"Fue muy especial por el entorno turístico y familiar, y lo deportivo fue espectacular"
Con el triunfo en el Calafate, el piloto de Colazo, Alejo Cravero se convirtió, junto a Pablo Ortega, los únicos en repetir victoria en lo que va de la temporada 2023 de la Clase 2 del Turismo Nacional.
En su primera temporada en la Clase 2, Alejo Cravero corrió las cuatro primeras competencias en un Ford Fiesta del DG Motorsport, pero interrumpió su participación luego de la carrera de Concordia por diversos motivos, entre ellos, los resultados que no ayudaron a conseguir cerrar completamente el presupuesto.
Con una interrupción de dos carreras, el teléfono sonó en Colazo y cinco días antes de la sexta fecha en Concepción del Uruguay para ofrecerle la butaca del Peugeot 208 de Jorge Piedra. Esta llamada cambiará la historia para Alejo Cravero en el resto de la temporada y también para el futuro.
PUNTAL conversó con Alejo Cravero para conocer como se concretó este gran presente en la difícil Clase 2 del Turismo Nacional, ¿Cómo comenzó la historia?
“Faltaban cinco días para la carrera de Concepción del Uruguay y me llamó Jorge Piedra, dueño del auto y del equipo, para ofrecerme correr el auto que había quedado sin piloto, ya que Tomás Aramburu lo había dejado.
Dudamos mucho, con mi gente, la respuesta porque no llegábamos a juntar todo el presupuesto. La insistencia de Jorge Piedra y la colaboración en bajar el número que teníamos que juntar porque el completaría el presupuesto, nos convenció y nos fuimos a Concepción del Uruguay para correr la primera carrera con el Peugeot 208”.
¿Como fue el primer paso en el equipo y con ese auto, que ya tiene varios años?
“El auto fue construido por Gaby Rodríguez para Ariel Michieletto hace unos años, estuvo dos años parado y lo pusieron en pista para Aramburu, con todas las actualizaciones y con motores de Esteban Pou.
Cuando me subí por primera vez me sentí muy cómo con el funcionamiento del auto y con todo el equipo nos entendimos a la perfección de entrada.
Clasifiqué 11º, finalicé 2º en la segunda serie y pude ganar la final en mi primera carrera con el auto y el equipo. Fue una locura total.
Desde ese momento no hemos parado de mejorar, cada día nos entendemos mejor con todos los integrantes del equipo y la comunicación con Jorge Piedra es excelente, esto permite tener lo resultados que hemos logrado”.
El podio en el Calafate, con Jorge Piedra a la izquierda de la foto con el trofeo al equipo ganador
En cada carrera que siguió a ese triunfo siempre fuiste protagonista, ¿Qué es lo más importante que tiene el auto y/o el equipo para estar siempre arriba en los resultados?
“Efectivamente, en San Nicolás clasifiqué 3º y gané la tercera serie, pero en la final no me fue bien, en Buenos Aires clasifiqué 2º y gané la segunda serie y el domingo se suspendió la final por la lluvia cuando largaba en la primera línea, en La Pampa clasifiqué 8º, fui tercero en la primera serie y en la final terminé sexto peleando durante varias vueltas la punta de la carrera, para llegar al Calafate y volver a ganar.
Estos resultados se han dado por el gran trabajo que hace todo el equipo para que al auto no le falte absolutamente nada, no se le cae ni se le afloja ningún tornillo, como decimos habitualmente.
También porque la forma de trabajar y la comunicación que hemos logrado es óptima, por eso los resultados salen en cada circuito”.
Con todos estos antecedentes, ¿Cómo viviste el fin de semana en el Calafate?
“Fue muy especial por todo el entorno turístico y familiar, pero con respecto a lo deportivo fue siempre muy bueno. Desde la primera salida a pista estuve entre los mejores tiempos, clasifiqué 5º y fui segundo en la segunda serie, largando desde la primera línea. Hicimos la serie más rápida y eso me permitió largar en la segunda línea y antes de que salga el Auto de Seguridad por segunda vez, en la sexta vuelta, pude superar a Francisco Coltrinari (Peugeot 208) y tomar la punta para conseguir la segunda victoria en la categoría y en el año”.
Fue un momento crucial de la final cuando pasaste a la punta, ¿Cómo fue la maniobra para superar a Coltrinari?
“Creo que el se confió un poco y cuando en un frenaje quiso asegurar la posición, yo venía intentando poner el auto por la cuerda y el anticipó el punto de pisar el freno y pude cambiarle la línea y pasarlo por afuera, cuando me vió intentó defender el puesto y no pudo, ya que también perdió el segundo lugar con Renzo Blotta (Toyota Etios). Fue una gran maniobra y Francisco Coltrinari cuando se vio superado me respetó a la perfección. Después fue hacer el ritmo más rápido posible y evitar equivocaciones en un circuito que se puso muy difícil”.
Alejo Cravero puntea en el Calafate, seguido de Renzo Blotta y Francisco Coltrinari
El autódromo del Calafate es muy nuevo y mostró falencias que provocó poner muñecos de goma para delimitar la pista, ¿Qué pasó para que se tomara esa determinación, no se pudo hacer de otra manera, con un control estricto de los limites de la pista?
“En la primera tanda que hicimos el viernes usamos el circuito sin muñecos de gomas y usando mucho el sobrepiano, lo que hizo que se rompiera. En la reunión de pilotos con los comisarios deportivos se habló mucho de como superar el problema. Se decidió que poner los muñecos de goma era la única posible porque no había cámaras suficientes para que el control se hiciera directamente, y no había posibilidad de poner veedores permanentes en esas curvas. Por eso se tomó esa decisión, que no fue la óptima porque se transformó en peligroso y se rompieron muchos autos, y con roturas importantes.
Para próximas visitas tendrá que modificar muchas cosas en el circuito para que se adapte a las necesidades del automovilismo actual”.
Con los resultados obtenidos hasta el momento y cuando falta una sola carrera para terminar la temporada, ¿has pensado como seguir el año próximo?
“Si ya estoy trabajando junto a todo el equipo para continuar el año próximo, siempre en la Clase 2, no sabemos si con el mismo auto, con otro del modelo nuevo o con otra marca, estamos analizando todas las posibilidades para tratar de elegir la más conveniente.
Por mi parte, no quiero cambiar por todo lo que dije antes, porque me siento muy cómodo en el equipo y me han hecho sentir que soy parte de ellos, además de que los resultados mandan, mejor no puedo pedir.
Estamos muy cerca de concretar todo lo del año próximo trabajando en conjunto con Jorge Piedra y siempre con los motores de Esteban Pou.
Primero tenemos que cerrar el año en Viedma, donde voy a estar con el auto más pesado de la categoría con 50 kg., donde trataremos de lograr el mejor número posible para el 2024.
Reitero mi agradecimiento a Jorge Piedra por el llamado antes de Concepción del Uruguay, a todos los integrantes del equipo y a mi familia y sponsors, que sin ellos no podría haber logrado todo esto. Muchísimas gracias”.