Almaceneros advierten por caída de ventas de hasta 30% por la recesión
La desaceleración de precios no alivió el consumo y los comercios de barrio siguen golpeados por una recesión que ya recorta ventas hasta 30%
El último indicador de inflación de mayo, que se ubicó en 2,1%, abrió un escenario de mayor previsibilidad para el comercio minorista en comparación con los críticos desajustes de años anteriores. Sin embargo, la desaceleración de los precios no se traduce en un alivio automático para los bolsillos, y el fantasma de la recesión se hace sentir con fuerza en los mostradores de los barrios.
Caída de ventas en los comercios de barrio
Así lo describió Adrián Morales, vicepresidente de la Cámara de Almaceneros, quien trazó un panorama complejo donde conviven la estabilidad de precios con una marcada quietud en la actividad económica. “Un 2% mensual, si se anualiza, sigue representando un 24% o 25% anual, lo cual es significativo. Pero al menos nos permite trabajar con otra normalidad respecto de las épocas en que teníamos un 15% mensual”, explicó el dirigente.
El impacto recesivo en las góndolas
La principal preocupación del sector ya no es la remarcación diaria, sino la sostenida caída en las ventas. Según Morales, el impacto es dispar pero generalizado: dependiendo de la ubicación geográfica y la realidad de cada barriada, muchos comercios registran caídas en los niveles de actividad que superan el 20% y llegan hasta el 30%.