primera suspensión del torneo, no les podía exigir a los chicos como uno quería. Priorizaban sus trabajos antes que los entrenamientos. Muchos faltaban, no se podía trabajar bien. Por eso se resolvió que hasta que no haya una resolución se decidió parar. Vamos a subir planificación en los distintos grupos que tenemos. Los que pueden acomodarse para ir a los gimnasios y los que trabajan se adaptarán para hacerlos en sus casas”, explicó.
Continuó diciendo: “Los chicos nos dicen que tienen ganas de seguir entrenando y se van a poner a disposición del club y aceptar lo que se resuelva. Esperemos que no sea tan largo el parate para que no nos pase lo del año pasado. Los equipos que están arriba en el torneo son los que volvieron antes a entrenar. A nosotros nos costó cuatro o cinco partidos para agarrar ritmo. Por eso si ahora se prolonga nuevamente se va a renegar para poder ensamblar el equipo”.
En los nueve partidos que se disputaron del torneo Apertura, Atlético San Basilio sumó diez puntos, fruto de tres triunfos, un empate y cinco derrotas. Los triunfos fueron como visitante por 3 a 2 a Roncedo, 4 a 1 a Atlético Sampacho y 2 a 1 Atlético Adelia María.
“Sufrimos muchas lesiones. Lo trajimos a Rena para que aportara su experiencia en el ataque, se lesionó, estuvo dos o tres partidos afuera y le costó volver. Lo mismo pasó con el Pity Álvarez, que se lesionó en la pretemporada. También le costó y, cuando volvió y estaba agarrando ritmo, de nuevo el parate. Nos pasó con varios chicos que estaban volviendo a su nivel. Por eso esta nueva situación nos encontró en una levantada y con el incentivo que significaba haberle ganado el clásico a Atlético Adelia María. Nosotros sabíamos que ese partido era fundamental para el despegue del equipo”, precisó.
Al momento de destacar virtudes no dudó en señalar: “Nunca bajamos los brazos. Los chicos nunca perdieron la predisposición y las ganas. En varios partidos nos llevamos menos de lo que merecíamos. No metimos en el arco rival y en alguna contra o nos empataron o nos ganaron. Nos pasó con Estudiantes, con Alberdi. Las ganas siempre estuvieron y cuando se nos estaba abriendo el arco llegó el parate”.
La falta de gol y las lesiones dijo que fueron los aspectos negativos. “Las lesiones nos complicaron, aunque seguro que fue también algo que complicó a los otros equipos. Somos un equipo corto y con muchos jóvenes. Los jugadores de experiencia que sumamos se nos lesionaron y estuvieron varios partidos afuera. Con los chicos se suplen, pero les falta la experiencia por su juventud. Además de la falta de gol que tuvimos, aunque en al final se nos había empezado a abrir el arco”, resaltó.
Al momento de destacar virtudes habló de “la predisposición y las ganas de todos”. “El equipo sabe a qué juega, le agarró la mano a lo que queríamos con el Chucho (Iván Testa), que es plantear todos los partidos de la misma manera. Nos habían entendido y nos agarraron la mano. La apuesta es plantear todos los partidos de la misma manera. Nos habían entendido y agarrado la mano. Los partidos que ganamos fueron de visitante, de local no habíamos podido. Las ganas estaban y haber ganado el clásico nos daba la certeza de que íbamos a romper esa racha, meter dos o tres triunfos seguidos para acomodarnos arriba”, puntualizó.
Finalmente, se refirió al nivel del torneo. “Se dio como lo habíamos imaginado. Es como todos dicen, un torneo duro en el que cualquiera le gana a cualquiera. Es un torneo largo, lindo, en el que la clave es pegar la regularidad en dos o tres partidos y te mantenés arriba. Lo importante es no acostumbrarse a perder porque eso influye en la cabeza de los chicos y después cuesta levantar”, resaltó uno de los entrenadores del Azul de San Basilio.