"Amigas de Dios", el trabajo que destaca a las mujeres de la Iglesia
Luego de un arduo trabajo de investigación, mañana se presentará formalmente la sección “Amigas de Dios” en la Biblioteca Archivo Monseñor Juan Bautista Fassi del Seminario Mayor Jesús Buen Pastor. Se trata de un espacio dedicado a las mujeres que marcaron a la Iglesia a lo largo de la historia. Silvia Niebylski, la bibliotecóloga responsable de la tarea, habló con Puntal sobre el objetivo de la propuesta.
“Este martes, a partir de las 17 horas, en la Biblioteca del Seminario, presentaremos una nueva sección que forma parte del sector Hagiografía (colección de libros con historias sobre santos a los que se les han agregado personas que han edificado la Iglesia con sus acciones, como laicos, monjas y sacerdotes) llamado ‘Amigas de Dios’, que reúne libros sobre mujeres que se destacaron o se destacan por su fe y sus acciones en favor de la Iglesia y de todos los hombres y mujeres. Se agruparon los libros dedicados a las mujeres (en un principio, son alrededor de 100 textos) y se les ha dado un lugar especial. Si bien es una actividad muy sencilla, tiene un fuerte significado porque se trata de rescatar y visibilizar a un sinnúmero de mujeres que, en distintas épocas, han contribuido y contribuyen a construir la Iglesia y a mejorar el mundo (santas, laicas, monjas, luchadoras sociales, entre otras)”, detalló Niebylski.
-¿Qué otras acciones prevé el proyecto?
-El proyecto también prevé actividades de reflexión alrededor de la Sección “Amigas de Dios”, con ciclos de charlas sobre mujeres cristianas y de otras religiones. Además, habrá reconocimientos a las mujeres destacadas por sus acciones en la Diócesis y lecturas colectivas, entre otras propuestas, destinadas a los que se forman en el Seminario y abiertas a toda la comunidad. Asimismo, se completa esta idea con la proyección de un mural en las paredes del pasillo por el que se ingresa a la Biblioteca, sobre los santos latinoamericanos y argentinos. Hoy, el concepto de “santidad” ha cambiado o se ha ampliado. La Iglesia está reconociendo a hombres y mujeres “comunes” que se destacan por su fe y su compromiso con los demás. También entre las mujeres hay muchas “santas” y “mártires” actuales. En ese sentido, vale decir que ahora no se las mata por amar a Jesucristo, sino por amar y defender a los pobres y desposeídos.
-¿Por qué se eligió el 30 de agosto para la presentación?
-Se eligió el 30 de agosto porque es el Día de Santa Rosa de Lima, la primera santa nombrada en “el nuevo mundo” y patrona de América.
-¿Cómo surgió la idea de trabajar sobre las mujeres de la Iglesia?
-Bibliotecológicamente, por la necesidad de revitalizar la valiosa colección de la Biblioteca Fassi, redescubriendo nuevos textos y secciones, para ponerlos a disposición de los usuarios y lectores. Una colección puede ser algo estático, cumpliendo su principal función, que en este caso es apoyar la formación de los seminaristas en su camino a ser futuros sacerdotes, pero también puede ser algo siempre sorprendente cuando buscamos, rescatamos y visibilizamos los tesoros que toda biblioteca tiene. En este caso, fue sorprendente ver la cantidad de textos dedicados a mujeres.
-¿Realizó un curso?
-No hubiera podido llegar a esta idea si no hubiera tenido la posibilidad de realizar el curso “Conversaciones sobre Teología Feminista”, dictado en el año 2020 por el espacio de estudio y reflexión argentino Teologanda (teólogas argentinas y latinoamericanas, que hacen teología por mujeres y para mujeres y constituyen un aire muy fresco y renovado para la Iglesia) y la Universidad Católica de Córdoba, para lo que tuve que realizar un trabajo de investigación y solo me salió esta idea “práctica” (también debo decirlo, el curso me fue regalado por un sacerdote amigo, lo que habla muy bien de un varón eclesial).
-¿Por qué no han sido muy visibles a lo largo de la historia?
-Creo que, principalmente, responde a otras épocas de la Iglesia. También tiene que ver con que la historia eclesial la escribieron los hombres, principalmente, y la mirada, hasta ahora, ha sido muy patriarcal y recortada. Hay muchísimas mujeres que a lo largo de la historia de la Iglesia han contribuido e influenciado fuertemente a santos varones (papas, santos…), pero solamente se han visibilizado algunas, muchas otras, recién ahora están siendo rescatadas del olvido. También hay que decir que, tradicionalmente, se ha reconocido a mujeres que cumplieron los mandatos tradicionales como maternidad, virginidad, entrega a Dios, entre otras, y que todas aquellas que salieron de ese modelo fueron ocultadas.
-¿Hay una intención de darles mayor participación?
-Totalmente, sí, no sólo por los hombres de la Iglesia, sino por las mismas mujeres que forman parte de ella. El papa Francisco ayuda mucho para que esto ocurra (visibilización), aunque le cuesta bastante tener resultados.
-¿Cuáles son las santas más importantes de acuerdo a lo que ha podido analizar?
-Me es difícil elegir, porque mi nueva mirada me ha llevado a descubrir santas y santos sobre los que desconocía o tenía ideas equivocadas, pero podría mencionar a la Beata Catalina y sus monjas de la orden, creada por ella misma, las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús, que ayudaron a Brochero a cumplir su gran obra (no sé si muchos conocen esta gran historia que hoy, por suerte y justicia, es escrita por la hermana Silvia Somaré y sus bellos libros). También la Beata Mamá Antula, que en el siglo XVIII, en una época en que las mujeres estaban silenciadas, decidió no obedecer los mandatos familiares y recorrió miles de kilómetros descalza, desde Santiago del Estero hasta Buenos Aires, para llevar a la capital de Virreinato de la Plata la práctica de los ejercicios espirituales. Hoy, en vida, la hermana Mónica Astorga Cremona, carmelita de Neuquén, se dedica a asistir y acompañar a las más marginadas y al colectivo trans. Asimismo, hay alguien que verdaderamente me sorprendió: la Santa Hildegarda de Bingen, que en el siglo XII fue compositora, escritora, filósofa, científica, naturalista, médica, polímata, abadesa, mística, líder monacal y profetisa alemana (recomiendo lean sobre ella, escuchen su música y busquen sus textos).
-¿Se puede ser feminista y católica?
-Sí, se puede. Yo, particularmente, no encuentro contradicciones en serlo y cada vez, fundamento más mi elección. De hecho, muchas mujeres dentro de nuestra Iglesia lo son, aunque no lo reconozcan porque, a pesar de los cambios, no es fácil manifestarlo y vivirlo como tal. El feminismo es un fenómeno mundial que ha tomado muchas formas y que tiene diferentes significados para distintas personas. “La palabra feminismo tiene mala fama, pero hermoso significado”, dice Elizabeth Johnson, teóloga católica. Yo adhiero con tranquilidad a esta corriente porque busca darle a la mujer el lugar que le corresponde, con su dignidad, su valor, sin prejuicios limitantes. Me parece una posición muy cristiana.
Finalmente, vale decir que, además de la presentación de la sección “Amigas de Dios”, a las 21.30, habrá un conversatorio y un concierto de la Camerata Vocal Arsis con “La música religiosa hoy”.
Nicolás Cheetham. Redacción Puntal