Docentes del Instituto Especial Nuestra Señora de Luján de Sampacho (Ciadi) decidieron dar una sorpresa a sus alumnos luego de largo tiempo sin verse y visitarlos en las puertas de sus casas para entregarles sus carpetas.
La recorrida de la directora, Valeria Pontel, y su equipo de profesoras de Enseñanza Especial tuvo una tierna recepción por parte de los alumnos y sus familiares.
"Esto surgió como idea de una de nuestras docentes tras una reunión virtual de esas habituales que tenemos para trabajar en este tiempo. El proyecto consistió en repartir las actividades que los alumnos hacen. Pero decidimos que esta vez íbamos a ir nosotras casa por casa y de paso les dábamos una hermosa sorpresa", tal el relato de Valeria Pontel.
Las familias sabían de la experiencia pero sin conocer muchos detalles.
Casa por casa
Para emprender el recorrido de más de 15 domicilios de Sampacho, se prepararon adornando la trafic de la escuela con carteles y globos, pusieron un equipo de música con micrófono y cada vez que llegaban a una casa invitaban al alumno a recibir su carpeta nombrándolo y haciendo una bulliciosa expresión de cariño, en la que tampoco faltaron algunas golosinas.
"El objetivo de darles una alegría se cumplió con creces", explicó emocionada la directora. Aclarando que cada encuentro fue breve, que se guardaron las distancias reglamentarias y que se pusieron en marcha todas las prevenciones para cuidarse entre todos.
"En realidad, estábamos acostumbrados a vernos por teléfono en los contactos virtuales, pero cuando llegamos a sus casas saltaban de alegría. Hemos visto cómo se les iluminó el rostro al ver a las profes con su uniforme de escuela. Otros, en cambio, nos miraban con asombro pero se manifestó mucha emoción en ellos y por supuesto nosotros también fuimos beneficiados con semejante muestra de cariño".
Entrega de medallas
Valeria mencionó además que este original reencuentro fue propicio para hacer entrega de seis medallas a alumnos que participaron de unas Olimpíadas de Habilidades Motoras que organizó la Universidad Nacional de Río Cuarto.
Hubo un agradecimiento a las familias por haber acompañado esta instancia porque no todos lo pudieron hacer, pero felices por el logro alcanzado, con la estimulación para que continúen superándose.
Valeria Pontel indicó también que la pandemia dejó secuelas en todos.
Se observa cierto cansancio e incluso de la misma familia por las múltiples situaciones que están pasando; por el encierro, por la falta de contacto con la escuela, porque todo se alteró en este año que, sin dudas, ha sido el más difícil de todos.
“Nosotros también nos dimos cuenta de que algunos de los chicos están más altos, que incluso cambiaron el tono de voz . Nos parece increíble pero es así y pensamos que, al estar muy cerca del final del ciclo de este año, se hizo algo bueno y diferente dedicado a nuestros alumnos”, precisó.
En total son 18 alumnos del Ciadi, de los cuales dos pertenecen a la comunidad de Holmberg.

