Salud | Amaxofobia

Qué es la amaxofobia, un trastorno aún no reconocido como tal

Salir al ámbito vial con esta afección significa convertirse en un factor de riesgo vial, tanto como usar mal el celular o consumir alcohol al manejar. ¿De qué se trata?

El proceso que toma la psicología para las fobias es la desensibilización sistemática.

 

Definida como el temor a manejar, la amaxofobia (amaxo= carro o carruaje, fobia= miedo) no cuenta con investigaciones a nivel nacional que lleven a reconocerla como un trastorno. Investigaciones en España indican que el 30% de la población padece amaxofobia y de esa población, el 80% son mujeres.

Desde Salud & Ciencia hablamos con Ramiro Parsi, Lic. en Psicología (MP 8765) y titular de Instituto de Conducción Consciente (ICC) para conocer más de qué se trata.

¿Cuáles son los síntomas de esta fobia?

Los principales son sudoración, tensión, malestar, mareos, ansiedad, sensación de pérdida de control. Se puede padecer tanto si la persona va de acompañante y como de conductor del vehículo. Hay dos tipos de amaxofobia, la de tipo 1 afecta a personas que no han sufrido un siniestro pero que quieren empezar a conducir y se encuentran con este temor. Mientras que la de tipo 2, se trata de personas que han sufrido un siniestro a partir del cual, el estrés postraumático generado, implica este miedo a conducir.

Como no hay muchos estudios, desde nuestro Instituto estamos trabajando junto con la Universidad de Mendoza y los estudiantes de psicología clínica con quienes empezamos a validar un instrumento para diagnosticar la amaxofobia en una escala, a través de 15 preguntas que nos determinan si la persona tenía amaxofobia o no y en qué grado. Ahora el estudio está a la mitad y hay que retomarlo luego de la pandemia.

¿Cómo lo vive la persona?

Una característica importante es que no está reconocido ni siquiera por la misma sociedad, una persona que quiere aprender a conducir empieza a sentir y a padecer estos síntomas, comenta en su familia que tiene miedo a conducir y muchas veces ese comentario es menospreciado o no comprendido por lo que la respuesta de su círculo cercano es que manejar es algo muy sencillo. La persona comienza a ver que todo su entorno conduce, que la conducción no tiene la relevancia que merece y esto erosiona su autoestima, empieza a pensar que ella sola tiene este problema y que manejar es algo simple, cuando no es así.

El caos vehicular imagino que contribuye

Si, así es, sucede que a más complejo es el tránsito como sistema vial, más genera una percepción de riesgo, eso por supuesto que contribuye pero no quiere decir que vivas en un pueblo no tengas amaxofobia, porque muchas veces es una cuestión de personalidad. Hay características y rasgos de personalidad puntuales, puede darse por déficit en el aprendizaje, haber sufrido o presenciado un accidente como mencionábamos antes, a veces que un familiar cercano haya sufrido un accidente también puede ser una causa. Puede darse en personalidades demasiado perfeccionistas, las personas tienen la sensación de pérdida de control entonces al querer controlar su ambiente le tránsito es muy dinámico, también en quienes pudieron sufrir una enfermedad que ponga en duda tus capacidades y habilidades. Las mismas noticias de que hay demasiados siniestros generan una idea negativa del tránsito.

¿Cómo es el tratamiento?

Desde nuestra experiencia hemos detectado que si una persona toma clases con un familiar o con un instructor y luego, aparte, trabaja su fobia en consultorio, no hay un punto de encuentro entre ambos y se dilata mucho más el proceso, por eso el doble rol del instructor psicólogo es interesante, además se trabaja con simuladores de conducción y vehículos con doble comando.

El proceso que toma la psicología para las fobias es la desensibilización sistemática, apunta a que sistemáticamente te vayas aproximando al objeto fobígeno en forma gradual. En la conducción, el simulador ayuda mucho porque aproximamos a la persona gradualmente a la situación de miedo, y vamos aumentando el nivel de tensión y ansiedad en ella.

Si fuese reconocida como trastorno, esto tendría un peso legal en siniestros…

Hay autores, como Sebastián Sánchez Marín, en los que nos hemos basado y hasta hemos contactado, que indican que si la persona no está diagnosticada por un profesional o bien no sabe que tiene amaxofobia, y necesita aprender a manejar, y es insertada en el tránsito con esa condición, maneja con altos niveles de ansiedad y tensión; se convierte en sí misma como un factor de riesgo vial, tal como lo son el mal uso del celular, el consumo de alcohol cuando vas a manejar, esos son los más conocidos. El problema que la amaxofobia no es reconocida como un factor de riesgo vial.

Por Fernanda Bireni