Informe de Amnistía Internacional Argentina denuncia abusos en todo el mundo justificados con el coronavirus
La ONG Amnistía Internacional Argentina difundió un informe elaborado a nivel mundial sobre la actuación de la Policía durante el contexto de pandemia. En su relevamiento sostiene que la “actuación policial abusiva y la excesiva dependencia de los organismos encargados de hacer cumplir la ley para aplicar las medidas de respuesta a la Covid-19 han dado lugar a violaciones de derechos humanos y, en algunos casos, empeorado la crisis de salud”.
El informe da cuenta de casos documentados de 60 países en los que los organismos encargados de hacer cumplir la ley han cometido abusos contra los derechos humanos con el pretexto de hacer frente al virus. “Entre ellos hay casos de personas a quienes han matado o herido de gravedad por incumplir, presuntamente, las restricciones o por protestar contra las condiciones de reclusión”, señalaron desde la ONG que lucha por la defensa de los derechos humanos en todo el planeta.
“Aunque quepa justificar la imposición de algunas restricciones de los derechos humanos durante una pandemia para proteger la salud pública o atender otras necesidades sociales acuciantes, las aplicadas en muchos casos por los gobiernos no han sido en absoluto razonables ni justificadas”, indica el estudio.
Patrick Wilcken, director adjunto del Programa de Asuntos Globales de Amnistía Internacional, sostuvo: “En todo el mundo, las fuerzas de seguridad están violando ampliamente el derecho internacional durante la pandemia, al hacer uso excesivo e innecesario de la fuerza para hacer respetar los confinamientos y toques de queda. Entre los terribles casos de abusos cometidos con el pretexto de luchar contra la Covid-19 figuran el de un adolescente a quien la policía angoleña disparó en la cara por infringir presuntamente el toque de queda o el de un hombre a quien la policía salvadoreña disparó en las piernas cuando salió a comprar comida”.
Y agregó: “Aunque la función de las fuerzas del orden es esencial en estos momentos para proteger la salud y la vida de las personas, el uso excesivo de medidas coercitivas para hacer cumplir las restricciones de salud pública está empeorando las cosas. El profundo impacto de la pandemia en la vida de las personas hace aún más necesario que las actuaciones policiales se lleven a cabo respetando plenamente los derechos humanos”.
En este sentido, desde Amnistía Internacional consideraron que en lugar de contener la propagación del virus, “la decisión de practicar detenciones, hacer uso de la fuerza y dispersar violentamente las reuniones ha aumentado el riesgo de contagio, tanto para los agentes encargados de hacer cumplir la ley como para las personas afectadas por sus operaciones”.
Abuso
En su extenso informe, Amnistía Internacional examina las leyes y las políticas aplicadas y los actos cometidos por la policía y otros organismos encargados también de hacer cumplir la ley. Ofrece numerosos ejemplos de extralimitación y abuso de poder justificados falsamente con el pretexto de proteger la salud pública.
“Las operaciones policiales relacionadas con la pandemia han sido causa de muertes y lesiones en muchos países, especialmente en el contexto de las medidas aplicadas por la policía para hacer respetar los toques de queda y los confinamientos”, indicaron desde la ONG, y agregaron: “En todas partes ha habido detenciones masivas, deportaciones ilegales, desalojos forzosos y agresivas operaciones de represión de protestas pacíficas, porque los gobiernos utilizan la pandemia como excusa para atentar contra los derechos humanos y reprimir la disidencia”.
El relevamiento cuenta con casos de Angola, Iran, Sudáfrica, Chechenia, entre otros países en los que las fuerzas de seguridad fueron filmadas agrediendo a manifestantes o a personas que no respetaban medidas de segfuridad por la pandemia.
En el informe se hace también hincapié en las detenciones masivas y arbitrarias practicadas por los organismos encargados de hacer cumplir la ley. “Amnistía Internacional ha documentado cómo la policía ha detenido a personas por no respetar las medidas de cuarentena, incumplir las restricciones de viaje, celebrar reuniones, participar en manifestaciones pacíficas o criticar públicamente al gobierno por su gestión de la pandemia, entre otras razones que no justifican que se prive de libertad a alguien”, señala el estudio.
Entre los ejemplos de estos procedimientos, se da cuenta de que en República Dominicana, la Policía detuvo a 85 mil personas entre el 20 de marzo y el 30 de junio, presuntamente por no respetar el toque de queda. En Turquía, en tanto, en marzo y mayo fueron detenidas 510 personas para interrogarlas por “compartir publicaciones provocadoras sobre el coronavirus” en las redes sociales, “lo que constituye una clara violación del derecho a la libertad de expresión”, dijeron desde la ONG.
Finalmente, en el informe consideran que se ha evidenciado recismo y discriminación a la hora de cumplir con las normas ante el Covid-19. “Entre los grupos que se han visto especialmente afectados figuran las personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes, las personas LGBTI y que no se ajustan a las convenciones de género, las trabajadoras y trabajadores sexuales y las personas sin hogar o expuestas a perderlo”, indicaron.
Del mismo modo, según Amnistía Internacional “muchos Estados han utilizado también la pandemia como pretexto para promulgar leyes y políticas que violan el derecho internacional y privan de garantías de derechos humanos, por ejemplo restringiendo el derecho a la libertad de reunión pacífica y de expresión”, indicaron, y completaron: “Así, agentes de las fuerzas de seguridad mataron al menos a 16 personas en la zona de Wotalita de Etiopía en agosto, tras convocarse protestas contra la detención de líderes y activistas locales a quienes se acusaba de haber celebrado una reunión sin respetar las restricciones impuestas por la Covid-19”.