Internacionales
Algunos países exigen represalias, mientras otros piden bajar la tensión entre Estados Unidos e Irán
Países aliados a Irán exigen represalias, mientras que los europeos y organismos internacionales buscan bajar la tensión entre Estados Unidos e Irán, luego del ataque selectivo perpetrado por Washington en Irak, donde murió el general Qasem Soleimani, el comandante iraní más poderoso.
El asesinato selectivo de Soleimani y del jefe de una de las principales milicias chiitas en Irak, Abu Madhi al Muhandis, disparó la promesa de una réplica por parte de Teherán y sus aliados.
Luego de que el parlamento iraquí aprobara, en una sesión de urgencia, la expulsión de fuerzas estadounidenses, Países Bajos decidió ayer suspender su misión de entrenamiento de soldados iraquíes que tenía en ese país.
También la Otan informó que las actividades de entrenamiento de la Alianza en Irak se reanudarán "cuando la situación lo permita", luego de una reunión extraordinaria de los embajadores de la Alianza celebrada ayer en Bruselas, en la que se le pidió a Irán abstenerse de provocaciones o acciones violentas.
En tanto, el clérigo chiita iraquí Muqtada al Sadr llamó ayer a crear un "regimiento internacional" integrado por las milicias apoyadas por Irán y reclamó el fin de los acuerdos de seguridad con Estados Unidos y la coalición internacional.
El gobernador de la provincia de Sadah, en Yemen, cuyo movimiento hutí es un aliado declarado de Irán en la región, instó a expulsar a todas las fuerzas estadounidenses de Medio Oriente, un pedido similar al que hizo el Líbano, y el jefe político del movimiento político palestino Hamas, Ismail Haniyeh, urgió a "castigar" a los que están detrás de la muerte de Solemei.
Frente a los pedidos de venganza y represalia, el presidente estadounidense Donald Trump tuiteó: "Si Irán ataca a cualquier persona u objetivo de los Estados Unidos, los Estados Unidos responderán rápida y completamente, y tal vez de manera desproporcionada" e insistió ayer con que "Irán nunca tendrá un arma nuclear".
Trump había amenazado con atacar 52 sitios iraníes, 22 de ellos inscriptos en la lista de Patrimonio de la Humanidad, por lo que la Unesco le recordó ayer que Estados Unidos firmó una convención para proteger los lugares culturales de la república árabe.
En tanto, el primer ministro británico, Boris Johnson, acordó ayer con su homólogo iraquí, Abdul Madhi, la necesidad de reducir tensiones en la región y trabajar juntos para encontrar un camino diplomático a seguir.
Está en sintonía con la declaración conjunta del Reino Unido, Francia y Alemania, instando a Irán a "volver en plena conformidad a sus compromisos" del acuerdo nuclear de 2015, después de que Teherán anunciase que dejará de cumplir las limitaciones impuestas a su programa atómico.
China consideró que Irán se vio "obligado a reducir su cumplimiento (del acuerdo nuclear) debido a factores externos", pero que también "ha mostrado templanza" y explicó que la "presión extrema" de EE.UU. es la raíz del recrudecimiento de las tensiones.
El alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, habló ayer por teléfono con el canciller iraní, Javad Zarif, en la que recalcó la necesidad de rebajar la tensión y lo invitó a Bruselas para ese objetivo y hablar del acuerdo nuclear como del ataque de Estados Unidos en Irak, aunque aún no recibió respuesta.
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El asesinato selectivo de Soleimani y del jefe de una de las principales milicias chiitas en Irak, Abu Madhi al Muhandis, disparó la promesa de una réplica por parte de Teherán y sus aliados.
Luego de que el parlamento iraquí aprobara, en una sesión de urgencia, la expulsión de fuerzas estadounidenses, Países Bajos decidió ayer suspender su misión de entrenamiento de soldados iraquíes que tenía en ese país.
También la Otan informó que las actividades de entrenamiento de la Alianza en Irak se reanudarán "cuando la situación lo permita", luego de una reunión extraordinaria de los embajadores de la Alianza celebrada ayer en Bruselas, en la que se le pidió a Irán abstenerse de provocaciones o acciones violentas.
En tanto, el clérigo chiita iraquí Muqtada al Sadr llamó ayer a crear un "regimiento internacional" integrado por las milicias apoyadas por Irán y reclamó el fin de los acuerdos de seguridad con Estados Unidos y la coalición internacional.
El gobernador de la provincia de Sadah, en Yemen, cuyo movimiento hutí es un aliado declarado de Irán en la región, instó a expulsar a todas las fuerzas estadounidenses de Medio Oriente, un pedido similar al que hizo el Líbano, y el jefe político del movimiento político palestino Hamas, Ismail Haniyeh, urgió a "castigar" a los que están detrás de la muerte de Solemei.
Frente a los pedidos de venganza y represalia, el presidente estadounidense Donald Trump tuiteó: "Si Irán ataca a cualquier persona u objetivo de los Estados Unidos, los Estados Unidos responderán rápida y completamente, y tal vez de manera desproporcionada" e insistió ayer con que "Irán nunca tendrá un arma nuclear".
Trump había amenazado con atacar 52 sitios iraníes, 22 de ellos inscriptos en la lista de Patrimonio de la Humanidad, por lo que la Unesco le recordó ayer que Estados Unidos firmó una convención para proteger los lugares culturales de la república árabe.
En tanto, el primer ministro británico, Boris Johnson, acordó ayer con su homólogo iraquí, Abdul Madhi, la necesidad de reducir tensiones en la región y trabajar juntos para encontrar un camino diplomático a seguir.
Está en sintonía con la declaración conjunta del Reino Unido, Francia y Alemania, instando a Irán a "volver en plena conformidad a sus compromisos" del acuerdo nuclear de 2015, después de que Teherán anunciase que dejará de cumplir las limitaciones impuestas a su programa atómico.
China consideró que Irán se vio "obligado a reducir su cumplimiento (del acuerdo nuclear) debido a factores externos", pero que también "ha mostrado templanza" y explicó que la "presión extrema" de EE.UU. es la raíz del recrudecimiento de las tensiones.
El alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, habló ayer por teléfono con el canciller iraní, Javad Zarif, en la que recalcó la necesidad de rebajar la tensión y lo invitó a Bruselas para ese objetivo y hablar del acuerdo nuclear como del ataque de Estados Unidos en Irak, aunque aún no recibió respuesta.
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