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Alergias estacionales: una reacción inmunológica que puede mitigarse estudiando las causas

Estornudos, lagrimeo o picazón de ojos, son algunos de los síntomas que experimentamos en esta época del año, acentuados por la polinización y el cambio climático. Analizar nuestra vulnerabilidad a la multiplicidad de alérgenos es el punto de partida

La doctora Mónica Sanabria (M.P. 18537-M.E. 6229), exresidente de Medicina Interna del Hospital de Clínicas (Córdoba) y especialista en Alergia e Inmunología. Foto: Andrés Oviedo

 

“Las alergias estacionales son una forma de hiperreactividad, es el modo en que se defiende el sistema inmune frente a los alérgenos, que es todo lo que impacta en la respiración o a través de la piel. Es decir, una forma exagerada de responder en cierta época del año”.

La doctora Mónica Sanabria (M.P. 18537-M.E. 6229), exresidente de Medicina Interna del Hospital de Clínicas (Córdoba) y especialista en Alergia e Inmunología, explica a Salud & Ciencia a qué obedecen los síntomas característicos de esta época del año, en la que la transición estacional y las condiciones climáticas promueven algunos inconvenientes en nuestro estado de salud general.

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“En esta época especial en la que estamos entrando a la primavera, lo que predomina dentro de las enfermedades alérgicas son la rinitis y la rino conjuntivitis. Es decir, si solamente nos afecta la nariz, podemos experimentar estornudos y picazón, o como nosotros le decimos, la dinorrea o la descarga acuosa, donde el paciente vive con los pañuelitos porque le baja agua por la nariz. Y a veces también afecta a los ojos con el prurito, la picazón, el lagrimeo y muchas ganas de rascarse. Esa es la patología o la enfermedad dentro de la alergia que predomina en esta época del año, vinculada a los cambios climáticos, a la polinización, a las variaciones de temperaturas en esta época y, en nuestra zona, lamentablemente a la sequía, a los vientos y al polvo, lo cual lo hace peor”, sostiene la especialista.

-¿Cuál es la relación estacional con la reactivación de alergias?

-Hay épocas muy marcadas. Se dice que la primavera a nosotros se nos adelanta a agosto, tanto en Río Cuarto como en la zona de Villa Mercedes. Porque aproximadamente desde el 10 de agosto en adelante, ya empezamos a ver pacientes con rinitis o rino conjuntivitis, estornudos y agua, y eso obedece mucho a los pólenes. También, en esta época empiezan las gramíneas y el pasto, que van a permanecer hasta marzo y abril, del año siguiente. Un poquito más adelante tenemos la influencia de los árboles que en nuestra región también inciden. Especies como el olmo, el fresno, el plátano, y a veces el tala, son los que predominan y pueden promover alergias. Las malezas también, porque al estar rodeados de campo, las malezas y los cereales -que serían gramíneas-, todos impactan en distinta medida. Y no importa si en casa tenemos un solo árbol o si residimos en un departamento: el polen vuela, es microscópico y vuela en el aire, así que nos impacta a todos.

-¿Quiénes son más propensos a padecer estos síntomas?

-Los alérgicos y la gente que está mucho tiempo en el exterior a la intemperie. Pero nos impacta a todos, porque aunque no seamos alérgicos un día de mucha tierra y de mucho viento, a todo el mundo le molesta la nariz y los ojos. Pero el alérgico lo sufre como una enfermedad, con estornudos, agua o picazón, y es importante resaltar que vamos a tener que seguir de cerca el cambio climático, porque eso impacta de lleno en la contaminación ambiental.

