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Alumnos de escuelas primarias producen el pan al igual que los primeros pobladores

La iniciativa surge de las personas que colaboran con el Museo Histórico y Archivo "Lilia Denari" con el fin de dejar enseñanzas en las futuras generaciones sobre actividades de quienes forjaron el nacimiento de la comunidad
Alumnos de escuelas primarias producen el pan al igual que los primeros pobladores
Alumnos de escuelas primarias aprenden a producir pan.  

El proyecto denominado “Con las manos en la masa” surge a partir de una iniciativa de quienes forman parte de la Asociación Amigos del Museo y tiene como objetivo enseñar a alumnos de escuelas primarias a producir el pan como lo hacían los primeros pobladores.

La ciudad de Adelia María cuenta con el Museo Histórico y Archivo “Lilia Denari”, que ocupa un espacio en el predio del ferrocarril. Lugar que fue el origen mismo del asentamiento poblacional, por lo que lleva impresa en sus paredes la memoria de quienes no dan lugar al olvido.

En ese histórico lugar se llevan adelante actividades abiertas a la comunidad, pero también aquellas que están dirigidas a los alumnos de las instituciones educativas que permiten fusionar el aroma del pasado entre la mezcla de la harina que le da vida al pan.

“Con las manos en la masa” es un proyecto que tiene como principal objetivo atraer a los más pequeños a amasar el presente en un lugar donde aún vive el pasado.

A través de este, alumnos de las escuelas primarias de la ciudad y zona rural asisten a los talleres que se dictan durante los meses de septiembre-octubre y en los que se aprenden a producir pan.

Al respecto la directora del Museo, María Eugenia Medina, explicó que esta iniciativa surgió en el año 2009 y que luego fue suspendida durante la pandemia de coronavirus, “y retomamos este año”, aclaró.

En un comienzo, el taller fue dictado por doña Nely Quiroga, “que con el correr de los años dejó, pero su receta aún es la que se usa”.

Cuenta que doña Nely dedicó su vida a amasar el pan y cocinarlo en un horno de barro para luego salir a vender por las calles del pueblo “y cuando surgió la idea del taller no se dudó en convocarla a ella para que enseñara su receta, porque es parte de la historia misma de la comunidad”.

Los niños que asisten a los talleres son de tercero hasta quinto grado de las escuelas primarias, “y las clases se dictan en la galería del museo, donde contamos con una mesa extensa de madera con un cajón debajo, como en los tiempos de antes, que se utilizaba para dejar elevar la masa, y también tenemos en el patio el horno de barro, que fue inaugurado en el año 2007”.

Es decir, “que los niños fabrican el pan con la misma receta y el mismo método de quienes fueron los primeros pobladores”.

El pan que lo niños hoy amasan “parte es entregado al Hogar de Ancianos, o a la Sala Cuna y se llevan dos bollitos a su casa para que compartan con su familia y también una copia de la receta para que lo puedan hacer en su hogar”.

En este punto, María cuenta que algunas familias han encontrado en esta idea una salida laboral “y hoy junto a otras delicias, amasan y venden el pan”.

Para llevar a la práctica este proyecto, el Molino Harinero “Cañuelas SA” realiza la entrega del principal insumo, “y durante las clases también se proyectan videos sobre cómo se produce la harina para que los niños conozcan cómo es la producción en la empresa”.

Por último, y a modo de mostrar hasta qué punto es importante la enseñanza que dejó doña Nely a las generaciones futuras, la directora del Museo cuenta con orgullo que, en un sector del lugar, hay un espacio dedicado a la gran maestra, donde se muestran dos panes que fueron barnizados, secados y hoy se exhiben imponentes como un recuerdo más, de aquellos, que se resisten al olvido.