El resonante asalto del martes pasado en Altos de Abilene se convirtió en uno de los más violentos, pero también de mayor cantidad de dinero sustraído en el último año en la ciudad.
Los dos motochorros que balearon a Mauricio Tanús, de 48 años, se alzaron con botín de 50 mil dólares, luego de efectuarle un disparo con un revólver calibre 38 que terminó rozando su brazo izquierdo para dar en la pierna derecha.
El hecho fue a plena luz del día, pasadas las 13, en pasaje Abraham Lincoln al mil, en el complejo de departamentos de Abilene.
La investigación del Ministerio Público Fiscal y los sabuesos policiales permitió detener en las últimas horas a dos involucrados en el hecho, uno de ellos en forma directa. Se trata de un joven de 28 años, quien habría estado en el lugar con una moto de 110 centímetros cúbicos de color rojo, que fue secuestrada en el procedimiento realizado el viernes en un domicilio de calle Miguel Molina al 1200, de barrio Casasnovas.
Los investigadores indicaron que no se trató de un caso aislado y que hubo una planificación y seguimiento previo de los movimientos de Tanús, con el fin de ajustar detalles para cometer el asalto.
Entregador
Otro caso que tiene similitudes al ocurrido en el oeste de la ciudad sucedió en la mañana del lunes 30 de noviembre de 2020 en barrio Castelli Uno.
Claudio Sáenz, de 48 años, empleado de una estación de servicio YPF de calle Castelli al 1500, fue interceptado cuando llevaba la recaudación en un automóvil Sandero, de color blanco.
Le rompieron la ventanilla y le dispararon antes de que pudiera reaccionar y le provocaron la fractura del fémur de pierna izquierda.
Los delincuentes lo esperaron en barrio Castelli 1 y fue interceptado por una motocicleta y un auto en Roberto Arlt al cruzar Juárez Celman.
Uno de los delincuentes, a bordo de la moto, rompió el vidrio del lado del acompañante, mientras que los dos restantes -en automóvil- lo encerraron impidiéndole el paso.
El joven de 28 años involucrado en el asalto a Tanús sería trasladado a la cárcel.
Abrieron la puerta de su auto y efectuaron dos disparos y se llevaron el maletín con medio millón de pesos que había recolectado de la estación de servicio.
Tras varios meses de investigación, la policía detuvo a dos hermanos de 30 y 34 años, que están imputados de robo calificado por uso de armas y por resultado lesivo en calidad de coautores. El otro sospechoso, un joven de 21 años, está acusado de partícipe necesario. En ambos hechos interviene el fiscal de Instrucción de Segundo Turno, Javier Di Santo.
Otro hecho violento de inseguridad de ribetes violentos sucedió en la noche del lunes 28 de junio en plaza Racedo, con el saldo de un joven de 21 años baleado en su pierna derecha al resistirse a un asalto cuando estaba junto a una amiga de 19 años.
Los jóvenes, oriundos de Venezuela, aunque hace unos años están radicados en Río Cuarto, fueron sorprendidos por un sujeto que se movilizaba en una motocicleta, quien logró sustraer un teléfono celular.
Ángel Omaña fue trasladado al Hospital, luego de recibir el impacto de bala.
Se trata del único asalto violento que todavía no tiene detenidos, aunque la policía secuestró algunos elementos que forman parte de la investigación que lleva adelante el Ministerio Público Fiscal.
El asalto más violento del año pasado ocurrió en la noche del 30 de julio en un departamento del edificio de calle Alsina al 600, cuando una mujer de 90 años fue sorprendida por tres jóvenes (uno de ellos, hijo de la exempleada), quienes tras golpearla, maniatarla y asfixiarla sustrajeron más de unos 15 mil dólares, pesos y joyas de oro.
El homicidio tiene tres detenidos y el fiscal Di Santo espera una resolución del Tribunal Superior de Justicia para elevar la causa a juicio.