La parte causal es la que tratamos nosotros los alergistas y lo podemos estudiar en una forma muy rápida y sencilla, a través de las pruebas de alergia, y determinar así a qué somos alérgicos y a qué polen podés encontrar alergia. Pero tenemos también otros alérgenos, además de los estacionales, que persisten durante todo el año. La parte causal es la que tratamos nosotros los alergistas y lo podemos estudiar en una forma muy rápida y sencilla, a través de las pruebas de alergia, y determinar así a qué somos alérgicos y a qué polen podés encontrar alergia. Pero tenemos también otros alérgenos, además de los estacionales, que persisten durante todo el año.

-¿En qué sentido?

-Todos los años estamos analizando si fue un invierno muy seco o de muchas heladas, porque sabemos a qué primavera vamos a atenernos. Los cambios bruscos de temperatura también inciden. La amplitud térmica, con mucho frío a la mañana, mucho calor a la tarde y mucho frío a la noche, todos son estímulos y la persona alérgica es una persona hiper reactiva, que significa que responde en forma exagerada frente al mismo estímulo que el no alérgico. Por ejemplo, si nos exponemos al sol, el no alérgico va a estornudar dos veces y el alérgico va a estornudar diez.

-¿Qué medidas de prevención pueden asumirse frente a estas condiciones?

-En prevención, muchas cosas son sencillas y están al alcance de todos. Al revés de lo que se cree, no hay que ventilar en esta época del año. La polinización ocurre a la mañana y durante la tarde, entonces, el momento de ventilar es la noche o muy temprano a la mañana, pero después cerrar todo. Usar anteojos, si estás en la intemperie, y si vas en el auto, conducir con los vidrios y las ventanillas levantadas, bien cerradas, y usar el aire acondicionado, previa limpieza de los filtros del aire. Y en el domicilio también, usar los purificadores de aire o aire acondicionado, pero limpiándoles bien el filtro previamente. Evitar las actividades al aire libre, para los alérgicos exclusivamente, y si no es posible, que cuando lleguen al domicilio se cambien la ropa y se duchen.

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La doctora Mónica Sanabria (M.P. 18537-M.E. 6229), exresidente de Medicina Interna del Hospital de Clínicas (Córdoba) y especialista en Alergia e Inmunología. Foto: Andrés Oviedo

Sanabria cuenta que en determinadas ciudades como como Buenos Aires y La Plata existen aplicaciones específicas que brindan información sobre el conteo de polen casi en tiempo real, lo que permite saber la magnitud y a qué nos expondremos en la actividad cotidiana. Consultada respecto a si el uso del barbijo puede ser beneficioso para contrarrestar el ataque alergénico, la especialista considera que sí, y que se compara con la utilización de anteojos para la prevención visual. “Si uno se encuentra en el exterior y se preparar, por ejemplo, para cortar el césped, un buen barbijo y unos buenos pares de anteojos, sirven de barrera y claro que ayudan mucho. Si algo nos dejó la pandemia es poder aprovechar el barbijo”, consideró.

-¿Cómo abordan el problema como alergistas?

-Desde la Medicina, tenemos medicamentos para tratar las alergias y estudiamos la parte causal. La parte causal es la que tratamos nosotros los alergistas y lo podemos estudiar en una forma muy rápida y sencilla, a través de las pruebas de alergia, y determinar así a qué somos alérgicos y a qué polen podés encontrar alergia. Pero tenemos también otros alérgenos, además de los estacionales, que persisten durante todo el año. Como por ejemplo, los ácaros que son la primera causa de alergia a nivel mundial, y el epitelio de las mascotas, como perros y gatos, que la mayoría de la gente tiene. A través de una prueba sencilla que se hace en el antebrazo, en 15 minutos se devuelve un resultado y se puede determinar así a qué es alérgico un paciente. Y con ese dato, uno prepara lo que se llama la inmunoterapia o la famosa vacuna de alergia, que con un tratamiento de dos o tres años se logra la desensibilización para pasar a tolerar lo que provoca la enfermedad. Todo ello, acompañado de los medicamentos farmacológicos, como sprays nasal y los antihistamínicos, ya sean vía oral en la nariz o en los ojos.