Tu hijo Antonio y Pamela.
Te despedimos con profunda tristeza y dolor.
Fuiste la mejor mamá que pudo haberme tocado, con tu alegría, amor, bondad, compañerismo y la más hermosa del mundo.
Jamás te olvidaré, vivirás por siempre en mi corazón y ya estarás abrazada con el papá y tu amada hija Silvia, mi hermana del alma. Eso me da mucha paz y alegría.
Te amo con todo mi corazón.