Con la llegada de los primeros meses del año, es inevitable que el verano y el calor se instale entre nosotros. Este inicio de 2024 resulta ser particularmente sofocante, con una ola de calor que afecta a gran parte del país, con Córdoba incluida, que alcanza picos de más de 40 grados de temperatura máxima en varias localidades. Según anticipa el Servicio Meteorológico Nacional, el escenario para este verano 2024 será de altas temperaturas y posible intensas olas de calor en algunas regiones del país.
Mucho hablamos sobre la ola de calor y si bien quizás no conocemos a ciencia cierta el fenómeno en sí, sí podemos sentir lo que el calor extremo produce en nuestro cuerpo. La ola de calor es un período de tiempo sostenido, de al menos tres días consecutivos, en donde las temperaturas son mucho más altas de las habituales, siendo mucho más frecuentes durante el verano. Ante una ola de calor aumentan las posibilidades de la insolación, popularmente conocida o llamada golpe de calor.
El pasado lunes dio comienzo la ola de calor que ya anticipaba desde hace una semana el Servicio Meteorológico Nacional y que ahora confirmó que se trata de un evento más prolongado de lo normal. Lo cierto es que Córdoba viene atravesando varios días consecutivos realmente agobiantes, con máximas más cerca de los 40 grados. Frente a este panorama es importante cuidar a los más pequeños ya que, junto a los adultos mayores y embarazadas, son el grupo poblacional más vulnerable.
Identificar el agotamiento y el golpe de calor
Tanto el golpe de calor, como el agotamiento por calor, son trastornos ocasionados por el aumento de la temperatura del cuerpo como consecuencia de la exposición prolongada a altas temperaturas y humedad o el esfuerzo físico intenso en altas temperaturas. En estas situaciones el cuerpo tiene dificultades para regular su temperatura. Por ello es fundamental identificar los indicadores, consultar al médico y tomar los recaudos necesarios.
El agotamiento por calor es un estadio previo al golpe de calor hay que reconocerlo para prevenir una situación más grave. Los síntomas son: sudoración excesiva, piel pálida y fresca, sensación de calor sofocante, sed intensa y sequedad en la boca, calambres musculares, agotamiento, cansancio o debilidad, dolores de estómago, inapetencia, náuseas o vómitos, dolores de cabeza, irritabilidad o llanto inconsolable en los más pequeños, mareos o desmayo.
Tomar agua
El agua es fuente de vida y es esencial para la hidratación de nuestro cuerpo ya que representa el 70% del peso de nuestro cuerpo y es un componente esencial que colabora en las funciones de todo el organismo. La temperatura corporal adecuada para mantener las funciones celulares y fisiológicas es de aproximadamente 37°C oscilando en un pequeño rango de normalidad. El incremento de la misma por períodos prolongados se manifiesta con facilidad alterando el normal funcionamiento de nuestro organismo.
Según el Ministerio de Salud de la Nación, se recomienda consumir a lo largo del día al menos 2 litros u 8 vasos de agua potable y destacan, además, que tomar agua tiene que ser un hábito que el niño adopte desde pequeño y para toda su vida.
¿Cómo cuidar a los más chicos?
La exposición a altas temperaturas puede causar golpes de calor si no se toman las medidas de prevención necesarias. En este sentido, se recomienda en primer lugar evitar esta exposición solar entre las 10 y 16 horas, así como también reducir la realización de actividad física en esos horarios, optando por juegos más tranquilos.
Algunas de las prevenciones que podemos poner en funcionamiento para proteger a los más chicos, es la de cuidar su hidratación y su alimentación. Ofrecer a los niños abundante agua y jugos naturales durante todo el día, evitando bebidas con cafeína o con alto contenido en azúcar como lo son las gaseosas. Evitar comidas pesadas. Permanecer en lugares ventilados y frescos, vestirlos con ropa holgada, liviana, de algodón y colores claros o, mejor, desvestirlos. Se sugiere bañarlos y mojarles el cuerpo con frecuencia. Evitar exponerlos al sol, sobre todo en los horarios más fuertes, y si se expone hacerlo siempre con protector solar y sombrero, incluso en los días nublados.
Cuidados en niños menores de 1 año
Si bien la ola de calor afecta a todos, las poblaciones más susceptibles de padecer los efectos negativos del clima hostil son las de los bebés y niños menores de 1 año. Desde la Sociedad Argentina de Pediatría advierten que los lactantes son uno de los grupos más vulnerables frente a esta condición climática.
Este grupo es uno de los de mayor atención en los cuidados, ya que los lactantes aún no tienen desarrollado el mecanismo de regulación de la temperatura corporal, presentan una mayor sudoración y no manifiestan su sensación de sed. Para evitar que un bebé sufra el golpe de calor, hacer más benévolo el tránsito de estos días sofocantes y prevenir problemas en la salud, desde la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) recomiendan:
- Hidratarlos y refrescarlos permanentemente.
- Evitar la exposición al sol, incluso en días nublados.
- Usar ropas livianas, holgadas, de colores claros y sombreros de ala ancha.
- Ofrecer el pecho más seguido a los lactantes.
- No ofrecer bebidas con cafeína, azúcar en exceso, líquidos o comidas calientes o pesadas.
- Bañarlos frecuentemente.
- Asegurarse que permanezcan en lugares frescos y ventilados.
- Promover juegos tranquilos.
El golpe de calor puede ser muy grave, con los primeros síntomas o ante la duda consulta con tu pediatra o acércate al centro de Salud más cercano.
Por Julieta Varroni

