“Muchos padres y madres, además de adoptar estos tipos de alimentación, se la imponen a los más pequeños en el hogar; lo hacen con buenas intenciones, pero elevado desconocimiento y puede representar un riesgo para el desarrollo de sus hijos”, alertaron desde PROFENI (Profesionales Expertos en Nutrición Infantil), un equipo de profesionales de la salud con experiencia en temas relacionados con la nutrición infantil, que trabaja en el desarrollo de propuestas para mejorar el perfil nutricional de productos alimenticios, llevar adelante investigación en este campo, comunicar para concientizar sobre alimentación y así contribuir a la construcción de infancias saludables.
Las causas
Las restricciones de grupos de alimentos pueden ser por motivos religiosos, ético-filosóficos (rechazo al sacrificio animal), ecológicos (el impacto ambiental de la producción de carne), económicos (el costo de la producción de alimentos de origen animal) o relacionadas con problemas de salud. En ocasiones, se excluyen alimentos por mitos, creencias o recomendaciones alimentarias sin el respaldo de evidencia científica vigente, como evitar ciertos alimentos potencialmente alérgenos para prevenir el desarrollo de alergias alimentarias.
Para el Comité de Nutrición de la Sociedad Argentina de Pediatría, si bien la elección alimentaria de los padres y madres debe ser respetada, independientemente de las motivaciones, estos deben estar informados sobre los riesgos y beneficios de la dieta seleccionada.
El veganismo
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el veganismo -que omite todos los productos de origen animal, incluyendo carnes, lácteos y huevo - ocasiona posibles déficits de nutrientes esenciales como proteínas completas, vitamina D y B12, omega-3, calcio, hierro y zinc. Cuanto más restrictiva es la dieta y más pequeño es el niño, advierte, mayor es el riesgo de deficiencias nutricionales.
Tal como explicó la licenciada María Soledad Cabreriso, especialista en Nutrición Maternoinfantil, Magister en Ciencia y Tecnología de los Alimentos e integrante de PROFENI, “la variedad en la alimentación es fundamental, ya que cada grupo aporta diferentes nutrientes o componentes en mayor proporción. La deficiencia de micro y macronutrientes puede comprometer el crecimiento y desarrollo adecuado, afectar el rendimiento escolar y aumentar el riesgo de enfermedades presentes y futuras”.
La recomendación general para garantizar el aporte de todos los grupos de macro y micronutrientes es, justamente, que los niños y niñas lleven una dieta variada, diversa, que incluya todos los grupos de alimentos: frutas, verduras, hortalizas, legumbres, lácteos (leche, yogur y queso) en porciones adecuadas, cereales integrales o fortificados y aceites saludables, además de carnes magras.
De todos modos, desde PROFENI, explicaron que este tipo de dietas restrictivas puede llevarse a cabo, siempre que sean planificadas, la familia tenga acceso a alimentos vegetales y fortificados, se administren los suplementos adecuados y haya un monitoreo y seguimiento multidisciplinario.
En la misma línea, para la OMS, existen preocupaciones sobre la adecuación nutricional del veganismo, porque la absorción y disponibilidad de ciertos micronutrientes es menor en los alimentos de origen vegetal, aunque aclara que se pueden planificar exitosamente una alimentación completa, siendo conscientes de las posibles deficiencias de micronutrientes.