La adversidad nos proporcionó una extraordinaria plataforma de aprendizaje

La Pandemia nos puso en un lugar único, entendimos que el mundo se podía parar. Fueron tiempos difíciles... 

Quienes pusieron en riesgo su propia vida, asumiendo el riesgo de la tarea elegida y reinventándose en la mayoría de los casos.

 

Por Dr. Alejandro Pauletti (*)

Cada persona, cada familia, cada empresa, cada institución, la Salud, la educación, la economía, la sociedad entera sufrió el impacto. Quedaron al desnudo nuestras limitaciones tanto individuales como de estructura social.

Nos sentimos vulnerables, indefensos, pusimos a prueba nuestras capacidades para afrontar lo que nunca habíamos vivido, para imaginar, crear, buscar soluciones. La pandemia nos proporcionó una extraordinaria plataforma de aprendizaje.

Nos enfermamos, nos contagiamos, se contagiaron los nuestros, vimos partir con dolor a nuestra propia gente, a aquellos detrás de las máscaras que nosotros todos, sabíamos que tenían nombre y rostro.

No siempre logramos lo que queríamos, pero si algo que la mayoría no podía; levantarnos cada día, armarnos de fuerza y de valor, de paciencia y dedicación para seguir intentándolo.

Hoy luego de dos años durísimos tenemos muchísimos motivos y personas a quienes agradecer.

En primer lugar, a nuestro equipo de salud, quien tuvo que cambiar y repensar cada momento, poniendo en riesgo su propia vida, asumiendo el riesgo de la tarea elegida y reinventándose en la mayoría de los casos.

En segundo lugar, a nuestros pacientes, porque nos eligieron, nos dieron su voto de confianza, nos acompañaron aun cuando no siempre pudimos cumplir con todas sus expectativas, situación por la que pedimos disculpas teniendo la plena certeza que siempre hubiésemos querido LLEGAR.

La adversidad nos impulsó a tener una visión diferente, a reflexionar como debíamos continuar… Por lo que sentimos la necesidad de comenzar un nuevo modelo de gestión de salud, tendiendo puentes entre las localidades y sus necesidades, capacitando y jerarquizando nuestros grupos para llegar a nuestro sueño de una medicina HUMANIZADA y de CALIDAD. Estamos convencidos que tenemos que TRANSFORMARNOS PARA TRANSFORMAR.

Las dificultades han sido parte de este proceso de aprendizaje, por lo que no DEBEMOS permitir que esto nos defina, por el contrario, que sea la resiliencia nuestro camino, utilizando estas dificultades como motivación para nunca rendirnos y seguir adelante.

Se puede lograr transformar el ocaso, el horizonte, en amanecer… en renacer…

GRACIAS A TODOS!!!

Muy Felices Fiestas, nuestros mejores deseos para el año que comienza!!!

(*) Presidente del Directorio de Instituto Médico Río Cuarto